La novia del acusado de secuestrar y matar a un abogado en Castellón dice que éste dio versiones distintas

Actualizado 16/06/2008 18:05:35 CET

El procesado se niega a declarar y la fiscal solicita la lectura de sus declaraciones en fase de instrucción

CASTELLÓN, 16 Jun. (EUROPA PRESS) -

La que fuese compañera sentimental del hombre acusado de secuestrar, robar y asesinar a un abogado de Castellón en 2005 aseguró hoy durante la primera jornada del juicio que éste ofreció diversas versiones sobre los hechos, aunque ella no se creyó ninguna, puesto que aseguró que "siempre" le contaba muchas mentiras. El procesado, D.J.C.H., para el que el fiscal solicita 31 años de prisión, se acogió a su derecho de no declarar.

La acusación particular elevó la petición de pena a 38 años y seis meses de prisión, mientras que la acusación popular, representada por el Colegio de Abogados de Castellón, demandó 33 años de cárcel. Ambas acusaciones pidieron 3 y 2 años de prisión respectivamente para la compañera sentimental del procesado, a la que acusan, en el primer caso, de encubrimiento y receptación, y de encubrimiento en el segundo caso. Las defensas de los dos acusados solicitaron la libre absolución.

Ante la negativa del acusado a prestar declaración, la fiscal demandó que diese lectura en la sala a las declaraciones que éste prestó en fase de instrucción. En las mismas, D.J.C.H. manifestó que se encontraba en España de forma ilegal, residiendo en Castellón. Según dijo, tenía un hermano gemelo que trabajaba con gente que se dedicaba al tráfico de drogas.

Señaló que el día de los hechos le llamaron dos personas contratadas por una familia que traficaba con drogas y le dijeron que necesitaban que él hiciese algo para ellos porque, de lo contrario, matarían a su hermano, al que tenían secuestrado, por lo que él accedió a colaborar. Además, declaró que estas personas le comentaron que el abogado financiaba droga en Valencia.

Así, indicó que ambas personas le recogieron en una furgoneta y se dirigieron al parking de la víctima, donde esperaron que entrase el abogado con su vehículo y encañonaron a éste con pistolas para obligarle a meterse en el maletero. Según dijo, estas personas le ordenaron que condujese el vehículo de la víctima y que siguiese la furgoneta hasta que llegaron a un lugar de naranjos, donde ambos empezaron a pegar al abogado con puñetazos, palos y piedras y le dijeron que le quitase los objetos que llevaba y abandonase el vehículo.

La compañera sentimental del acusado declaró en el juicio que el acusado le dijo el día de los hechos que no iría a recogerla al trabajo porque tenía que ir a Valencia porque llegaba un cargamento de drogas, lo que ella no se creyó porque --aseguró-- "era bastante mentiroso". Cuando logró contactar con él telefónicamente por la tarde, su ex novio le dijo que estaba perdido en el monte y que creía que había matado a un gitano de Burriana.

Así mismo, la mujer manifestó que cuando su compañero apareció en su lugar de trabajo le temblaban las piernas, le dolían las costillas y un ojo y presentaba la ropa sucia de barro. Una vez en el domicilio que ambos compartían, el acusado le enseñó una cadena, un reloj, un móvil y una cartera y le regaló a ella el teléfono que, según le indicó a la mujer, se lo había dado el gitano. También manifestó que él contó en el lugar de trabajo de ella que ese día había sido atracado por unos rumanos, mientras que le pidió a ella que le dijese a su hermano que no podría hablar con él porque había tenido un accidente.

Según declaró la ex novia del procesado, ella no se creyó ninguna de las versiones y pensó que simplemente aquel día había tenido una pelea o, incluso, se había autolesionado. La mujer también indicó que nunca vio ni habló con el hermano gemelo de su compañero, por lo que siempre pensó que era otra mentira. La acusado manifestó que tres días después de los hechos, el procesado le dijo que habían matado a su hermano y que le habían enseñado su cabeza en una bandeja.

Así mismo, la mujer declaró que no le preguntaba mucho a su compañero porque se ponía muy agresivo y la había amenazado con hacer daño a su familia si le abandonaba. También afirmó que su compañero le señaló en una ocasión que le gustaba el Audi TT --el mismo vehículo propiedad de la víctima-- y que algún día se lo compraría.

En la jornada de hoy también declaró la persona que encontró a la víctima tumbada en una cuneta y sangrando. Según dijo, ésta sólo podría gemir y gritar. Así mismo, compañeros de trabajo del abogado manifestaron que éste no les había indicado que tuviese algún problema ni que estuviese especialmente preocupado por algún asunto, y confirmaron que la víctima llamó con su móvil desde el maletero de su vehículo, indicando que avisasen a la Policía porque le habían secuestrado. El juicio se reanudará mañana con la declaración de nuevos testigos.

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