El patrón del pesquero que rescató a un superviviente de un cayuco critica que los países de origen "cierren los ojos"

Actualizado 02/11/2007 17:19:50 CET

Lamenta que el joven rescatado "dentro de quince días volverá a estar en la misma situación"

VIGO, 2 Nov. (EUROPA PRESS) -

El patrón del pesquero de A Guarda (Pontevedra) 'Tiburón III', José María Abreu, que rescató el pasado 24 de octubre al único superviviente de un cayuco en el que fallecieron otras 56 personas, criticó hoy a los países litorales de los que salen estas embarcaciones por "cerrar los ojos" ante el problema de la inmigración ilegal.

En una rueda de prensa convocada tras la llegada del barco al Puerto de Vigo, Abreu se preguntó por qué estos países "cierran los ojos" y recalcó que "no es posible que nadie los vea salir de las costas", en referencia a los cayucos cargados de inmigrantes con destino a algún punto del litoral europeo.

El patrón del 'Tiburón III', que se confesó "muy tocado y dañado" por la experiencia que vivió el pasado 24 de octubre, a 360 millas al oeste de la costa de Senegal, criticó que, para las autoridades de su país de origen "son 57 problemas menos". Además, lamentó que el joven rescatado, que fue atendido posteriormente en el buque hospital 'Esperanza del Mar' y trasladado a Senegal, "dentro de quince días lo volverá a intentar y estará en la misma situación".

Con respecto a su situación personal y a la de su tripulación, José María Abreu admitió que necesita "ayuda" para superar "la peor experiencia" de su vida y que, cuando se recupere y vuelva a trabajar en el mar, lo hará "con mucho miedo porque esto ha roto la vida a toda la tripulación". Asimismo, se declaró "orgulloso" de los trabajadores del 'Tiburón III' y dijo no comprender que, después de cuatro meses de "marea muy dura", los pescadores "tengan que llevar cadáveres" en vez de llevar pescado en sus barcos .

El patrón del barco explicó, entre lágrimas, que esta experiencia le ha servido para saber que "no se trata de que el blanco es mejor que el negro, sino de que somos todos seres humanos" y anunció que, en la medida de sus posibilidades, luchará "contra esta situación".

RELATO DE LOS HECHOS.

José María Abreu relató los hechos ocurridos el pasado 24 de octubre cuando, sobre las 19.00 horas, los tripulantes del 'Tiburón III', con base en el puerto de A Guarda (Pontevedra), avistaron frente a las costas de Cabo Verde un cayuco que presentaba un "panorama dantesco", en el que había siete cadáveres y un único superviviente, un hombre joven "de unos 40 o 45 kilos de peso", que fue rescatado y atendido a bordo.

Después de darle de comer sopa y abrigarle, el patrón consiguió que el chico le explicase, escribiendo en un papel, que el cayuco había salido de Nuadibú (Mauritania) con 57 personas a bordo (él fue el único superviviente) y que llevaban 20 días a la deriva. De hecho, según los cálculos que hizo el propio patrón teniendo en cuenta la zona y las mareas "el cayuco debió haber estado muy cerca de las Islas Canarias".

El inmigrante rescatado, que llevaba en un bolsillo de su pantalón de deportes 790 euros y un papel con varias de decenas de teléfonos móviles anotados, fue trasladado al buque Esperanza del Mar, al igual que los siete cadáveres, y posteriormente desembarcado en Senegal, para su posterior repatriación.

Por su parte, el gerente de la Cooperativa de Armadores de Vigo, José Ramón Fuertes, elogió la actuación de los tripulantes del pesquero guardés e instó a las autoridades a que, en casos de rescate de cayucos, "agilicen los trámites" para que los inmigrantes no tengan que estar esperando a ser admitidos en los puertos. Además, subrayó que "los pescadores siempre responden, no miran para otro lado".