Imaz defiende "sin complejos" el pactismo y dice a Azkarraga que "la confrontación con el Estado" traerá "frustración"

 

Imaz defiende "sin complejos" el pactismo y dice a Azkarraga que "la confrontación con el Estado" traerá "frustración"

Actualizado 25/08/2007 12:49:08 CET

BILBAO, 25 Ago. (EUROPA PRESS) -

El presidente del EBB del PNV, Josu Jon Imaz, defiende "sin complejos la transversalidad", porque "la sociedad vasca seguirá apostando por la centralidad" y los pactos y, en referencia al consejero vasco de Justicia, Empleo y Seguridad Social, Joseba Azkarraga, asegura que "la confrontación con el Estado" que éste propone acabará en "fracaso" y "frustración".

En un comunicado hecho público el lunes, el consejero de EA advertía de que, "ante las voces que últimamente abogan por practicar una política de consenso a cualquier precio con los partidos centralistas, extremando el pragmatismo en la búsqueda de acuerdos", es necesario inclinarse por la "firmeza democrática a la hora de defender los principios medulares del nacionalismo: el derecho de los pueblos a decidir su futuro en libertad".

Frente a esta postura, Imaz plantea, en un artículo publicado en el diario El Correo, recogido por Europa Press, que, a pesar de que "el pragmatismo y la transversalidad" habían sido "demonizados" por Azkarraga, éste es "alguien tan pragmático como para compatibilizar como consejero de Justicia la gestión de los juzgados en Euskadi mientras esa misma justicia procesa al lehendakari de nuestro Gobierno por practicar el diálogo".

"Alguien que apostó en el 79 por un Estatuto de Gernika que, emanado de la Asamblea de Parlamentarios vascos, fue negociado en La Moncloa por Arzalluz y Garaikoetxea ('cepillado' según su terminología) al objeto de alcanzar un acuerdo que incluyese a la fuerza mayoritaria en el Estado para posibilitar su aprobación, abomina ahora de la transversalidad", añade de nuevo en referencia a Azkarraga.

Asimismo, Imaz destaca que "no es tampoco extraño" que dentro de EA los votos sean recogidos en aquellos territorios regidos "por los que defienden el pragmatismo y la transversalidad (Gipuzkoa), mientras en Bizkaia y Álava su número de electores se reduce de forma importante", algo que "debería darle que pensar" al consejero.

Tras señalar que "allá cada cual con sus estrategias", el presidente del PNV remarcó que la sociedad vasca seguirá premiando las estrategias que "lideren el entendimiento y el acuerdo en un país que es complejo y en el que la convivencia entre identidades forma parte de nuestra experiencia histórica singular".

"EAJ-PNV defiende sin complejos la transversalidad porque, como decía la iniciativa sobre Paz y Normalización Política aprobada unánimemente por el EBB en octubre de 2005, el pacto y la no imposición es el procedimiento por el que se constituyen las reglas de juego de las sociedades avanzadas", indica.

BASES DE UNA NACIÓN

En general, el dirigente jeltzale entiende que "las bases de una comunidad o nación requieren acuerdos transversales, mayorías suficientes en definitiva", lo que explica que "las constituciones en las democracias referenciales no se aprueban sin acuerdo entre los principales bloques". Además, muestra su deseo, "como nacionalista", de que Euskadi obtenga "la misma solidez en las bases de su construcción que las que una nación en el mundo moderno requiere".

Imaz explicó que estos principios teóricos tienen su aplicación práctica en la política vasca, por lo que pregunta de nuevo a Azkarraga "cómo va avanzar en nuestro autogobierno a través de la confrontación con el Estado" si no hay "mayoría transversal" con "acuerdos que a su vez tengan su correspondencia en el Estado".

"¿Cómo se va a ejecutar la confrontación con el Estado, qué estrategias se van a seguir, qué acciones de desobediencia incluyen estas estrategias y qué posibilidades efectivas de adhesión social y de alcanzar mayores cotas de autogobierno tiene su ruta? Con dos explicaciones adicionales: si todo ello es compatible con la responsabilidad institucional y si ha pensado quién y cómo va a gestionar la frustración que en este país se instale después del fracaso de esa confrontación", señala.

El presidente del PNV destaca también que el debate tiene verdadera profundidad política y que no se trata de "una clásica disputa entre partidos", ya que, recordando unas declaraciones del dirigente de EA en Gipuzkoa Iñaki Galdos, "el nacionalismo vasco no puede permitirse el lujo de desangrarse con la concesión o retirada de lábeles de abertzalismo entre sus dirigentes".

En este sentido, advirtió de que "cualquier apuesta razonable de integración de país, de modernización, de adaptación al siglo XXI, es vista por algunos como tibia y entreguista" lo que provoca "una radicalización permanente de discursos y estrategias".

"¡Qué más podrían desear nuestros adversarios políticos que ese abandono de la posición que nos ha dado siempre la fuerza para liderar esta sociedad! Porque la sociedad vasca continuará apostando por la centralidad. Corresponde al nacionalismo vasco institucional seguir configurando el eje central de nuestra sociedad. Lo podemos seguir garantizando si no nos dejamos arrastrar en una carrera que nos alejaría de las posiciones de acuerdo y pacto", remarca.

En cuanto a la "necesaria" renovación del discurso, explicó que deberá ser abordada desde "la unidad en torno a esa voluntad de pacto" que ha sido "siempre una de nuestras principales señas de identidad política". En este sentido, las "acusaciones cruzadas de tibieza y entreguismo" suponen que sea "difícil renovar y adaptarse", mientras la sociedad vasca "espera ahí, expectante, queriendo que la sigan liderando desde el acuerdo y el pacto, para obtener mayor autogobierno, calidad de vida y bienestar".

En el texto, Imaz también recuerda que "las elecciones se ganan desde el centro" y pone como ejemplo los casos de Bill Clinton y Tony Blair.

"Es evidente que los vascos no somos tan diferentes al resto del mundo. Mayor Oreja en 2001 representaba la radicalidad, la ruptura de la estabilidad, la confrontación, frente a PNV-EA e Ibarretxe, que representaban valores centrales del país como eran la paz, la convivencia, el autogobierno. En definitiva, la responsabilidad. Si esto es tan claro, resulta incomprensible la aparente disputa por la radicalidad en que algunos están aquí enredados", expone.

El dirigente del PNV también recuerda el caso navarro, donde de haberse logrado un acuerdo de Gobierno, la beneficiada por su posición favorable al pacto hubiera sido NaBai, mientras que en la actual situación "quien deberá soportar el peso de la prueba es el PSN-PSOE".

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies