Fiscalía eleva a definitiva su petición de 54 años para 'Kantauri' por intentar asesinar a tres guardias en 1987

Actualizado 16/06/2008 15:08:24 CET

MADRID, 16 Jun. (EUROPA PRESS) -

El fiscal de la Audiencia Nacional Jesús Alonso elevó hoy a definitiva su petición de 54 años de cárcel para el histórico dirigente de ETA, Javier Arizcurre Ruiz, alias 'Kantauri', al que acusa de fabricar y colocar un artefacto explosivo en un bar de la localidad guipuzcoana de Escoriaza en 1987. El objetivo era intimidar a los arrendatarios del bar debido a que tenían la creencia de que en el establecimiento se traficaba con droga así como causar la muerte de los guardias civiles que acudieran a desactivar el artefacto.

La Sección Primera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional juzgó hoy al etarra por estos hechos. La participación de 'Kantauri' en la vista se limitió a su negativa a contestar a la preguntas formuladas por el representante del Ministerio Público. "Soy miembro de ETA, no voy a participar en este teatro por lo que no voy a contestar a ninguna pregunta", indicó el acusado, quien además solicitó a su abogada que no ejerciese defensa alguna.

En la misma línea se manifestaron sus dos compañeros del 'comando Araba' --ya condenados por estos hechos-- Juan Carlos Arruti y José Ignacio Gaztañaga. El primero de ellos, presente en la sala, se limitó a anunciar que no contestaría a ninguna de las preguntas que le formulasen. Por su parte, Gaztañaga, quien compareció por videoconferencia desde la cárcel, optó por asegurar que no recordaba los hechos dado el tiempo trascurrido desde 1987.

Pese a todo, la Fiscalía considera a 'Kantauri' autor de tres delitos de intento de asesinato frustrado (tipificado con 18 años de cárcel cada uno) dado que fueron tres los agantes que acudieron a desactivar el artefacto. La bomba estaba compuesta por una caja grande de galletas que contenía dos kilos del explosivo trilita conectada a otra caja más pequeña que contenía un sistema de detonación. La caja grande disponía de un sistema oculto que debía activarse tres minutos después de la desconexión del detonador de la caja pequeña.

"LA DROGA, UNA EXCUSA".

Por ello, el respresentante del Ministerio Fiscal Jesús Alonso entendió que el argumento esgrimido en un primer momento por la banda, que justifcaban el ataque al bar por las sospechas de que en él se consumía droga "no era más que una excusa".

"El verdadero objetivo era acabar con la vida de las personas que había en el local dada la cantidad de explosivo y el dispositivo para que un artefatco explotase después de haber sido desactivado el primero", añadió el fiscal en su turno de conclusiones finales.

"Arizcurren Ruiz fue el encargado de fabricar y colocar junto a la también etarra 'Marisol' --en paredero desconocido-- los explosivos", insistió Alonso, quien recordó las declaraciones anteriores de los compañeros de 'Kantauri' ante la Policía en las que reconocieron los hechos. Además el fiscal recordó

A pesar de que la explosión finalmente no alcanzó a ninguna persona, provocó daños materiales en los edificios colindantes motivo por el que solicita que se condene al acusado también al pago de una indemnización de unos 35.000 euros.

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