Las Jornadas sobre Jurisdicción Militar piden mantener el orden castrense en "la unidad del Poder Judicial del Estado"

Actualizado 30/06/2006 19:45:55 CET

MADRID, 30 Jun. (EUROPA PRESS) -

Las IV Jornadas sobre Jurisdicción Militar, organizadas por la Sala Quinta del Tribunal Supremo (de lo Militar) señalaron entre sus "principales conclusiones" la "necesidad" de mantener la jurisdicción castrense, con carácter especializado, "dentro de la unidad del Poder Judicial del Estado", informó el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).

Las jornadas, dirigidas por el magistrado de la Sala Quinta del Tribunal Supremo Carlos García Lozano, fueron clausuradas hoy por el presidente del alto tribunal y del CGPJ, Francisco José Hernando, al que acompañaron el presidente de la mencionada Sala, Ángel Calderón, el asesor general del Ministerio de Defensa, Francisco Menchén, el fiscal togado, Benito Egido, y el presidente del Tribunal Militar Central, Francisco Javier Mata.

También coincidieron los jueces, magistrados y miembros del cuerpo jurídico militar que participaron, durante los tres últimos días en las jornadas, en valorar "muy positivamente" la actuación de la Sala de lo Militar del alto tribunal, que estudia los recursos de casación contra las sentencias de los tribunales castrenses y las resoluciones disciplinarias del Ministerio de Defensa. De este modo, subraya el CGPJ, "la jurisdicción militar desemboca en el vértice de la jurisdicción ordinaria que representa el Tribunal Supremo".

Otros de los asuntos que se abordaron en los coloquios fueron la libre expresión de los militares, la delimitación del orden estrictamente castrense, los recursos de revisión penal militar o el régimen disciplinario de la Guardia Civil.

LÍMITES A LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN

En su intervención sobre los límites a la libertad de expresión de miembros de las Fuerzas Armadas, el coronel auditor José María Llorente Sagaseta destacó que una de las razones para justificar esta delimitación es "evitar que quienes han recibido de la comunidad las armas para su protección y defensa, se conviertan en opresores o tiranos de esa misma comunidad".

Sin esta subordinación del poder civil respecto al civil, "resultaría imposible el Gobierno de la nación y la existencia misma del Estado, dado que siempre existiría el peligro del intervencionismo militar". También subrayó el ponente el "principio de neutralidad política" de los militares, ya que "los militares deben acatamiento y lealtad al poder político emanado de las urnas", por lo que "se debe evitar la existencia de corrientes políticas" dentro de las Fuerzas Armadas "que puedan diferir de la voluntad popular".

Esta neutralidad persigue, según Llorente Sagaseta, "evitar que los militares ejerzan cualquier tipo de presión a favor o en contra de un grupo político". También subrayó que el Ejército "ocupa un lugar subordinado" respecto al poder político y que "carece de autonomía" respecto a aquél. Otros de los aspectos por los que se justifica la limitación a la libertad de expresión de militares son "el principio de unidad" dentro del Ejército, el "principio de la disciplina", "la defensa nacional" y "el secreto militar".

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