Ibarretxe recuerda a los combatientes del 36 y dice que "la fuerza" no puede doblegar al pueblo vasco

Actualizado 18/06/2006 17:08:50 CET

Patxi López acudió al homenaje celebrado en el Monte Artxanda, al que también asistieron otros dirigentes del PSE-EE, PNV y EB-Berdeak

BILBAO, 18 Jun. (EUROPA PRESS) -

El lehendakari, Juan José Ibarretxe, participó hoy en un homenaje en el Monte Artxanda de Bilbao a los gudaris y combatientes que lucharon en la Guerra Civil de 1936 contra el alzamiento militar y aseguró que "la Euskadi de hoy no se podría entender sin su sacrificio de ayer".

Asimismo, destacó que, "cuando se lucha con un ideal en el corazón, no hay fuerza ni bayoneta que sea capaz de doblegar el alma de un pueblo", y subrayó que el "sacrificio" de aquellos combatientes "no fue en vano".

Al homenaje acudió el secretario general de los socialistas vascos, Patxi López, además del portavoz del PSE-EE en el Parlamento Vasco, José Antonio Pastor; el secretario de Organización del PSE-EE de Bizkaia, Melchor Gil; el delegado del Gobierno, Paulino Luesma; el parlamentario de EB-Berdeak, Oskar Matute; el presidente del EBB del PNV, Josu Jon Imaz; el diputado general de Bizkaia, José Luis Bilbao; y el alcalde de la capital vizcaína, Iñaki azkuna, entre otros.

Durante el homenaje, en el que se descubrió un monumento realizado por el artista portugalujo Juan José Novella en recuerdo a los gudaris, el lehendakari destacó su "emoción" al contemplar "los rostros de los hombres y mujeres que vivieron la tragedia de la guerra y la tristeza de recordar la memoria de los ausentes". Además, agradeció a los combatientes su lucha en favor de la libertad.

El lehendakari lamentó la soledad y la muerte de seres queridos que padecieron los combatientes, así como "la persecución, el exilio, la dictadura, la cárcel, el hambre, la represión y el dolor de una guerra injusta", e hizo una mención especial a las mujeres, "esposas y madres, que soportaron estoicamente el horror de la incertidumbre por el destinmo de sus maridos e hijos en el frente".

"Madres de coraje, Esposas de Firmeza. Ellas fueron nuestras raíces, ellas son nuestras alas", señaló, para recordar que en la guerra hubo "luchadores de todo tipo y condición". Ensalzó el "sacrificio" de todos ellos y les recordó que "cuando se lucha con un ideal en el corazón, no hay fuerza ni bayoneta que sea capaz de doblegar el alma de un pueblo".

"La Euskadi de hoy, esa que se puede otear desde esta simbólica atalaya, no se podría entender sin vuestro sacrificio de ayer", agregó.

Para el lehendakari, el monumento descubierto esta mañana es, por lo tanto, "un paso más para recuperar la memoria y la dignidad de todo un pueblo", que, a su juicio, "ha dejado una profunda huella en el corazón del pueblo vasco".

UNA GRAN HUELLA

Precisamente, el monumento, realizado en acero al carbono, representa una gran huella digital que pretende, según explicó José Moreno, presidente de la Asociación "Aterpe 1936", impulsora de este homenaje, "reconocer la gesta de los gudaris hacia futuras generaciones". "Es una obra que servirá para el recuerdo y la memoria", apostilló el autor de la escultura, Juan José Novella.

Por su parte, el alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna, se refirió al acto celebrado esta mañana como "un homenaje al sacrificio colectivo y el esfuerzo de unos hombres por vivir antes de que les arrebataran la libertad", mientras que el diputado general de Bizkaia, José Luis Bilbao, agradeció también la lucha de los gudaris.

"La realidad hoy es que vosotros ganastéis, nosotros ganamos y nuestros hijos y nuestros nietos ganarán gracias a vosotros", concluyó el diputado.