La Guardia Civil sospecha que ETA tiene infraestructura en el Algarve portugués y en algún punto de Andalucía

Actualizado 22/06/2007 2:01:13 CET

MADRID, 22 Jun. (EUROPA PRESS) -

La Guardia Civil sospecha que ETA tiene infraestructura en el Algarve portugués y en algún punto de Andalucía después reconstruir los hechos acaecidos ayer en Ayamonte (Huelva). Operarios de la obra de acceso a una gasolinera próxima han relatado a los agentes cómo un segundo coche recogió al conductor del vehículo abandonado y cómo dos horas después dos motoristas llegaron hasta éste y se llevaron de él un par de bolsas, informaron a Europa Press fuentes próximas a la investigación.

Alrededor de las 9:30 horas de ayer, los trabajadores de la obra próxima a la A-49 vieron cómo un Ford Focus gris, estilo ranchera, se detenía cuando iba camino de Portugal en una rotonda de cambio de sentido, descendía un varón y cruzaba por un puente hasta situarse en dirección contraria a la que viajaba. Un segundo coche lo recogió y siguieron camino al interior de España.

La Guardia Civil cree que el segundo coche había actuado de lanzadera percatándose del control del Instituto Armado y la Guardia Nacional Republicana portuguesa cerca de la frontera, alertó entonces al conductor y regresó para recogerle. La dirección hacia el interior hace sospechar a los investigadores de que, además de en el Algarve, los terroristas podrían contar con infraestructura en Andalucía.

VIAJE DE REGRESO A PORTUGAL.

El coche abandonado por presuntos miembros de ETA ayer cerca de Ayamonte (Huelva) fue alquilado en Portugal y llevaba sus placas de matrícula originales, por lo que el viaje de, al menos dos vehículos de ETA, hacia Portugal era, en todo caso, de regreso.

Los trabajadores pensaron que el Ford Focus se había averiado y que alguien había acudido a recoger a su conductor. Sin embargo, dos horas después, sobre las 11:30 horas, una motocicleta BMW llegó por la A-49 en dirección a Portugal hasta donde se encontraba el coche abandonado. Uno de sus dos ocupantes descendió y sin quitarse el casco le propinó un cabezazo a uno de los cristales del coche, lo abrió y sacó varias bolsas, llevándose únicamente dos. Los investigadores creen que los motoristas cargaron sólo con las bolsas que podían transportar y optaron por llevarse las que guardaban pistolas y documentación, dejando el explosivo.

Hasta el lugar acudió un vehículo del Servicio Rural de la Guardia Civil, con dos agentes. Los agentes personados en el kilómetro 130 de la A-49 dieron aviso a sus compañeros del GEDEX y un perro del Servicio Cinológico confirmó enseguida de que dentro del coche había explosivos. Tras el traslado del vehículo a la comandancia de Huelva, los especialistas en Criminalística se desplazaron a las instalaciones para examinar con detalle el vehículo.

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