El juicio contra el etarra 'Fanecas', visto para sentencia

Actualizado 08/07/2015 17:25:13 CET

La Audiencia Nacional deja visto para sentencia el juicio contra el etarra, para quien la AVT y la familia piden 42 años de prisión

SAN FERNANDO DE HENARES, 8 Jul. (EUROPA PRESS) -

La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha mantenido su petición de 30 años de cárcel para el etarra José Lorenzo Ayestarán Legorburu, alias 'Fanecas', por el asesinato del inspector de Policía Antonio Recio el 23 de marzo de 1979 en Vitoria. El acusado gritó 'Gora ETA' en presencia de los familiares de la víctima durante el juicio, que este miércoles ha quedado visto para sentencia.

El fiscal Vicente González Mota ha elevado a definitiva su petición de pena y ha pedido que el etarra indemnice con 500.000 euros a los herederos de Recio. Considera que 'Fanecas' es responsable de un atentado contra miembros de Fuerzas de Seguridad del Estado con resultado de muerte y que el delito de utilización ilegítima de vehículo de motor ha prescrito.

Tanto el abogado de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), Antonio Guerrero, como el de la familia de la víctima, Rubén Múgica, han solicitado que el etarra sea condenado a 42 años de prisión al considerar que este último delito no ha prescrito.

Precisamente, el colectivo de víctimas del terrorismo, Covite, ha anunciado este miércoles que denunciará a José Lorenzo Ayestarán por un delito de enaltecimiento del terrorismo y humillación a las víctimas que habría cometido al vitorear el pasado lunes a ETA durante el juicio.

El representante del Ministerio Público sostiene que 'Fanecas', junto a otros miembros del 'comando Araba', planeó matar al inspector del entonces Cuerpo Superior de Policía, cuyas "costumbres y paradero" conocían. Sabían que llevaba la contabilidad de un taller de fontanería que su familia regentaba en Vitoria.

Según su escrito, el acusado y otros tres etarras robaron esa mañana un vehículo en Avenida Generalísimo de Vitoria, amenazando con una pistola a su conductor y a su esposa, a quienes trasladaron a un bosque que se encontraba a once kilómetros y ataron a un árbol. Tras dos horas, consiguieron desatarse y, haciendo auto-stop, volvieron a la capital alavesa.

Sobre las 8.30 horas, el acusado y los otros tres miembros del comando accedieron al taller y, a través del cristal de un despacho, dispararon en al menos once ocasiones y a una distancia de un metro y medio a Recio, quien murió en el acto.

Al producirse la desarticulación del 'comando Araba', la Policía localizó la pistola con la que se efectuaron cinco de los disparos contra la víctima y encontró una huella dactilar que correspondía a un miembro del comando en el vehículo robado.

SE BENEFICIÓ DE LA LEY DE AMNISTÍA DE 1977

Nacido el 7 de junio de 1957 en Lezo (Guipúzcoa), fue arrestado por última vez en 2010 en la localidad francesa de Cahan, junto a Ibon Gogeaskoetxea y Beinat Aguinagalde. En mayo de 1984 fue detenido en Francia y posteriormente se trasladó a Venezuela, donde permaneció cerca de 20 años.

Es uno de los últimos integrantes de una generación de terroristas que se beneficiaron de la Ley de Amnistía del 77 y que se marcharon a países de Sudamérica tras años de intensa actividad criminal en España. En concreto, vivió durante años en Cumaná, una región del Estado de Sucre (Venezuela) y en varias ocasiones se había solicitado su extradición sin que ésta llegara a producirse.

Se benefició de la Ley de Amnistía, para a continuación integrarse en el 'comando Axulari'. Consiguió huir de la policía española al ser descubierto en febrero de 1979, después formó parte del 'comando Araba', cometiendo numerosos atentados como miembro de ambos comandos.

PRINCIPALES ACCIONES TERRORISTAS

Sus primeros crímenes se enmarcan en el año 1980, donde se le atribuye el asesinato del jefe de los Miñones de Álava, Jesús María Velasco, el 10 de enero; el asesinato del comandante del Ejército Eugenio Lázaro Valle, jefe de la Policía Municipal de Vitoria, el 13 de marzo y el asesinato de los guardias civiles José Vázquez Plata, Avelino Palma Brioa y Angel Prado Mella en Salvatierra (Alava), el 4 de octubre.

Este terrorista continuó esa intensa actividad criminal en los años posteriores. Así, el 16 de julio de 1982 está acusado de asesinar al delegado de Tabacalera en Vizcaya, Alberto López Jaureguizar y el 22 de septiembre al brigada de Marina Emilio Fernández Arias en Erandio (Vizcaya).

Ya en 1983 se le atribuyen los asesinatos de Domingo Javier García González, propietario del bar 'Nicolás' de Algorta (Vizcaya); del agente de Policía Nacional Francisco García San Miguel en Sopelana (Vizcaya), el 13 de julio y el asesinato del ex legionario Angel Martínez Trelles en Bilbao, el 9 de noviembre de 1983.

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