Imaz afirma que, posiblemente, en dos años se va a definir "el futuro de la convivencia de los vascos"

Actualizado 31/07/2006 16:36:50 CET

Reclama un nuevo Estatuto para Euskadi que "recoja el ámbito competencial pleno, necesario para desarrollar la identidad vasca"

BILBAO, 31 Jul. (EUROPA PRESS) -

El presidente del EBB del PNV, Josu Jon Imaz, afirmó hoy que posiblemente en dos años se va a definir el "futuro de la convivencia de los vascos en el primer cuarto del siglo XXI". Asimismo, defendió la construcción de una nación vasca "cohesionada" y construida "entre todos" y abogó un nuevo Estatuto para Euskadi que recoja el ámbito competencial "pleno" necesario para desarrollar la identidad vasca.

Imaz realizó estas manifestaciones en un acto celebrado en Bilbao con motivo del 111 anivesario de la fundaciónd el PNV y que se inició con una ofrenda floral a Sabino Arana.

En el homenaje, tomaron parte miembros de la dirección del partido, entre los que se encontraban la secretaria del EBB, Josune Ariztondo, el presidente del BBB, Iñigo Urkullu, así como Gorka Agirrre, entre otros. También acudieron al acto el alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna, el diputado general de Bizkaia, José Luis Bilbao, el ex lehendakari, José Antonio Ardanza, la presidenta del Parlamento vasco, Izaskun Bilbao, el consejero de Sanidad, Gabriel Inclán, el director del Museo Guggenheim, Juan Ignacio Vidarte, y el presidente de Cebek, José María Vázquez Eguskiza.

Tras la ofrenda floral, se celebró en Sabin Etxea un acto político, en el que Imaz afirmó que valores como la democracia, la conviviencia y cohesión, la decisión y el autogobierno, la identidad y el compromiso son "básicos" para el proceso que se inicia y añadió que, posiblemente, en dos años se va a definir "el futuro de la convivencia de los vascos en el primer cuarto del siglo XXI".

En su intervención, Imaz indicó que, una vez definido y refrendado un acuerdo político, éste deberá ser desarrollado mediante "un texto jurídico concreto", un "nuevo Estatuto para Euskadi que responda "a las necesidades del autogobierno en la nueva Europa que se va conformando".

Imaz defendió un texto de nuevo Estatuto que determine para las instituciones vascas el ámbito competencial "pleno necesario para desarrollar la identidad en el mundo abierto que se va conformado, en los ámbitos de educación, lengua y cultura".

En concreto, el presidente del EBB reclamó un Concierto Económico blindado, capacidad competencial en las materias económicas, medioambientales y formativas necesarias para desarrollar "un entorno competitivo sostenible en un mundo abierto", así como un sistema social y de seguridad social, complementado con una política fiscal "solidaria".

Además, defendió un autogobierno que contemple garantías jurídicas "plenas" y sistemas de arbitraje bilaterales sobre el cumplimiento de este pacto. Imaz también reclamó participación en las instancias europeas en los ámbitos competenciales propios de la Comunidad Autónoma Vasca en las áreas que los Tratados actuales permitan.

"Y una política abierta de cooperación en los ámbitos culturales, económicos, infraestructurales, sociales y medioambientales que conforme una euro-región vasca, desde el Adour hasta el Ebro y desde las Encartaciones hasta Zuberoa. Porque la Euskal Herria por la que abogamos, ese espacio compartido que debemos construir en la Europa sin fronteras, la deseamos articular desde Barkoxe e Isaba hasta Lanestosa. De forma democrática. A través de las decisiones libremente expresadas por la ciudadanía que deberán respetarse. La ciudad vasca, la Euskal Hiria del siglo XXI", agregó.

ACUERDOS INTEGRADORES

Por otra parte, insistió en que el objetivo de su partido es la obtención de acuerdos integrados sobre el futuro de Euskadi, "con mayorías lo suficientemente cualificadas como para cumplir el principio de no imponer un acuerdo de menor aceptación que los actualmente vigentes".

"Lo hemos hecho porque apostamos por la cohesión de la nación vasca. Como abertzales y humanistas, aceptamos el principio de diferenciar el juego político de las mayorías frente al acuerdo amplio que se requiere a la hora de definir una comunidad", señaló.

Imaz se mostró convencido de la necesidad de integrar en un acuerdo a la pluralidad de sentimientos y de identidades políticas "de la nación vasca". El presidente del EBB del PNV afirmó que este no es el momento de la "trinchera", sino de salir "a campo abierto" y de ir "en busca del adversario político para encontrarnos en un suelo común".

"Soy consciente de que en una lectura superficial, esta llamada al encuentro puede llegar a interpretarse como tibieza en los principios, debilidad en la defensa de las posiciones propias e, incluso, falta de arrojo a la hora de marcar con contundencia las posiciones de partida en el tablero. Sin embargo, a poco que reflexionemos con alguna profundidad advertiremos sin gran esfuerzo que, en realidad, tras todo ello anida un gran compromiso consciente y responsable de construcción nacional", añadió.

Imaz indicó que "sólo quien ama profundamente a la nación vasca", está dipuesto a hacer "lo indecible para que esta nación se construya "entre todos, sobre bases sólidas, libre y cohesionada" y defendió el pragmatismo a la hora de abordar el proceso de "construcción nacional y social".

Asimismo, reclamó respeto a la voluntad democrática de la sociedad vasca como principio sobre el que "construir la convivencia futura". Imaz, recordó que, tal y como se recogía en la resolución sobre la autodeterminación aprobada en el Parlamento Vasco en 1990, la construcción nacional es "un proceso dinámico, gradual y democrático, integrado por el conjunto de decisiones, incluidas, en su caso, las de carácter plebiscitario, que se vayan adoptando a lo largo de la historia".

Imaz añadió que la nación es algo que "se hace y se construye día a día", a través de un conjunto de decisiones cada una de ellas tomada teniendo en cuenta "el contexto histórico en el que se está y la sociedad que se tiene".

El líder del PNV manifestó que la cohesión de la sociedad vasca es para el PNV una prioridad a la hora de abordar cualquier acuerdo de bases para "superar el contencioso político". "Porque sin sociedad cohesionada no hay nación democrática. Y sólo los caminos que cohesionan conducen a la construcción de la Nación Vasca en el siglo XXI", aseguró.

Imaz se mostró convencido de que su partido, en este tiempo "complejo pero esperanzador" volverá a acertar y añadió que acertar es que Euskadi "sea una nación de personas libres que puedan decidir su futuro; una nación cohesionada en la que todos convivan en paz; un país orgulloso de sus instituciones, con una identidad atractiva en un mundo abierto y un país en el que lo más importante sean sus personas y las oportunidades que tengan a lo largo de toda su vida para desarrollarse". Según manifestó, todo ello debe ser el objetivo del proceso político que se inicia.

Por otra parte, Imaz reivindicó la paz como una "prioridad" política del PNV, pero, sin que ello vaya a suponer una renuncia a los objetivos políticos. En este sentido, aseguró que se está posiblemente "en el umbral del final definitivo de la violencia".

Imaz recordó como el PNV a lo largo de su historia ha defendido la democracia frente a la "imposición de los proyectos políticos a través de la fuerza y el terror" y, tiene, por ello, "la mirada limpia hacia el futuro".

En este sentido, se refirió a Gorka Aguirre, al que se le imputa un delito de colaboración con banda armada dentro del sumario abierto contra la red de extorsión de ETA, Imaz destacó el compromiso "firme" que siempre ha mantenido Aguirre contra la violencia. El líder jeltzale indicó que ven "con dolor" su imputación cuando se trata de una persona "limpia" y comprometida por la paz, de la que afirmó sentirse orgulloso.