El fiscal pide 3 años de cárcel para los responsables de Abengoa por la compra del 3,7 por ciento de Xfera

Actualizado 25/01/2006 19:26:42 CET

MADRID, 25 Ene. (EUROPA PRESS) -

El fiscal Anticorrupción Alejandro Luzón solicita penas de 3 años de cárcel por un delito de administración desleal para el presidente y el consejero delegado de Abengoa, Felipe y Francisco Javier Benjumea, respectivamente, así como para los miembros del consejo de administración de la empresa José Joaquín Abaurre y José Luis Aya, por la compra del 3,7 por ciento de las acciones de Xfera.

El escrito de calificación provisional del fiscal, al que ha tenido acceso Europa Press, también solicita 2 años de cárcel para el secretario general de Abengoa, Miguel Angel Jiménez-Velasco, y el presidente de su filial Telvent, Antonio Manuel Sánchez Ortega, como cooperadores necesarios del delito que se imputa a los anteriores. Además, pide todos los acusados indemnicen con 25 millones de euros a Abengoa, cantidad de la que subsidiariamente responderá Inversión Corporativa, accionista mayoritario de la primera.

El fiscal explica que Abengoa, compañía emisora de títulos negociados en el Mercado Secundario oficial de valores, tenía en 2002 un capital social de 22,6 millones de euros y contaba con 6.038 accionistas.

El consejo de administración de Abengoa, formado por los principales imputados, planificó el 9 de octubre de 2000 la adquisición del 3,72 por ciento de las acciones de la operadora móvil de tercera generación Xfera Móviles, mediante la intervención de Inversión Corporativa (IC), de la que los acusados eran consejero delegado (Felipe Benjumea), presidente (Francisco Javier Benjumea) y consejeros.

VENTAJAS DE USAR IC.

"En hipótesis, la interposición de IC como fiduciaria o mero inversor temporal tenía por objeto, además de un pretendido silencio estratégico frente a los competidores, evitar que Abengoa asumiera los riesgos que pudieran derivarse de la aportación de avales y de la contribución efectiva a los desembolsos de capital", señala el Ministerio Público. Abengoa obtendría a su favor un derecho de opción de compra frente a IC sin asumir compromiso de desembolso alguno.

Abengoa gozaba aparentemente de la ventaja de comprar una vez evaluados los datos precisos sobre Xfera y evitaba la posible especulación a la que quedarían sometidas sus acciones si asumía compromisos financieros. A cambio debía satisfacer a IC 500 millones de pesetas en concepto de prima. Se estableció que el precio para la compraventa de las acciones fuera el mismo pagado por IC más los servicios externos, "quedando incrementado el precio -por si fuera poco- en 5.000 millones de pesetas si el ejercicio de la opción por Abengoa se realizaba antes del 30 de septiembre de 2002 o en 7.000, si la opción se ejercitaba después del 1 de octubre de 2002 y antes del 30 de septiembre de 2003".

"La operación -afirma el escrito- ideada de común acuerdo por los acusados y encaminada a la obtención de la máxima rentabilidad de la inversión vía dividendos y de un mayor valor únicamente de la empresa IC se materializó en un 'contrato marco' del 12 de octubre de 2000 por virtud del cual ésta última adquirió una opción de compra a Mercapital Telecommunications y al mismo tiempo otorgó una opción de venta a favor de ésta sobre el 3,7 por ciento de Xfera Móviles o de un 80 por ciento de su filial Mercapital Telecom que, a su vez, era propietaria de un 6,87 por ciento del capital de Xfera".

Según el fiscal, IC no pagaba nada por el derecho de opción, pero al estar interesada en adquirir una participación indirecta del 3,72 por ciento de Xfera, se obligaba a otorgar a Mercapital Telecom la financiación necesaria para el desarrollo de su actividad y el cumplimiento de los compromisos financieros contraídos en el pacto inicial y en el acuerdo complementario alcanzado por accionistas de Xfera.

En el contrato marco IC concedió a Mercapital Telecom un préstamo por 8,4 millones de euros y se obligó a conferirle los préstamos adicionales necesarios con un interés del 5 por ciento, y con vencimiento el 31 de diciembre de 2002. Mercapital Telecom garantizó a IC el cumplimiento de sus obligaciones mediante la pignoración del 11,3 millones de acciones de Xfera, representativas del 3,7 por ciento del capital social de la compañía.

En cumplimiento del contrato marco, Felipe Benjumea firmó en nombre de IC con su hermano, en representación de Abengoa, un contrato de 13 de octubre de 2000, por el que la primera concedía a la segunda un derecho de opción de compra sobre la opción de IC sobre Mercapital Telecommunicationes o las acciones de las que llegue a ser titular.

NO SE CUMPLIERON EXPECTATIVAS.

Según el fiscal, de haberse mantenido las expectativas sobre el valor de Xfera, por un gasto de carácter temporal de 25 millones de euros, IC hubiera obtenido un montante de 70 millones de euros en dos años. "Pero no fue así. En el cuarto trimestre de 2001 las posibilidades de negocio generadas por otorgamiento a Xfera móviles de la cuarta licencia de telefonía móvil UMTS española eran conocidamente desfavorables: sin título administrativo habilitante a ofrecer servicio alguno, dicha compañía había acordado una preocupante replanificación de inversiones y reducción de su plantilla".

A pesar de ello, como los compromisos financieros contraídos por IC vencían el 31 de diciembre de 2002, lo que ponía en peligro su patrimonio con la ejecución de avales por importe de 111 millones de euros, los acusados optaron por desplazar todo el riesgo de la operación a la filial de Abengoa Telvent Sistemas y Redes, que además de resarcir a IC de los gastos solventaría los problemas financieros que a ésta se la habían generado.

Jiménez-Velasco, director jurídico del grupo Abengoa y secretario de Telvent, instrumentó jurídicamente los contratos por los que IC adquirió el 3,76 por ciento de las acciones de Xfera de Mercapital Telecom. A ello también contribuyó el presidente de la filial.

"Así en abierta ruptura con la fidelidad debida a la mercantil Abengoa, con la sola mira de obtener un beneficio para IC y valiéndose de su doble condición de administradores de una y otra mercantil, tales acusados no sólo ejecutaron una operación estrepitosamente alejada del riesgo de pérdida permisible en toda gestión empresarial, sino que fueron del todo conscientes que el valor asignado por el mercado al paquete de acciones de Xfera era de cero", señala el fiscal.

Ello produjo a la cotizada un perjuicio patrimonial no inferior a los 25 millones de euros y asumiendo a través de su filial Telvent, mediante contratos de 30 de diciembre de 2002 las obligaciones derivadas de la constitución y mantenimiento de ciertos contra-avales bancarios prestados en garantía de la adjudicación de la concesión y una licencia de explotación de telefonía UMTS a favor de Xfera". La filial de Abengoa se vio obligada a constituir sendos contratos de prenda sobre depósitos en efectivo por 51 millones de dólares a favor del banco que realizó los préstamos a IC.