Ignacio González condiciona la "generosidad" en el reparto de déficit a la "lealtad del proyecto común de España"

Actualizado 20/05/2013 19:35:05 CET

MADRID, 20 May. (EUROPA PRESS) -

El presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, ha condicionado este lunes la "generosidad" en el reparto del déficit de las comunidades autónomas, en el caso de que se decida aplicar diferencias, a la "lealtad del proyecto común de España" y sin perjudicar a las comunidades que cumplen frente a las que no lo hacen.

Durante su intervención en el Foro ABC-Deloitte, y ante la presencia de la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, que ha acudido a la comida en la que González ha sido el protagonista, el dirigente madrileño ha mostrado el propósito de su Gobierno de cumplir con el objetivo de déficit marcado en el 1,2 por ciento.

"Cumplir con el objetivo de déficit es un compromiso firme porque es un objetivo de España como país que otorga credibilidad y confianza y el Gobierno sabe que cuenta con nosotros pero la mejor forma de cumplirlo es que todas las comunidades tengan el mismo objetivo", ha considerado González, quien apuesta por que el objetivo sea igual "para todos" porque de otra forma se podría "malinterpretar".

Ahora bien, partiendo de que sea necesario hacer diferencias entre unas y otras, lo ha condicionado a la "lealtad al proyecto común". "Generosidad sí, pero después de que haber demostrado que se han realizado todos los esfuerzos posibles para cumplir, y por supuesto, con lealtad al proyecto común", ha dicho.

"No se trata de plantear agravios o impedir que se adopten con Cataluña las medidas que procedan para que España salga cuanto antes de la crisis sino que se trata de que no se utilicen discursos que la realidad de los datos refutan de manera clara y contundente y, sobre todo, que no se perjudique más a los madrileños", ha continuado.

Por eso, ha insistido que en el caso de que se tomen medidas excepcionales con algunas comunidades, éstas tienen que ser "explicadas y justificadas" y no a costa del 1,2 por ciento del déficit de las comunidades autónomas. "No cabe cambiar financiación por independencia, soberanía o agravios inexistentes porque no tienen cabida en la Constitución", ha destacado.

DECIR LAS COSAS COMO ESTÁN

Preguntado cómo se puede aplicar todo lo que está pidiendo, González ha indicado que es "relativamente sencillo" pues consiste en "decir las cosas como están y marcar claramente cuáles son los objetivos a la hora de tomar decisiones". "El objetivo de déficit es de país y todas debemos hacer el esfuerzo para cumplir", ha aseverado.

Por eso, ha insistido en que aunque a priori los déficit diferenciados no son "buenos" y puede dar la sensación "de que se transmita la idea de que da igual cumplir el objetivo o no", González ha respetado que puedan darse "algunas situaciones especialmente difíciles que requieren medidas excepcionales" para evitar que se produzcan "quiebras" pero ha recalcado que esas medidas hay que "explicarlas y justificarlas".

En este punto, ha remarcado que estas medidas diferenciadoras que se pongan en marcha no pueden ser a cambio de otras "contrapartidas con una reivindicación más profunda y menos aceptable" que es "cambiar dinero por pretendidas reivindicaciones nacionalistas o independentistas". "Esto no cabe en la Constitución, con crisis o sin crisis", ha apuntado.

Para González, cualquier planteamiento en este sentido "sería malísimo para España y para las comunidades autónomas". "Lo ha dicho el Gobierno claramente y estoy convencido de que será bastante sensible para buscar una fórmula", ha señalado González, consistente en fijar el 1,2 por ciento a aquellas comunidades que puedan y poner otras que tengan situación excepcional, pero "no con planteamientos que pongan en duda esa soberanía nacional".

Y es que ha asegurado que en el caso de Cataluña hay que hablar "con claridad" y no hay razones de "agravios comparativos" con ella. A su juicio, hacer esto, lleva a Cataluña a una "deriva" que es "mala" para ella y para España. Por eso, ha señalado que "agradecería" que se bajaran de esa postura y fueran "todos juntos a defender el desarrollo conjunto". "Nos iría mucho mejor", ha concluido.