La juez prorroga por dos años la prisión provisional para el acusado de matar al soldado gijonés Iván Castiello

Actualizado 14/11/2011 17:56:33 CET

GIJÓN/OVIEDO, 14 Nov. (EUROPA PRESS) -

El Juzgado de instrucción número 2 de Jaca ha decretado la prórroga de la prisión provisional comunicada y sin fianza por un periodo de dos años más para el acusado de la muerte del soldado gijonés Iván Castiello Medina, de 27 años, en diciembre de 2009, según el auto al que ha tenido acceso Europa Press.

La juez Mercedes González ha apreciado a la hora de tomar esta decisión que se trata de un delito grave, ya que va a ser juzgado por homicidio, con penas de entre 10 y 15 años, a lo que ha sumado el riesgo de fuga, al carecer el procesado de recursos económicos y debido a la "falta de arraigo social y familiar". El imputado, D.A.G., de nacionalidad venezolana, solo lleva ocho años en España. Además, había sido condenado anteriormente por conducir bajo los efectos del alcohol.

El auto coincide con la petición hecha tanto por la Fiscalía como por la acusación particular, ejercida por el letrado José Luis Rodríguez Tejón. En contra se había manifestado el abogado dela defensa, quien aseguró que no existía riesgo de fuga y que su cliente tenía arraigo "personal, social y familiar". La defensa también insiste en que fue una negligencia médica, y no la agresión en sí, la que causó la muerte al joven gijonés

Asimismo, la Fiscalía solicita una pena de diez años de prisión por un delito de homicidio, con la atenuante de intoxicación etílica, mientras que la acusación particular eleva la petición de condena a 15 años de cárcel y 200.000 euros para los hermanos de la víctima, una cantidad superior a la solicitada por la fiscal.

Por parte de la defensa, el letrado ha tipificado los hechos de lesiones en concurso ideal con un delito de homicidio, aunque ha aducido que su cliente se encontraba bajo los efectos del alcohol, por lo que no era consciente de lo que hacía.

PUÑALADA EN EL ABDOMEN

Posteriormente, sobre las 2.00 horas del día 11, después de haberse peleado con un amigo en el exterior de un bar, entró en su habitación del Acuartelamiento, en la que discutió "acaloradamente" con otros dos compañeros y llegó a esgrimir contra ellos una navaja. En un momento dado, entró Castiello en la habitación, quien le pidió al imputado que bajara la voz y se relajara, ya que al día siguiente tenían que trabajar.

Fue entonces cuando supuestamente el acusado le clavó una puñalada en el abdomen al joven gijonés, que cayó al suelo y fallecería en menos de dos horas. Uno de los otros compañeros de la habitación le pidió al procesado que soltara la navaja, a lo que este se negó e incluso llegó a hacerle un corte en la mano al intentar arrebatarle el arma.

El procesado fue detenido en el mismo cuartel. Antes de la agresión, el acusado había consumido bebidas alcohólicas que por lo que tenía mermadas sus facultades intelectivas y volitivas.

En cuanto a la versión de la acusación particular, dista un poco de la de la Fiscalía y remarca el hecho de que el imputado llegó a escupir y a patear a la víctima cuando estaba desangrándose en el suelo. También se señala que con anterioridad a esa noche, el acusado había amenazado a Castiello de muerte en otras ocasiones y había comentado a otros compañeros incluso las ganas que tenía de matarlo. "A este lo rajo, lo estoy buscando", llegó a decirle a uno.

Tras la agresión a Castiello, uno de los compañeros de habitación preguntó al acusado por lo que había hecho, a lo que este respondió que "porque le había tocado los huevos y que estaba bien hecho, que así se hacían las cosas en su país", al tiempo que le señalaba que no se preocupara, que se verían en el juicio.

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