Imaz ve "datos objetivos" que apuntan a la paz, pero "no concluyentes", y cree "preocupantes" los últimos atentados

 

Imaz ve "datos objetivos" que apuntan a la paz, pero "no concluyentes", y cree "preocupantes" los últimos atentados

Actualizado 01/02/2006 11:55:43 CET

Se alegra del "proceso lento de maduración de la izquierda radical de la violencia a la política" y le pide "menos discursos" y más pasos

BILBAO, 1 Feb. (EUROPA PRESS) -

El presidente del EBB del PNV, Josu Jon Imaz, aseguró hoy que observa "datos objetivos" que apuntan a la consecución de un escenario de paz aunque no "datos concluyentes", sino "más bien lo contrario", y manifestó su preocupación por los últimos atentados de ETA. Además, se mostró satisfecho del "proceso lento de maduración de la izquierda radical, de la violencia a la política", a la vez que pidió a ese mundo "menos discursos y más pasos".

En una entrevista concedida a Radio Nacional, recogida por Europa Press, Imaz afirmó que "habla con alguna regularidad" con Arnaldo Otegi porque, en la ronda de contactos que mantiene con todas las formaciones, también se reúne con Batasuna.

A su juicio, "la exigencia de la inmensa mayoría de la sociedad vasca" es que ETA abandone la violencia y la formación abertzale la rechace. Por ello, dijo que se habla de "nuevos tiempos y buenas noticias que llegan y, mientras tanto", ETA ha colocado tres bombas en la última semana en las calles de Euskadi.

"Tenemos la realidad de muchos concejales que pasan situaciones de persecución en municipios vascos y, en algunas ocasiones incluso, con razones de mafias urbanísticas y económicas que son amparadas, a veces, por Batasuna y que están en el origen de la presión que se lleva a cabo sobre algunos concejales y tenemos también la extorsión a los empresarios", indicó.

En este sentido, señaló que le parecen "muy bien las reflexiones políticas que el mundo de la izquierda radical lleva a cabo en un proceso lento de maduración de la violencia hacia la política", pero dijo que "ya es la hora de que haya menos discursos y de que aquellos que tienen que dar los pasos, y el que tiene que dar el paso fundamentalmente es ETA, abandone, de una vez la violencia para que la sociedad vasca pueda buscar su futuro en paz, en convivencia y, desde luego, sin la tutela de ninguna organización terrorista".

A su juicio, los partidos, para llegar a un acuerdo, tendrán que "dejar pelos en la gatera", pero advirtió de que, "a medida en la que se acerque el escenario electoral" de 2007, "las condiciones para que se aborden, de una forma adecuada un proceso de paz en Euskadi van a ser más difíciles". "Debemos aprovechar estos meses de oro", afirmó.

El dirigente jeltzale manifestó "que el calendario corre y esto no facilita las posibles soluciones" y señaló que "hay factores esperanzadores que apuntan a que la paz pueda ser posible", en referencia al hecho de que ETA no haya asesinado desde hace casi tres años, que haya "un proceso de maduración en la izquierda abertzale que quiere transitar del mundo de la violencia hacia el de la política" y que "hay en sectores de la izquierda abertzale que han estado durante años dando cobertura política a la violencia, una sentimiento de que la violencia tiene que desaparecer".

"Hay datos objetivos que apuntan en esa dirección, pero no hay datos concluyentes. Hay un marco para que, si eso se produce, se pueda llegar a un final dialogado, y es la resolución que aprobamos en el Congreso de los Diputados en mayo de 2005, en la que se dice que, si hay signos inequívocos de que ETA quiere poner fin al terrorismo y a la violencia, el Gobierno del Estado debería iniciar un proceso de final dialogado con ETA", añadió.

En esta línea, destacó que, "no hay datos concluyentes, más bien lo contrario, porque en los últimos días y semanas, los síntomas que están apareciendo son preocupantes y no hay que pasarlos por alto", en referencia a los últimos atentados.

En caso de que la banda armada dejara las armas, el dirigente del PNV dijo que el Ejecutivo de Zapatero tendría que iniciar un proceso de diálogo con ETA, al igual que hizo José María Aznar, aunque precisó "que ese diálogo con ETA, en ningún caso, debe ser sobre el futuro político de Euskadi".

"Yo no quiero que el futuro de mis hijos y de la sociedad vasca lo decida o influya en él una organización terrorista. Lo que Euskadi tenga que ser en un futuro lo tendremos que negociar, acordar los partidos vascos a través de acuerdos amplios que aglutinen a las diferentes sensibilidades e identidades políticas que vivimos en este país", subrayó.

En su opinión, con ETA "habrá que hablar de otras cosas, de cosas que afecten a la propia organización terrorista, a sus armas, a sus personas, cosas de este tipo, no sobre el futuro político de Euskadi.

VICTIMAS

Preguntado sobre si las medidas de gracia no representarían una ofensa para las víctimas, apuntó que, "cuando se llegue a una situación de paz, en la que la sociedad vasca y española perciban como una cosa del pasado, habrá temas que abordar que van a ser complejos porque habrá que ser muy cuidadosos en todos los procesos que haya que llevar a cabo en esa situación con la percepción de las personas que más han sufrido esa tragedia que son las víctimas del terrorismo".

"Si llegamos a ese horizonte, en un momento determinado, habrá que realizar una reflexión seria en este sentido. Estoy convencido de que tendremos que transitar por el difícil camino de la reconciliación, un difícil camino en el que lógicamente las víctimas deberán de estar necesariamente en un primer plano y en el que tendremos que compaginar el avance en una situación de paz con la sensibilidad debida a esas personas a las que debemos mucho y que han sufrido en carne propia esa tragedia que ha azotado este país durante muchos años", indicó.

Josu Jon Imaz puso como ejemplo de la dificultad de esta cuestión la situación vivida en la localidad guipuzcoana de Azkoitia y consideró que debe haber un arrepentimiento por parte de quienes han cometido asesinatos y el cumplimiento de la Ley. "Puede ser un preludio de algo que debemos evitar que suceda y debemos hacerlo con mucha sensibilidad y tratando de restañar unas heridas muy difíciles", dijo.

NUEVO ESTATUTO

Respecto al apoyo que debería recibir un proyecto de nuevo Estatuto para la Comunidad Autónoma Vasca, aseguró que debería superar "en adhesión popular" a la que obtuvo el Estatuto de Gernika en 1979, lo que, "sin hablar de números" obligará a buscar acuerdos "entre las diferentes identidades y sensibilidades políticas que componen este país".

"El reto que tenemos en estos momentos es buscar un acuerdo que supere los 39 votos que tuvo en el Parlamento vasco la propuesta de Nuevo Estatuto, que se aprobó en diciembre", dijo.

Imaz se mostró esperanzado en que el nuevo marco jurídico y político que se alcance en Euskadi tenga "una base muy amplia y que aglutine a la pluralidad política de este país".

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