La misión de la UE en Malí, bajo mando español, ante el reto de adaptarse para colaborar con la fuerza G5 Sahel

Cospedal con las tropas españolas en Bamako (Malí)
EUROPA PRESS
Publicado 04/02/2018 11:30:44CET

La fuerza de los cinco países africanos buscará aportaciones por 423 millones de euros en una conferencia el 23 de febrero en Bruselas

MADRID, 4 Feb. (EUROPA PRESS) -

La misión de entrenamiento de la UE en Malí (EUTM-Malí), cuyo mando acaba de asumir el general español Enrique Millán Martínez, tiene ante sí el reto de regionalizar su labor para cooperar con los demás países de la zona y especialmente ante la puesta en marcha de la fuerza G5 Sahel.

Esta fuerza estará formada por unos 5.000 efectivos con los que Malí, Mauritania, Burkina, Chad y Níger quieren combatir el yihadismo y el tráfico de personas y de drogas, además de hacer presente al Estado en el territorio y apoyar las operaciones de desarrollo y de ayuda humanitaria en la región.

Las misiones europeas en el Sahel --la militar EUTM-Malí y las civiles EUCAP Malí y EUCAP Sahel Níger-- llevan ya tiempo en su empeño de "regionalizar" su tarea. Para ello, lo previsible es que tengan que adaptar su mandato, señalan fuentes diplomáticas.

EUTM-Malí ya está asesorando al G5 Sahel, pero debe hacerlo a petición de Malí, que es el ámbito de su actual mandato. En cualquier caso, el mandato de la misión debe renovarse antes del próximo mayo, que es cuando termina el actual.

La fuerza G5 Sahel vivirá un nuevo hito el próximo 23 de febrero en Bruselas, cuando está prevista una conferencia de donantes en la que los países africanos esperan financiación --en forma de fondos o de aportaciones-- por 423 millones de euros, de los que ya están comprometidos unos 250.

El Gobierno español, por el momento, ha ofrecido apoyo logístico y de transporte intrateatro, además de apoyos académicos y profesores al Colegio de Defensa del G5 en Nuakchot para impartir cursos de alto nivel. Así lo avanzó el pasado diciembre el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Alfonso Dastis, durante una cumbre de apoyo a la fuerza G5 celebrada en París.

Fuentes gubernamentales admiten que es difícil que España pueda dar además apoyo financiero. Ese apoyo logístico también tiene un coste que computa como aportación: el año pasado, España destinó 17 millones de euros a operaciones de apoyo a las misiones de la ONU (MINUSMA) y de Francia (Barkhane).

En la conferencia del día 23 participarán la UE, la ONU, la Unión Africana, y los países del propio G5. La iniciativa cuenta con apoyo de otros países: Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos contribuirán con 130 millones de dólares y Estados Unidos con 60 --aunque la cooperación estadounidense suele hacerse de manera bilateral con cada país--.

Ante la puesta en marcha de la fuerza, las ONG presentes en la zona han advertido de la importancia de que respete los derechos humanos, una preocupación que los europeos tienen en cuenta. De hecho, antes del 23 de febrero, fecha la conferencia de donantes de Bruselas, habrá una sesión sobre derechos humanos.