Los heridos aseguran que la doctora apuñaló a sus víctimas con una frialdad y premeditación "impresionantes"

 

Los heridos aseguran que la doctora apuñaló a sus víctimas con una frialdad y premeditación "impresionantes"

Actualizado 10/05/2006 17:24:20 CET

La acusada no asistirá a la sala de vistas hasta el último día del juicio ya que el proceso puede afectar a su tratamiento psiquiátrico

MADRID, 10 May. (EUROPA PRESS) -

Seis personas que presenciaron el ataque que el 3 de abril de 2003 cometió Noelia de Mingo, la médico residente de la Fundación Jiménez Díaz afectada de esquizofrenia paranoide que supuestamente mató a tres personas e hirió a siete más en los pasillos del centro, aseguraron hoy en el juicio que se sigue en la Audiencia de Madrid que la doctora apuñaló a sus víctimas con una frialdad y premeditación "impresionantes".

Estas palabras no fueron escuchadas hoy por la encausada ya que a petición de su abogado defensor, Juan Carlos Mingo, la imputada no volverá a la sala de vistas hasta el último día de juicio pues, según apuntó el letrado, todo lo que Noelia oiga a lo largo del proceso podría afectar al desarrollo de la enfermedad mental que padece y al tratamiento que sigue para recuperarse de ello.

El fiscal pide 65 años y 11 meses de prisión para la médico residente o su internamiento en un centro cerrado por el mismo período de tiempo ya que considera probado que el 3 de abril de 2003 Noelia de Mingo apuñaló mortalmente a tres personas e hirió de diversa consideración a siete más. La acusación particular solicita por los mismos hechos más de 85 años de privación de libertad, bien en prisión, bien en un centro.

ENSAÑAMIENTO Y FRIALDAD

La segunda sesión del juicio contó con el testimonio del celador Salvador S.G. quien presenció cómo la doctora abandonó la Unidad de control 43 y acuchilló mortalmente a Félix V.A. y a Jacinta G. de la L. y agredió a Carmen F.C., a Cristina T.C. y a Carmen L.A.

"Escuché un estruendo inusual y vi a mis compañeras salir corriendo manchadas de sangre. Me quedé perplejo. Salió Noelia de Mingo con un cuchillo en la mano, apuñaló a Félix, a Jacinta y a Carmen. Logré hacerle un barrido y tirarla al suelo, pero se levantó sin soltar el arma y prosiguió su marcha, atacando a más personas hasta que fue reducida", relató el testigo, que manifestó que Félix V.A. recibió tres puñaladas en dos acometidas cuando intentó salvar la vida de dos personas.

El celador también apuntó que la procesada cometió los hechos con "ensañamiento y una frialdad impresionantes" y aclaró que, a pesar de ser miope y haber perdido las gafas en un forcejeo, la médico residente siguió dando puñaladas, "en algunos casos, certeras".

Tras las afirmaciones de Salvador prestaron declaración ante el juez un celador que presenció la acometida contra Félix V.A. y una paciente que observó a la doctora De Mingo asestando puñaladas a una enfermera.

"SUS OJOS ME PERSIGUEN"

Sin embargo, el testimonio que sumió a la Sala en un silencio sepulcral fue el ofrecido por la auxiliar de clínica Lucía Socorro C.R. que, sin poder contener el llanto, explicó ante el juez cómo la imputada acuchillaba a su compañera Carmen F.C., quien gritaba desesperadamente sin que ella pudiera hacer nada para evitar el ataque que estaba sufriendo.

La testigo, que desde que presenció los hechos ha pasado por la consulta de varios psiquiatras, algunos de los cuales no han podido tratarla al alegar que su caso "les viene grande", pidió ver los ojos a Noelia de Mingo ya que, según dijo, su mirada le persigue.

"No puedo vivir con los ojos de Noelia en la cabeza. He tenido intentos de suicidio porque no puedo con mi vida. Soy un muerto viviente desde que presencié aquello y la culpa por no ayudar a mi compañera me persigue", subrayó Lucía Socorro, quien apuntó que la médico residente era una persona "rara" que debía tener "mucha sangre fría" para comprar un cuchillo y "hacer lo que hizo".

Por último, comparecieron en la Sala en calidad de testigos Cristina T.C., Carmen L.A. y Esperanza G.R. que narraron la forma en que la encausada las agredió, al tiempo que describieron cómo han cambiado sus vidas desde que ocurrió el incidente.

El juicio a la médico residente de la Fundación Jiménez Díaz continuará mañana con la declaración de los celadores que redujeron a Noelia de Mingo y la de algunos agentes del Cuerpo Nacional de Policía que detuvieron a la encausada.

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