La marcha por los presos de ETA fallecidos se disuelve tras la llegada del cuerpo de Sáinz al cementerio de Portugalete

Actualizado 04/03/2006 22:26:10 CET

SANTURTZI (VIZCAYA), 4 Mar. (EUROPA PRESS) -

La manifestación en recuerdo a los presos de ETA fallecidos la pasada semana en las cárceles de Cuenca y Aranjuez, que discurrió esta tarde desde Santurtzi hasta Portugalete, se disolvió finalmente, después de que los restos mortales del recluso Roberto Sáinz llegaran al cementerio portugalujo.

Los congregados, entre ellos dirigentes de la izquierda abertzale como Arnaldo Otegi, Pernando Barrena, Joseba Permach, Rafa Díez Usabiaga o Juan Mari Olano, intentaron, sin éxito, concentrarse horas antes en Santurtzi, debido al dispositivo policial desplegado por la Ertzaintza. Además, en el trayecto hasta el cementerio, los ertzainas disolvieron a los manifestantes, que reanudaron la marcha bajo la estrecha vigilancia de la Policía vasca.

Durante la manifestación se registraron escaramuzas. Los concentrados procedieron a cruzar contenedores y prendieron fuego a algunos de ellos, en las calles adyacentes al trayecto de la manifestación, por lo que la Ertzaintza hizo uso de numeroso material antidisturbios.

Finalmente, a las ocho de la tarde, los restos mortales de Roberto Sáinz llegaron al camposanto, donde había concluido la marcha, en un vehículo fúnebre. Familiares y algunos representantes de la izquierda abertzale, entre ellos Arnaldo Otegi y Juan Mari Olano, introdujeron el féretro en hombros. Los congregados en el exterior cantaron el "Eusko Guradiak" mientras dentro, un dantzari bailó un aurresku de honor.

Juan Mari Olano se dirigió posteriormente a los manifestantes para transmitirles el agradecimiento de la familia del fallecido y les instó a disolverse.

SANTURTZI

A las cinco y media de la tarde, la Policía vasca había impedido a las mismas personas, la celebración de la concentración prevista por el mismo motivo en el parque de Santurtzi. Con el objetivo de evitar su desarrollo, al menos una docena de vehículos policiales, entre furgonetas y coches patrulla, así como efectivos antidisturbios de la Ertzaintza, impidieron desde primera hora de la tarde, el acceso al parque de la localidad pesquera.

Los agentes antidisturbios de la Policía autonómica habían rodeado el parque santurtziarra, en cuyo centro se encuentra el kiosko donde se había instalado en los últimos días una ikurriña y una foto del preso de ETA fallecido en la prisión de Cuenca Igor Angulo.

Los Ertzaintza custodió el recinto y precintó con cinta algunas de las áreas, entre ellas la que linda con la estación. También se desplegó por los accesos a varias calles principales del municipio, como la zona del ayuntamiento, Capitán Mendizábal, Avenida Murrieta y el barrio de La Txitxarra.

Cuando los manifestantes llegaron al lugar, se vieron obligados a aguardar en la calle Oraá. Poco después los agentes comunicaron a los congregados, entre los que destacaban dirigentes de Batasuna como Arnaldo Otegi y Pernando Barrena y otros representantes de la izquierda abertzale como Rafa Díez Usabiaga o Juan Mari Olano, la imposibilidad de celebrar el acto en el lugar, debido a la prohibición del departamento vasco de Interior.

Esta convocatoria, al igual que otras, fue prohibida ayer por el Departamento que dirige Javier Balza, ante la previsión de que se profirieran "lemas amenazantes o de enaltecimiento de ETA".

Los manifestantes optaron, entonces por dirigirse, en manifestación, hasta la localidad vecina de Santurtzi, donde, a las siete y media de esta tarde, estaba prevista la llegada de los restos mortales del Roberto Sáinz, fallecido ayer en la prisión de Aranjuez.

ALTERCADOS

Cuando los manifestantes llegaban a Portugalete, la Ertzaintza procedió a disolver a los manifestantes haciendo uso de material antidisturbios. Durante casi media hora, se sucedieron las escaramuzas y los congregados cruzaron algunos contenedores en varias calles de la villa.

Finalmente, varios de los manifestantes formaron una cadena humana que separó al resto de la concentración de los agentes. Tras dialogar con los ertzainas, prosiguieron la marcha hasta el camposanto, donde aguardaron los restos mortales de Roberto Sáinz bajo la supervisión de la Policía vasca, desplegada en todo momento por los alrededores.

El coche fúnebre con los restos mortales del preso preventivo Roberto Sáinz, llegaron a las ocho menos cuarto de la tarde al cementerio de su localidad natal. A las ocho y media de la tarde, los manifestantes se disolvieron. La Ertzaintza permaneció, durante un tiempo, en el lugar.

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