Mas dice que el Gobierno permitirá a Cataluña endeudarse y que desbloqueará el pago de 759 millones pendientes

Actualizado 07/02/2011 23:28:29 CET

No descarta un "deshielo" de su relación con Zapatero a pesar del distanciamiento entre ambos y antepone lo institucional a lo personal

MADRID, 7 Feb. (EUROPA PRESS) -

El presidente de la Generalitat, Artur Mas, ha asegurado este lunes que el Gobierno central permitirá a Cataluña emitir deuda a largo plazo y, además, que en las próximas semanas desbloqueará el pago de 759 millones de euros para inversiones en infraestructuras que estaban pendientes desde 2008.

En rueda de prensa en el Palacio de la Moncloa tras una reunión de casi dos horas y media con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, el 'president' ha precisado que "es muy posible" que Cataluña pueda hacer una primera emisión de deuda, de entre 2.000 y 2.500 millones de euros, incluso antes de que su plan de ajuste reciba el visto bueno del Gobierno central. Mas ha sido el encargado de explicar a la prensa el contenido de la reunión, sin que haya comparecido ningún representante del Ejecutivo central.

Mas ha dejado claro el "compromiso firme" de su Gobierno de cumplir a "rajatabla" la obligación de reducir el gasto --"somos gente seria que cumple sus compromisos y hace los deberes"-- pero ha advertido que para corregir la situación de déficit "heredado" del tripartito también hace falta que se le aseguren a Cataluña ciertos ingresos. "Y ahí hay cuentas pendientes entre el Gobierno central y la Generalitat", ha dicho.

En este punto, el líder de CiU también ha detectado un "síntoma positivo", que es que el Gobierno central desbloqueará en las próximas semanas el pago de 759 millones para infraestructuras pendientes desde 2008. Sin embargo, ha avisado de que esto "no es suficiente" y de que la Generalitat seguirá insistiendo en algunos puntos como el fondo de competitividad que está previsto en el nuevo sistema de financiación autonómica y que, según ha explicado, el Ejecutivo central no es partidario de dotar en 2011, sino de liquidarlo en 2013.

A su juicio, lo "razonable" es que la deuda del Estado en materia de infraestructuras quede liquidada "a ser posible en el primer semestre" de 2011, pero se ha mostrado prudente a la espera de ver la letra pequeña en las próximas semanas. "Como soy gato escaldado no lo doy como rotundo, pero signos claramente positivos del Gobierno central y del presidente Zapatero", ha dicho.

Mas ha rechazado que estos acuerdos puedan entenderse como privilegios a Cataluña y ha defendido que la Generalitat tiene que defender sus intereses "igual que todo hijo de vecino". Además, ha animado a repasar los últimos 30 años de la historia y comprobar cómo Cataluña "ha hecho muchos más sacrificios que obtenido beneficios". "Sólo pido un trato equivalente. Tenemos derecho a la vida, nuestros intereses y nuestros problemas. No estamos en el séptimo cielo ni en el paraíso", ha asegurado tras poner como ejemplo las cifras de desempleo o de fracaso escolar de la comunidad.

GARANTÍAS A LAS CAJAS "PERO SIN PASARSE"

Además, ha asegurado que ha debatido "muy a fondo" con el presidente del Gobierno el asunto de las cajas porque se trata de un tema "de mucha sensibilidad". Al respecto, Mas ha querido "romper una lanza" a favor del trabajo realizado durante los últimos meses y el esfuerzo del sistema financiero español por "resituarse", ya que considera que este esfuerzo se ha realizado "en la dirección correcta" y con el objetivo de que las entidades financieras vuelvan a hacer circular el dinero. Sin embargo, ha recordado que "no es suficiente" para los mercados exteriores, que exigen más garantías.

En este sentido, ha defendido que no se puede someter al sistema financiero español a una exigencia "que no se tiene con nadie". "Se han hecho suficientemente bien los deberes como para que alguien diga con claridad que las garantías hay que darlas, pero sin pasarse", ha sostenido para dejar claro a continuación que Cataluña no quiere perder centralidad y poder financiero en el proceso.

El presidente catalán también ha querido defender la labor de las cajas, que ha recordado que destinan sus dividendos a acciones de carácter social "de las que dependen muchas personas" y ha insistido en que éste es un valor "que no se puede perder" y se debe tratar de conservar "al máximo".

VOZ Y VOTO EN LA GESTIÓN DE EL PRAT

Mas también ha abordado el tema "prioritario" de los aeropuertos, sobre el que ha explicado que el Gobierno catalán mantiene una postura "tan sencilla como difícil de conseguir". El primer punto de su exigencia es el traspaso íntegro a la Generalitat de los aeropuertos pequeños catalanes, como los de Girona, Reus o Sabadell. Y en cuanto a la operación "singular" del aeropuerto de El Prat, ha avanzado su postura favorable a la privatización parcial de Aena.

"Ahí no vamos a ser beligerantes", ha garantizado antes de defender que, sin embargo, la Generalitat exigirá una posición "determinante" de las instituciones catalanas en los consorcios que se creen para el control de las cesiones. "Queremos tener voz y voto determinante porque sabemos que la gestión de los aeropuertos es fundamental para la economía de Cataluña y su proyección", ha explicado a la vez que ha reconocido que puede haber "espacio de colaboración" si el Gobierno está dispuesto a escuchar esta reivindicación.

LA RELACIÓN PERSONAL NO IMPORTA

Tras la reunión, ha asegurado que su actitud es "positiva pero expectante" y, de hecho, ha dejado claro que su intención no es tener una relación personal "cordial" ni "íntima" con Zapatero, sino una "relación institucionalmente correcta" entre dos gobiernos que tienen que buscar soluciones y no "crear problemas" como, a su juicio, ha sucedido en otras épocas. De hecho, se ha mostrado cauto sobre su relación con el jefe del Ejecutivo. "Veremos si el cambio climático se traslada a la política y concretamente a la relación entre Gobierno catalán y central", ha dicho.

"En estos últimos años me he convertido en un experto en comerme sapos, incluso he llegado a digerirlos bien", ha ironizado, insistiendo en que lo importante no es la relación personal, sino el hecho de que ha visto que Zapatero "tiene ganas de tener una relación institucionalmente correcta" y que él trabajará en el mismo sentido hasta que acabe la legislatura, hasta marzo de 2012 "si es que se agota el plazo".

LOS VOTOS DE CIU, PARA LAS PYMES

En cuanto a la posibilidad de que CiU sea un socio para el Gobierno en el Congreso, Mas ha ofrecido a Zapatero sus 10 votos para todo lo que sea "flexibilizar el marco que afecta a las pymes" porque, ha recalcado, son la principal fuente de creación de empleo y no se les debe poner "trabas". Es más, ha advertido de que, aunque ahora se considere que "todo pasa por reducir el déficit público", más importante que eso es tomar medidas que estimulen el crecimiento y por tanto el empleo, porque esa es "la gran piedra en el zapato" de la economía española.

En el encuentro, según ha revelado Mas, la sentencia del Estatut sólo se ha tocado de manera "muy sucinta y rápida" porque hay otros asuntos "urgentes" que resolver y tampoco ha trasladado al presidente del Gobierno su petición de un pacto fiscal propio para Cataluña similar al que gozan el País Vasco y Navarra. "Yo me incorporé a una partida con las cartas ya repartidas y que continuará hasta las elecciones de 2012", ha apuntado para señalar los comicios generales como la fecha a partir de la que formulará esta reivindicación.

"Tampoco sé quién será el candidato ni cuál será el resultado -ha continuado--. Cuando eso esté claro pondremos sobre la mesa nuestras cartas, que es el pacto fiscal y la posibilidad de poder gestionar nuestros impuestos. Hasta 20102 nos dedicaremos a poder diseñar el plan y tratar de acordarlo con otras fuerzas políticas catalanas".

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