La Fuerza Aérea achaca a la humedad ambiental el impacto sonoro del F18 que rompió la barrera del sonido en Guadalajara

Actualizado 09/04/2008 20:21:56 CET

MADRID, 9 Abr. (EUROPA PRESS) -

El Ejército del Aire atribuye a la humedad ambiental el impacto sonoro registrado en determinadas zonas de la provincia de Guadalajara al romper un cazabombardero F18 la barrera del sonido a una altura contemplada dentro del límite marcado por reglamento para las operaciones áereas de la Fuerza Aérea española, según informaron a Europa Press fuentes militares.

Las fuentes consultadas aseguraron que el aparato, un F18 perteneciente al Ala 12 de la Fuerza Aérea, con base en la localidad madrileña de Torrejón de Ardoz, superó la barrera del sonido a las 15.10 horas de este miércoles cuando realizaba un ejercicio de entrenamiento programado de defensa aérea, ordenado por el Mando Aéreo de Combate (MACOM), la unidad de ataque y defensa de la que dependen todos los aviones de combate del Ejército del Aire español.

La rotura de la barrera del sonido estaba prevista dentro del ejercicio, que se realizó a la altura reglamentariamente establecida para este tipo de operaciones, siempre por encima de límite de los 35.000 pies, que equivale a más de 10.000 metros y se sitúa muy por encima del 'techo' en que operan las aeronaves civiles.

El 'boom sónico' se hizo audible en la provincia castellano-manchega, según las fuentes militares consultadas por Europa Press, por el efecto de la humedad ambiental registrada en ese momento en la zona. Esta circunstancia ambiental hizo que la explosión que se produce cuando una aeronave supera la denominada velocidad 'Mach' --equivalente a más de 1.100 kilómetros por hora-- se propagara hasta ser audible en algunas zonas de Guadalajara. En circunstancias meteorológicas normales, señalaron las mencionadas fuentes, el 'boom sónico' no habría sido audible ni apenas registrado en la provincia castellanomanchega.

El límite mínimo de 35.000 pies de altura permite que los 'boom sónicos' que provocan en sus ejercicios de entrenamiento los cazabombarderos supersónicos del Ejército del Aire español, con aparatos como los modelos estadounidenses F18 y F5 o el modelo de fabricación francesa F1, no se propagen hasta tierra y, por tanto, no alteren a la población civil.