La mitad de los 30 procesados niega cualquier relación con el líder de la banda 'Mártires por Marruecos

Actualizado 22/10/2007 22:11:44 CET

Tres presuntos integrantes que la célula tenía en Valencia admiten conocerse entre ellos pero niegan vinculación con resto de acusados

MADRID, 22 Oct. (EUROPA PRESS) -

El juicio contra los 30 acusados de integrar una célula islamista desarticulada en 2004 en el curso de la 'operación Nova' que se celebra en la Audiencia Nacional alcanzó hoy su cuarta sesión con la declaración del decimoquinto acusado Salah Zelmat, quien, como todos los anteriores procesados, negó los hechos que se le imputan alegando que él nunca ha tenido ninguna vinculación con el terrorismo salafista. "Y quien diga lo contrario es un mentiroso", aseguró. Esta célula de pensamiento salafista está acusada de haber intentado atentar contra el edificio de la Audiencia Nacional con un camión bomba, entre otros objetivos.

Zelmat integraba la facción que la célula autodenominda 'Mártires por Marruecos' tenía en Valencia. Está acusado de integración en banda terrorista por lo que la Fiscalía pide para él 11 años de cárcel. En concreto, Salah Zelmat, argelino de nacimiento, está procesado por reunirse en un domicilio de Gandía con los dos acusados, Dajmal Seddik y Redha Cherif, para hablar de realizar la jihad.

Su actividad dentro del grupo era la de recoger las cartas que enviaba o recibían del presunto líder de la banda, Mohamed Achraf, relativas a la guerra santa y que luego entregaban a otro imputado Ahmed Chebli.No obstante, Zelmat negó todos los hechos argumentado que no conocía a Achraf y por tanto no pudo colaborar en el desarrollo de la célula islamista.

En la misma línea se manifestaron también hoy otros dos integrantes de la facción valenciana con los que Zelmat tenía relación, Ahmed Chebli y Redha Cherif. Ambos admitieron conocerse entre ellos pero coincidieron en asegurar que no tenían ninguna relación con actividades terroristas ni con el supuesto líder de la banda y, por tanto, indicaron que no pudieron colaborar en el envió de cartas con las que los integrantes de la célula se comunicaban entre ellos.

El más contundente fue Chebli quien, según declaró, huyó de Argelia porque, al trabajar para el Ministerio del Interior de ese país, estaba "amenazado por el terrorismo". "Cómo voy a ser terrorista si yo escapé de mi país precisamente por el terrorismo", exclamó el acusado, quien llegó a mostrarse visiblemente emocionado en el algunos tramos de su declaración. Asimismo, defendió la tésis de que su acusación forma parte de "un complot" urdido por un confidente de las fuerzas de seguridad españolas que, según dijo Chebli, "parece como si tuviera una lista con gente a la que quería acusar".

Por su parte, Redha Cherif, según el escrito de acusación del fiscal, coincidió con el líder de la célula, Mohamed Achraf, en la cárcel donde fue adoctrinado en el pensamiento salafista y captado para el grupo 'Mártires por Marruecos'. La fiscalía acredita además su grado de adoctrinamiento en el hecho de que había manifestado en diversas ocasiones su deseo de convertirse en un mártir del Islam. Por ello le acusa de un delito de pertenencia en banda terrorista y pide para él una pena de 11 años de cárcel. Sin embargo, Cherif precisó que coincidió con Acharf en la cárcel de Valdemoro en Madrid pero sólo durante un mes en el que además estaban "en módulos separados".

A su salida de la cárcel, Cherif estuvo conviviendo con otro de los acusados Djamal Seddik en el edificio Bitácora de Gandía hasta que fueron detenidos en el curso de la 'Operación Nova'. En el registro practicado en el domicilio se le incautó una tarjeta de residencia y trabajo en España a su nombre que resultó ser falsa, según el escrito de acusación del ministerio público.

NADIE CONOCE A ACHRAF.

Con las declaraciones de hoy ya son la mitad los miembros de la cúpula que han prestado declaración ante el presidente del Sección Tercera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, Alfonso Guevara, y de momento la postura de todos ellso ha sido la misma. El primero fue el imputado, Mohamed Boukiri, quien alegó ser drogadicto. "Yo sólo era un yonki y no conozco a nadie", aseguró Boukiri, quien reconoció su adicción a las drogas como la cocaina, el hachis o las pastillas. "Me pasaba el día tomando pastillas", añadió el imputado, quien únicamente contestó a las preguntas de su defensa y aseguró que su verdadero nombre era el de "Omar Mauhili".

Por su parte, la primera sesión también albergó la declaración de un segundo imputado Taoufik Eddebdoudi quien negó su vinculación con los hechos. De origen marroquí, Eddebdoudi está acusado de haber sido adoctrinado en la jihad por Acraf durante su estancia en la cárcel junto a otros cuatro imputados. También mantuvo correspondencia con Acrhaf con el que se escribió al menos en 11 ocasiones según el ministerio público.

El considerado como cabecilla de la célula aprovechó el final de aquella primera sesión del juicio para dirigirse a los periodistas desde el interior de la celda acristalada en la que se encuentran los acusados para decir a gritos que "todo es un montaje del CNI", y que son "inocentes". "Estamos aquí por un atentado y sólo saben hablar de cartas", exclamó.

"No hay nada, es todo un montaje del CNI, no hay pruebas, estamos aquí por un atentado y sólo saben hablar de cartas", gritaba Acraf a los periodistas mientras el resto de acusados le daba la razón asintiendo con la cabeza o haciendo gestos en la misma línea que el considerado como líder de la célula. Acraf tuvo que desplazarse unos metros desde donde estaba siguiendo el juicio para aproximarse lo más posible a la zona habilitada para público y prensa, así hasta que la policía desalojó a los periodistas argumentando que eso no era "una rueda de prensa".

Ese mismo día, también declararon otros dos acusados, Mustafa Farjani,y Ahmed Mohamed Ahmed, para los que la Fiscalía pide para cada uno una pena de 27 años de cárcel. Ambos negaron su vinculación con los hechos, así como su relación con el cabecilla de la célula y Farjani fue más allá al asegurar que rezaba en la cárcel para superar su adición a las drogas.

"SOY UN COBARDE".

Ni siquiera el acusado Said Afif, considerado lugarteniente de Mohamed Achraf, admitió su relación con los hechos e indicó ante el tribunal que nunca sustituyó a Achraf como emir de la cárcel ya que "es un delincuente" y por tanto no puede ocupar ese puesto. Otro procesado llamado Kamara respondió a las preguntas de su abogada defensora y destacó que nunca tuvo intención de atentar contra la Audiencia Nacional. "Jamás en la vida he pensado en volarme porque soy un cobarde", explicó.

Por su parte, los dos supuestos encargados del aparato de falsificación de la célula islamista, Ziani Mahdi y Mourad Yala, negaron hoy ante el juez de la Audiencia Nacional su vinculación con el grupo y alegaron que su objetivo en España era "montar un locutorio". No obstante, el fiscal, no les preguntó en ningún momento sobre su presunta relación con el líder de la banda, pese a que en su escrito consta que fueron adoctrinados por él en para la causa islamista.

Por último, el también acusado Hodine Kedache, acusado de reclutar a otras personas aseguró que se enteró de la existencia del grupo creado por Mohamed Achraf "ya en la cárcel" igual que Djaml Seddik quien se desvinculó también de los hechos.

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