El TS confirma la condena para los asesinos de Isabel Herrero al inadmitir sus recursos

Actualizado 15/11/2010 13:23:50 CET

Rechaza también incrementar la indemnización para el viudo, el empresario Colell, que aelgó que la cantidad fijada era "exigua"

MADRID, 15 Nov. (EUROPA PRESS) -

El Tribunal Supremo ha confirmado la sentencia dictada en diciembre de 2009 que condenó a penas de entre 66 y 69 años de cárcel a los miembros de los GRAPO Israel Clemente y Jorge García Vidal y al integrante del PCE (r) Juan García Martín por asesinar en 2006 a Isabel Herrero, mujer del empresario Francisco Colell, y herir gravemente a éste cuando ambos se resistieron a ser secuestrados en su vivienda de Zaragoza.

El alto tribunal ha hecho público un auto este lunes que inadmite los recursos de casación planteados por los tres terroristas y también por la acusación particular, que estimaba "exigua" las indemnizaciones fijadas para Collel, que ahora devienen en firmes, y que son de 360.000 euros por el asesinato de su esposa, 120.000 por las lesiones que sufrió tras ser tiroteado y con otros 3.594,12 euros por los daños materiales que provocaron los terroristas.

En su resolución, de la que ha sido ponente el magistrado José Manuel Maza, el Supremo rechaza admitir el recurso de García Vidal, cuya defensa cuestionó la aplicación a este caso del delito de detención ilegal. Se afirma que concurren todos los elementos materiales que configuran este tipo penal y también los subjetivos, puesto que "lo único que requiere es que el subjeto activo tenga conciencia de la ilicitud de su acción y voluntad de ejecutarla", como ocurrió.

CONFESIÓN "INOPERANTE"

Igualmente, la Sala rechaza aplicar la atenuante de confesión, porque para ello es necesaria la colaboración "eficaz, seria y relevante" del acusado, y en este caso la Audiencia Nacional valoró correctamente "la inoperancia de una actuación -la de los acusados--, que en nada era imprescindible para el esclarecimiento de los hechos".

Sobre la validez de las declaraciones de coimputados como prueba de cargo, la Sala reitera su doctrina en el sentido de que son suficientes si hay otros elementos que corroboren la versión, y recuerda que frente al reconocimiento de los hechos por parte de García Vidal e Isabel Clemente, no puede cuestionarse la presencia en el lugar del asesinato de García Martín. Según testigos presenciales, eran tres y no dos las personas que participaron en el crimen.

La sentencia dictada en su día por Sección Segunda de la Sala de lo Penal consideró probado que los tres terroristas trazaron un plan que comprendía la muerte del empresario y de su mujer, a los que calificaron de "explotadores" durante el juicio, si no conseguían "expropiarles" 725.000 euros en concepto de "impuesto revolucionario".

El tribunal justificó la condena de Clemente y García Vidal recordando que durante el juicio, que se celebró los días 7 y 8 de mayo de 2009, admitieron los hechos con "especial frialdad y desprecio a todo sentimiento humano". "Si hubiera tenido 15 balas, habría disparado las 15", llegó a asegurar Clemente. "Arrepentido estará tu puta madre, gran hijo de puta", le espetó García Vidal al fiscal Miguel Ángel Carballo.

En relación con el tercer procesado, que aseguró que en el momento de los hechos vivía en Reus (Tarragona), la Audiencia Nacional acreditó su participación a partir del testimonio de varios testigos que vieron a un hombre de unos 50 años y pelo canoso en la puerta de salida del garaje. Uno de ellos le identificó sin género de dudas y otro aseguró que hablaba por un teléfono móvil, presumiblemente con Israel Clemente, a quien Colell vio portando un "pinganillo rígido" o auricular.

ASALTO EN EL GARAJE

Según el capítulo de hechos probados de la sentencia, a las 21.00 horas del 6 de febrero de 2006 los tres terroristas se presentaron en la vivienda de la pareja, situada en el número 11 de la calle Cervantes de Zaragoza. Clemente y García Vidal entraron en el garaje cuando ambos pretendían recoger su vehículo y García les esperó a la entrada para asegurarse de que ningún vecino les veía.

Allí, los dos primeros se identificaron diciendo: "Somos miembros del GRAPO, esto es un secuestro, no hagan nada y no les pasará nada, conocemos toda su vida, Francisco Colell, y también las de su hermano, sólo venimos a por dinero, entrégueme el móvil". Tras comprobar que el empresario no iba armado, los terroristas les ordenaron que entraran en su coche aunque en ese momento accedió al garaje otro vehículo.

Esta circunstancia aumentó el nerviosismo de Herrero, lo que, según la sentencia, le hizo sufrir un desvanecimiento. En ese momento, Colell aprovechó para entrar en su vehículo, ponerlo en marcha e intentar salir del lugar arrollando a los miembros del GRAPO. Para evitar la huída, Clemente disparó cinco veces contra el parabrisas del vehículo, causando graves heridas al empresario. Su mujer intentó escapar por la rampa del garaje aunque García Vidal le dirigió dos disparos, una a la altura del hígado y otro en la cabeza con la intención de rematarla.

A continuación, según recoge el capítulo de hechos probados de la resolución judicial, los dos terroristas arrojaron el bolso de la fallecida en la calle Cervantes y se dieron a la fuga. El tercer condenado, que había intentado impedir sin éxito el acceso del vehículo al garaje, huyó por la calle Royo en dirección a la Gran Vía.

Por estos hechos el tribunal de la Audiencia Nacional, que fue presidido por el magistrado Fernando García Nicolás, que también actuó como ponente, condenó a Clemente a 69 años de cárcel por un asesinato terrorista, la tentativa de otro y dos delitos de detención ilegal, así como uno agravado de tenencia de armas. A García Vidal le aplicó un año menos por no apreciar agravantes en este último delito, del que exoneró a García, a quien condena a un total de 66 años de prisión.

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