Una mujer maltratada defiende que su hijo mató a su ex pareja en defensa propia, de su madre y hermanos

Actualizado 24/02/2009 11:56:58 CET

El joven, en prisión a espera de juicio, le apuñaló con un cuchillo cuando su padrastro intentaba estrangular a su madre

SEGOVIA, 24 Feb. (EUROPA PRESS) -

El hijo de una mujer que sufrió durante cinco años maltratos físicos y psicológicos está en prisión preventiva por haber matado a la pareja de su madre, después de que éste intentase estrangularla. Su madre sostiene que su hijo actúo en defensa propia, la de su madre y en la de sus hermanos ante la actitud "violenta" de su padrastro que iba "muy borracho".

"Si no hubiera estado mi hijo esa noche en esta casa estaríamos todos muertos, sinceramente", destaca Carlota desde un salón en el que todos los muebles han sido cambiados de lugar para intentar olvidarse de lo que ocurrió el pasado 11 de diciembre. Un día antes, le había puesto punto final a su relación con Samad, que había abroncado violentamente a su hijastra de doce años por recibir un mensaje de móvil de un chico.

La ex pareja de Carlota, con la que compartía un hijo menor de cuatro años, había comprometido en matrimonio a su hija política sin el consentimiento de su madre con un sobrino suyo de 21 años que vive en Marruecos. Al día siguiente, como muchos otros días, Samad llegó "borracho y muy violento", hasta el punto de que su ex pareja recuerda que "tenía los ojos medio salidos de las órbitas".

Según el relato, Samad cerró la puerta con llave, por lo que Carlota mandó a su hija directamente a su cuarto junto a su otro hijo menor y se dirigió directamente al salón para proferirle insultos, a la vez que la acusaba de encubrir a su hija. El hijo mayor de Carlota, Christopher, de 18 años de edad, salió de su cuarto alertado por los gritos y trató de tranquilizarle sin ningún éxito.

"Tu madre, que ha abusado de mí la que más, la vas a ver morir toda llena de sangre porque la voy a coser con un cuchillo porque mi hijo -de 4 años y de los dos- no se va a quedar con ella nunca", recordaba entre lágrimas Carlota.

Era tal la vehemencia de Samad que llegó a morder una mesa de cristal que preside el salón. De hecho, su ex pareja argumenta que consumía cocaína, tal y como le han asegurado amigos de Samad a posteriori.

En un momento de la discusión, Samad se hizo con un cuchillo de la cocina que se le cayó y que el joven consiguió desplazar hasta la entrada de la vivienda. Cuando el presunto agresor lanzó un puñetazo a su pareja, Christopher lo impidió, por lo que empezaron a forcejear.

Finalmente, al tratar Carlota abandonar la casa, Samad "la enganchó del cuello", levantándola en vilo. "Me estaba estrangulando y llegué a no tener aire, pensé que me iba a matar porque me lo había dicho muchas veces, en ese momento fue cuando mi hijo empezó a pincharle", recuerda, y prosigue: "me seguía persiguiendo mientras arrastraba a Christopher".

CINCO AÑOS DE MALTRATOS FÍSICOS Y SICOLÓGICOS.

Su ex pareja llegó a instalar cámaras de vídeo, con el pretexto de la seguridad, en un negocio que ambos regentaban. "Desde casa abría el ordenador por la mañana y me controlaba, estaba en la taquilla vendiendo y me llamaba y me decía: 'estás sonriéndole a ese señor, que vendas billetes, pero no sonrías'", destaca indignada.

Carlota asegura que se convirtió "en nada" porque perdió casi todo contacto con sus familiares y amigos, hasta el punto de que ya no salía de casa para hacer compras diarias o recoger a los niños del colegio. "Me daba miedo, me había dicho que si le denunciaba nos mataba a todos", subraya.

Por otro lado, reconoce que Samad "de puertas para afuera tenía una apariencia totalmente diferente". Era un hombre elegante que se sabía desenvolver en las administraciones, una persona culta que hablaba cuatro idiomas y que había viajado, tal y como lo describe Carlota.

LEGÍTIMA DEFENSA, "YO HUBIERA HECHO LO MISMO".

Carlota sostiene que su hijo Christopher utilizó el cuchillo para defenderse asimismo y la vida de su madre y hermanos. "Cuando Samad me enganchó del cuello, mi hijo cogió ese cuchillo para soltarlo de su madre, para que no me matase".

"Yo hubiera hecho lo mismo, si en vez de a mi coge a mi hijo del cuello yo no le clavo un cuchillo, pero yo habría cogido una silla y se la habría estampado en la cabeza, le habría tirado lo que tuviese en la mano", sentencia.