Un grupo de intelectuales exige que la Ley de Memoria Histórica condene la dictadura franquista y anule sus juicios

 

Un grupo de intelectuales exige que la Ley de Memoria Histórica condene la dictadura franquista y anule sus juicios

Actualizado 19/09/2007 19:25:54 CET

BARCELONA, 19 Sep. (EUROPA PRESS) -

Un grupo de intelectuales españoles exigió hoy --durante la presentación del manifiesto 'Un compromiso ético inaplazable. La ley de la Memoria Democrática' en Barcelona-- que la Ley de la Memoria Histórica que prepara el gobierno del PSOE haga una condena "formal" de la dictadura a la vez que declare nulos los juicios y sentencias franquistas por "ilegítimos e ilegales". Los promotores del manifiesto consideran "claramente insuficiente" el proyecto de ley que el Gobierno presentó en 2006.

El manifiesto, que cuenta con la adhesión de 600 personas y entidades estatales, fue presentado hoy por el jurista y ex fiscal anticorrupción Carlos Jiménez Villarejo, el cineasta Pere Portabella, la escritora Rosa Regàs, el Magistrado emérito del Tribunal Supremo José Antonio Martín Pallín, el catedrático de historia de la Universitat Autònoma de Barcelona Borja de Riquer, entre otros catedráticos, historiadores, juristas, magistrados, abogados, artistas, religiosos y profesionales de varios ámbitos.

El manifiesto considera que las víctimas que sufrieron la represión de la dictadura "ya no pueden esperar más". Los firmantes aseguran que si en los próximos meses no se reactiva la tramitación de la ley de Memoria Histórica, considerarán que el Gobierno y grupos parlamentarios "no habrán querido cerrar las heridas aún abiertas entre los españoles".

La declaración exige la "condena formal" de la dictadura franquista, considerar "ilegitimas e ilegales" las resoluciones y sentencias del "aparato represor franquista", la "nulidad de pleno derecho" de las citadas sentencias y la localización de los represaliados desaparecidos, la conservación y mejora de la accesibilidad en los archivos históricos además de la eliminación de la simbología franquista de las vías y edificios públicos.

El manifiesto, que fue librado a todos los grupos políticos del Congreso y al presidente del Gobierno, José Luís Rodríguez Zapatero, afirma que "ya no puede haber más dilaciones". "Sólo el cumplimiento de estas mínimas exigencias será el signo de que el Gobierno y los partidos con representación parlamentaria tienen una auténtica voluntad de responder a compromisos concretos y reparar la deuda histórica de la democracia con los que con más esfuerzo y con más sacrificio contribuyeron a restaurarla", concluye el documento.

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Hasta la fecha de la presentación del manifiesto los promotores ya habían recibido unas 600 firmas de apoyo de personas y entidades de todas las comunidades del Estado. Durante la presentación, en que los promotores del manifiesto mostraron su satisfacción por el apoyo recibido, el ex fiscal anticorrupción del Estado, Carlos Jiménez Villarejo, pidió a los diputados del Congreso que la ley "no sólo honre a quienes sufrieron la Guerra Civil, sino a los que fueron vencidos".

Jiménez Villarejo reclamó la nulidad de las resoluciones judiciales franquistas porque "no eran sentencias, eran decisiones presididas por la venganza" que respondían a "mandatos ilegítimos del tirano". Pidió el reconocimiento de los "luchadores" del bando republicano como elementos de "resistencia al fascismo y semilla de la libertad".

Además, el jurista reclamó que se "deje de invocar a la seguridad jurídica" para rebajar el contenido de la Ley de la Memoria Histórica. En este sentido, el historiador Borja de Riquer advirtió que el texto que se desprende del proyecto de ley presentado por el Gobierno en 2006 nace de un "falso planteamiento" porque "mantiene el trato discriminatorio del franquismo" respecto de los vencidos en la Guerra Civil.

"Sorprende como gente que se dice demócrata crea que más vale no remover el pasado", indicó Borja de Riquer, que advirtió que quien dice esto "da por buenos los argumentos jurídicos del franquismo". Se trata de "cerrar por imperativo ético" la discusión de la Ley de Memoria Histórica, según el cineasta Pere Portabella, que exigió a los diputados del Congreso "que se comporten como ciudadanos". "Queremos pasar página, pero no arrancarla", concluyó la escritora Rosa Regás.

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