Hombres mayores de 35 años y corren más de 50Km semanales, son los que más se lesionan

Fundacion Maphre
FUNDACION MAPHRE
Actualizado 27/04/2013 19:53:07 CET

MADRID, 27 Abr. (CHANCE) -

Un estudio de FUNDACIÓN MAPFRE revela que correr más de una hora seguida eleva el riesgo de sufrir contracturas musculares y roturas del gemelo, que son las lesiones más frecuentes

Correr es una actividad saludable que en España tiene cada vez mayor número de aficionados. Sin embargo, aquellos que lo hacen durante sesiones de más de una hora y acumulan más de 50 kilómetros semanales, en la misma superficie y con el principal objetivo de competir, tienen un alto riesgo de lesionarse con regularidad. Esta es una de las conclusiones del "Estudio Epidemiológico de las Lesiones en el Deporte de Ocio. Parte I Carrera", elaborado por FUNDACIÓN MAPFRE, en colaboración con el Laboratorio de Biomecánica de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM).

El objetivo de este informe, que se ha llevado a cabo tras una encuesta realizada a más de 400 corredores populares no profesionales, es estudiar los factores que influyen en las lesiones deportivas y ofrecer una serie de recomendaciones que contribuyan a que la práctica de este deporte sea lo más segura y saludable posible.

El estudio destaca que seis de cada 10 corredores lesionados son mayores de 35 años y que los hombres son los que más sufren algún tipo de dolencia mientras corren, ya que representan el 87,9 por ciento del total de las personas que se lesionan practicando este deporte.

Los miembros del cuerpo más afectados son las piernas y las rodillas, que registran el 30,6 y el 28,2 por ciento, respectivamente, del total de las lesiones y este tipo de dolencias las sufren principalmente los menores de 35 años, mientras que los corredores de más edad se lesionan, sobre todo, los pies (12,6 por ciento del total).

Contracturas musculares (16 por ciento), seguidas por roturas de fibras del gemelo (10,7 por ciento), fascitis plantar (10,2 por ciento), esguince de tobillo (9,2 por ciento) y de rodilla (7,8 por ciento) y tendinitis de rodilla (9,2 por ciento) son las lesiones más comunes en los corredores.

El riesgo de sufrir una dolencia al practicar este tipo de deporte se incrementa, según el informe, si una persona corre desde hace más de 5 años seguidos (59,7 por ciento de los lesionados), si lo hace al aire libre (27 por ciento) y en el mismo tipo de superficie. Correr con una intención meramente competitiva implica un riesgo de lesionarse 5,5 veces mayor que cuando se practica este deporte por ocio.

Un dato que llama la atención en el estudio, en contra de lo esperado, es que estirar antes de correr no parece reducir el riesgo de lesión. Aunque este punto debería analizarse en más profundidad, es aconsejable calentar antes del ejercicio y al final de la carrera, estirar de forma suave, sin forzar y sin llegar al dolor.

Para prevenir y reducir la gravedad de las lesiones relacionadas con la carrera, FUNDACIÓN MAPFRE y el equipo de investigación de la UPM recomiendan entrenar con moderación (entre 3 y 5 sesiones semanales de no más de una hora); alternar el tipo de superficie (asfalto y tierra); realizar ejercicios preventivos al menos dos veces por semana dirigidos a fortalecer el tendón de Aquiles (parte posterior de la pierna), los gemelos y los tendones rotularios (rodilla), entre otras partes del cuerpo. Además, aconsejan utilizar zapatillas de carrera adaptadas a las características biomecánicas del pie y renovarlas periódicamente, así como hidratarse adecuadamente, ingiriendo preferentemente bebidas isotónicas que ayuden a recuperar el agua perdida.

También se aconseja al corredor que después de un periodo largo de inactividad comience a correr suavemente y de manera progresiva (incrementando la distancia como máximo un 20 por ciento cada día) y que cuando termine la temporada de carreras y maratones, entrene entre un 25 y un 50 por ciento de lo que lo hacía antes, camine y suba escaleras regularmente.

Para realizar el estudio se han tenido en cuenta, entre otros factores, la edad y el sexo de los corredores, así como el origen de las lesiones, el tipo de tratamiento que requieren y las secuelas derivadas de este tipo de dolencias.