Los militares españoles adaptan su misión en Irak: de combatir al DAESH a ayudar a recuperar la democracia en el país

Militares españoles en Irak
EMAD
Publicado 21/01/2018 11:56:34CET

El contingente español se acercará al medio centenar y continuará con la instrucción a soldados iraquíes para "afianzar" sus capacidades

MADRID, 21 Ene. (EUROPA PRESS) -

Las Fuerzas Armadas españolas están en Irak desde el año 2015 como parte de una coalición internacional liderada por Estados Unidos para combatir el terrorismo yihadista. Y tres años después seguirán con esta labor pese al anuncio de derrota del DAESH en el país, aunque ahora el objetivo se ha adaptado para colaborar con la gobernabilidad del país.

España tiene desplegados en Irak un total de 541 efectivos, según datos aportados por el Estado Mayor de la Defensa (EMAD) a Europa Press. El grueso del contingente se encuentra en el centro de adiestramiento de Besmayah, liderado por España, aunque los militares españoles también instruyen a las fuerzas de operaciones especiales iraquíes en Bagdad y Tají. Asimismo, hay personal español desplegado en el cuartel general de Kuwait.

Pero además, lejos de abandonar la misión como consecuencia de la expulsión del DAESH del país, el Gobierno ha previsto aumentar el contingente en unos 30 efectivos, hasta los 480 totales, para atender a la reconfiguración de cometidos y mejorar la capacidad de protección y movilidad.

Después de cuatro años de lucha contra el terrorismo yihadista, la coalición internacional es consciente de que en Irak se abre ahora una nueva etapa, "centrada en la estabilización, la capacitación y la mejora de la integración de las Fuerzas Armadas y de Seguridad iraquíes".

Los militares españoles se dedican precisamente al adiestramiento de los soldados iraquíes en labores tales como la lucha contra artefactos explosivos improvisados, tareas de desminado, operaciones especiales y asistencia sanitaria.

Desde el comienzo de la misión española en enero 2015, han sido cerca de 37.000 los iraquíes adiestrados por su personal: más de 20.000 en Besmayah y más de 16.000 por personal de operaciones especiales. El EMAD asegura que sólo en 2017 han sido cerca de 11.000 los efectivos iraquíes adiestrados por personal español.

En este nuevo escenario al que ahora se enfrenta Irak, la previsión de las Fuerzas Armadas españolas es continuar con esta labor de instrucción para "afianzar" las capacidades de los soldados iraquíes.

El reto inmediato de la coalición internacional es colaborar con la "gobernabilidad" del país, reforzando la cooperación con el país para "trabajar en la recuperación de la democracia en aquel país que tanto ha sufrido por la crueldad del DAESH", según dijo la ministra María Dolores de Cospedal.

Para esta labor, las Fuerzas Armadas españolas cuentan desde el pasado año con una innovadora ayuda: los drones de la Armada. Los cuatro 'Scan Eagle' de la Marina española están integrados en Irak en el Grupo Táctico de Operaciones Especiales.

DRONES PARA OBTENER IMÁGENES

En concreto, el destacamento que aporta la Armada a la misión está formado por siete militares de la Undécima Escuadrilla de Aeronaves y dos militares analistas de imágenes, así como el correspondiente sistema RPAS (Remoted Piloted Aircraft Systems) Scan Eagle (4 unidades).

Los drones ya habían sido utilizados fuera de España en la Operación Atalanta en Somalia para luchar contra la piratería en aguas del Índico. Irak es así su primera aventura por tierra y allí han alcanzado ya sus primeras cien horas de vuelo como parte de la operación Inherent Resolve.

Durante este tiempo, el EMAD ha constatado que el sistema, a pesar de ser naval, se comporta en tierra "de manera excelente", logrando alcances y calidad en el producto obtenido "únicos hasta la fecha", proporcionando imágenes de gran calidad a cualquier hora del día y de la noche y cubriendo un vastísimo terreno desde su base en Bagdad hasta la frontera con Siria.

El sistema, a petición de la Coalición, se emplea para obtención de inteligencia, apoyo operaciones iraquíes y protección de la fuerza.

El contingente español desarrolla esta labor en un contexto en el que la violencia sigue presente en el país. Esta misma semana ha habido varios atentados en el centro de Bagdad en los que fallecieron decenas de personas.