Otro integrante de la trama asturiana reconoce que entregó una bolsa a "El Chino" que él creía que tenía hachís

Actualizado 01/03/2007 19:20:55 CET

MADRID, 1 Mar. (EUROPA PRESS) -

Antonio Iván Reis Palicio, acusado de formar parte de la trama asturiana que presuntamente facilitó los explosivos empleados en el 11-M, admitió hoy ante el tribunal que juzga los atentados que el 9 de enero de 2004 viajó a Madrid por encargo del ex minero José Emilio Suárez Trashorras para entregar a "un moro", que más tarde identificó como Jamal Ahmidan, "El Chino" -uno de los siete terroristas que se suicidaron en Leganés (Madrid)-, una bolsa que él creía que contenía polen de hachís en mal estado. Lo hizo en pago de una deuda por droga que mantenía con el ex cuñado del minero, el también acusado Antonio Toro.

Reis Palicio, alias 'Jimmy', está acusado de los delitos de asociación ilícita y suministro de sustancias explosivas por los que la Fiscalía solicita en su caso un total de 8 años de prisión. Actualmente se encuentra en libertad provisional.

Al inicio de su declaración, con la que se inició la sesión de tarde en el pabellón de la Audiencia Nacional en la Casa de Campo, en Madrid, Reis se declaró inocente ante la Sección Segunda de lo Penal de la Audiencia Nacional. Relató que trabajaba con Antonio Toro, ex cuñado de Suárez Trashorras, y que sabiendo que traficaba con droga, le pidió hachís para venderlo y pagar el alquiler, y evitar así que le echaran del edificio.

"TRASHORRAS TRAFICABA CON EXPLOSIVOS UN POCO"

Admitió también que, tras la Nochevieja de 2003, que fue cuando le pidió la droga a Toro, le quedó pendiente una deuda con éste por valor de 8.000 euros, de los que sólo había logrado devolverle unos mil. El 4 de enero de 2004 Suárez Trashorras -para quien se solicitan 38.670 años de cárcel como cooperador necesario en la masacre-, le propuso realizar un viaje a Madrid para llevar "polen" (hachís) en mal estado que tenía que devolver. En otro momento de su declaración, reconoció que sabía que el ex minero traficaba también con drogas "y un poco con explosivos".

A preguntas de la fiscal Olga Sánchez, Ivan Reis reconoció que aceptó la propuesta de Trashorras porque, a causa de la deuda que mantenía con Toro y uno de sus socios, llamado Richard, este último llegó a ponerle una pistola en la cabeza. "Y sentí la pistola aquí, en la cabeza, fría, y estaba 'superacojonao'", dijo. Según la propuesta que le hizo Suárez Trashorras si realizaba el viaje a Madrid él quedaba libre de la deuda con Toro y ganaba además de 300 euros.

"TOMA UN EURO PA GOMINOLAS"

En todo caso, Reis siempre pensó que transportaba 10 kilos hachís, aunque nunca llegó a ver el interior de la bolsa, porque fue Trashorras quien la metió en el maletero del autobús con dirección a Madrid, que partió desde Oviedo. El ex minero le comentó que la persona a la que tenía que entregar la mercancía le pediría un sobre con dinero, y que él tenía que decir que aquello era imposible porque se lo habían robado.

Una vez en Madrid, entregó la bolsa a "un moro que llegó en un Opel Kadet" y que se identificó como amigo de Emilio. Más tarde, al ver su foto en televisión, identificó a esta persona como Jamal Ahmidan, "El Chino".

"Como no tenía el dinero el moro me pegó, se rió de mí, me quitó el dinero y el móvil y encima me dio un euro y dijo 'pa que compres gominolas", relató Reis ante el tribunal. Con ese euro, llamó a Trashorras desde una cabina y le contó lo ocurrido. Una vez en Asturias, aseguró que la entonces mujer de Suárez Trashorras , Carmen Toro le dijo: "No te preocupes, ese dinero se te devolverá". Más tarde apuntó que Carmen le pudo decir esto porque él le dio pena. "Pero no la metáis en esto", agregó.

A pesar de haber realizado el viaje Toro siguió reclamándole la deuda a Reis. Le dijo que él no tenía nada que ver con los negocios de su cuñado Suárez Trashorras. Por este motivo, Reis aseguró hoy que se escondió unos días en Gijón y luego viajó a Asturias, donde reside su familia.

Cuando le contó a su amigo, el también acusado Sergio Álvarez lo ocurrido, a éste le entró miedo porque él creía que había bajado 'CD's piratas' en otro viaje a Madrid, y ahora caía en la cuenta de que pudo haber trasladado hachís en vez de los discos.

Reis negó haber sabido jamás que trasladó explosivos y expuso al tribunal que actualmente está casado, tiene una hija y va a tener un hijo el próximo mes de marzo. "Yo ya estoy fuera de todo esto y ni fumo, presuntamente. Pero si tengo que pagar por esto, pues se pagará", dijo Reis.

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