Mas advierte que Montilla es "la continuidad" del "invento fracasado" del tripartito

Actualizado 14/07/2006 17:24:10 CET

BARCELONA, 14 Jul. (EUROPA PRESS) -

El presidente de CiU, Artur Mas, advirtió hoy que José Montilla "no es la solución sino la continuidad del problema", que es "el tripartito", en tanto que fue el propio Montilla el que "patentó" el "invento fracasado" del tripartito "que ha hecho mucho daño a Cataluña".

Mas hizo hoy un balance catastrófico de los tres años de Gobierno de izquierdas para advertir a los ciudadanos que "persistir en el error" del tripartito "podría ser letal" para Cataluña y presentar a CiU como "la única formación capaz" de "reconducir" la situación y "encabezar la nueva etapa" que se abre el 1 de noviembre para "recuperar el buen Gobierno y la autoestima de los catalanes".

"La solución en este momento crucial de la historia de Cataluña se llama CiU", arengó Mas, convencido de que el tripartito "tiene desde ayer una fecha de caducidad", el 1 de noviembre, un día en el que "Catalunya se situará en un cruce de caminos con dos únicos carteles, el del tripartito y el de CiU".

En este sentido, insistió en presentar a Montilla como el candidato del tripartito, recordando que "junto a Puigcercós y en parte a Carod" él "fue el inventor" de la fórmula tripartita y el que "patentó un producto que se ha demostrado que no estaba en buenas condiciones" y que ha causado "una indigestión a Catalunya".

Según Mas, "Cataluña ha pagado muy caro el error del tripartito" y los últimos tres años de legislatura "sólo se salvan mínimamente por el éxito del Estatut", sin el cual "el descrédito del tripartito hubiera sido aún peor" y "hubiera sido aún más evidente el fracaso monstruoso y el desgobierno" del Ejecutivo catalán. Por ello, dijo sentirse con "la obligación y el deber patriótico" de "hacer entender a Catalunya que este error el camino del tripartito puede continuarse" y "hacer todo lo posible por que el 1-N se convierta en el final del tripartito".

El líder de CiU se mostró convencido de que la suya es hoy "la formación que está en mejores condiciones de ganar las elecciones", no sólo con mayoría simple sino "con el margen suficiente para que Catalunya tenga un gobierno fuerte, con proyecto y liderazgo", aunque llamó también a sus militantes a "no caer en la autocomplacencia" y trabajar hasta el final.

Mas insistió en descartar completamente cualquier "acuerdo estable" con el PP para gobernar tras las próximas elecciones, después de que el presidente del PP de Cataluña, Josep Piqué, apuntara hoy mismo que eso dependerá sólo de los resultados electorales, y reiteró su renuncia a presidir el Gobierno si CiU no vence las elecciones. "si no ganamos no decidimos los pactos" y "sólo queremos dirigir el gobierno si hemos ganado las elecciones", afirmó.

Mas presentó su postura como "una apuesta de transparencia" en contraste con el resto de fuerzas que, si no están dispuestas a renunciar a la presidencia en caso de no ganar las elecciones, "es porque prefieren los pactos en los despachos que los votos de las urnas". "La equidistancia real pasa por respetar al ganador, sino no es equidistancia", advirtió en alusión a ERC.

El líder de CiU aseguró que la federación nacionalista se presenta a las próximas elecciones "como la casa común del catalanismo" en la que "todos los ciudadanos con sentimiento catalanista pueden encontrar su sitio" y como "la única garantía posible" de recuperación de un país que "ha quedado medio grogui" después de esta legislatura. Mas se mostró además dispuesto y "preparado" para las dos tareas que, a su entender, necesita hoy Cataluña: "retomar el buen Gobierno" y "recuperar el orgullo y la autoestima de los catalanes".

Mas se mostró convencido de poder "hacer rápidamente" la tarea de "superar la parálisis y tomar decisiones aparcando el desbarajuste y reinstaurando la seriedad y las buenas maneras" en la Generalitat, aunque vio más "lenta y costosa" la labor de recuperar "la confianza en el conjunto del país, levantar la moral colectiva de Cataluña y la autoestima de los catalanes".

CiU cerró hoy formalmente la legislatura con un acto de balance del tripartito para el que confeccionó, a modo de metáfora, la "caja negra del vuelo tripartito 20-12-03" que "se estrelló ayer" cuando el presidente de a Generalitat, Pasqual Maragall, anunció oficialmente la fecha de las elecciones. El portavoz parlamentario de CiU, Felip Puig, fue el encargado de desgranar la metáfora de un "vuelo tripartito" que "se elevó con Zapatero en la torre de control y, 16 meses antes de su llegada prevista, se estrelló al no poder resistir ni las turbulencias, ni los errores técnicos permanentes que se han producido en estos dos años".

"Pocos días después del despegue, el primer comandante saltaba sin paracaídas. Más tarde se crea un motín cuando el piloto intenta cambiar la tripulación y finalmente ayer, se estrelló. Hemos recogido la caja negra" para comprobar "por qué no había hoja de ruta y nadie cogía el mando" en el vuelo 20-12-03, concluyó.

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