Ferrán López dice que "no era una urgencia" pedir ayuda a FCSE el 1-O porque tenían "todo el día para cerrar centros"

El actual jefe de los Mossos, Ferrán López, llega al Tribunal Supremo
EUROPA PRESS - Archivo
Actualizado 21/03/2018 16:41:49 CET

Explica que Trapero dejó de ir a reuniones de coordinación por el clima de tensión ya que no aceptaba el papel de Pérez de los Cobos

Aseguró que el dispositivo del 1-O fue una decisión "colegiada" de los mandos de Mossos, no solo de Trapero, y aceptada por Pérez de los Cobos

MADRID, 21 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Comisario Jefe de los Mossos d'Esquadra, Ferrán López, aseguró ante el juez del Tribunal Supremo, Pablo Llarena, que "no era una urgencia" que la Policía Autonómica catalana pidiera ayuda a la Policía y a la Guardia Civil el pasado 1 de octubre porque tenían "todo el día para cerrar los centros de votación".

Así lo aseguró Ferrán López el pasado 26 de febrero en la declaración, a la que ha tenido acceso Europa Press, que prestó ante el magistrado que investiga el 'procés' tras ser citado en calidad de testigo para explicar la actuación del Cuerpo de Mossos el día del referéndum ilegal.

Según expuso, él comenzó a acudir a las reuniones de coordinación con el coronel Diego Pérez de los Cobos porque el entonces Mayor de los Mossos, Josep Lluis Trapero, consideraba que había un clima de tensión en esos encuentros ya que éste no estaba de acuerdo con el papel de coordinador asignado al coronel de la Guardia Civil.

No obstante, insistió ante el juez en que el dispositivo que se puso en marcha los días previos y el 1 de octubre para dar cumplimiento a las órdenes de la Fiscalía, primero y de la juez del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, después, fue una "decisión colegiada" de los Mossos d'Esquadra, no sólo del Mayor Trapero, y conocida y aceptada por el coronel Pérez de los Cobos en las reuniones de coordinación.

Según el relato de Ferrán López, nombrado por el Gobierno como jefe de los Mossos d'Esquadra en aplicación del artículo 155 de la Constitución, la policía autonómica ejecutó en los días previos al 1-O la orden de la Fiscalía de advertir a los colegios que no podrían abrir para la celebración de un referéndum ilegal. Fruto de esta actuación, según su versión, fue que 300 centros de votación no abrieron ese día.

EL CIERRE TRANQUILO DE LOS COLEGIOS, PARA MOSSOS, EL FORZOSO PARA FCSE

Después, expuso que el dispositivo acordado para el 1-O en los encuentros con el coronel de la Guardia Civil y los otros cuerpos policiales tenía dos fases. La primera en la que intervendrían los Mossos a partir de las 6 de la madrugada para cerrar los centros de votación "de manera más pacífica y más tranquila", desplazando a una pareja de agentes en cada colegio.

Alegó que esto era así porque en esta primera fase participaron unos 6.000 agentes de seguridad ciudadana, ya que la policía autonómica catalana sólo dispone de unos 900 de orden público. Según su versión, los agentes de seguridad ciudadana no pueden realizar cargas porque ni están preparados para ello, ni tienen la equipación necesaria.

La segunda fase de ese dispositivo se realizaría en caso de que se viera que era imposible el cierre de colegios en esa primera parte. Se realizaría a petición de los Mossos e intervendrían la Guardia Civil y la Policía porque, según precisó Ferrán López, habían desplazado a Cataluña 200 unidades, de unos 30 integrantes cada una, de agentes de orden público, especializados y dotados de material para ello.

La fiscal del caso preguntó al Comisario Jefe de los Mossos por qué tardaron horas en reclamar esa ayuda al centro de coordinación, a lo que Ferrán López respondió que "no era una urgencia" esa petición de ayuda ya que tenían "todo el día para dar cumplimiento al auto".

"LA JUEZ NO NOS PIDIÓ CERRAR LOS CENTROS LOS DÍAS PREVIOS"

En ese momento, la fiscal le inquirió si no habría sido mejor cerrar los colegios con carácter previo al 1 de octubre, pero este alegó que la magistrada Mercedes Armas "no" les pedía en su auto "cerrar centros de votación" los "días anteriores". "Nos pedía cerrarlos el mismo día 1 de octubre", sentenció.

Según su versión, no era una "sorpresa" ni para los Mossos, ni para Guardia Civil y Policía Nacional que los centros de votación fueran ocupados en los días previos al referéndum ilegal. Sin embargo, aseguró que se produjo una "resistencia" para cerrar estos centros que "ni los días previos, ni horas antes se pone de manifiesto" y que se la encuentran cuando los agentes se personan en los colegios a las 6 o las 7 de la mañana.