Patxi López dice a Batasuna que si no pueden hacer política no es por la justicia española sino por la existencia de ETA

Actualizado 26/01/2011 20:45:05 CET

Cree que la banda está "interiorizando" que su final es "inevitable" y defiende el pacto con el PP "por el que nadie daba un duro"

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MADRID, 26 Ene. (EUROPA PRESS) -

El lehendakari Patxi López ha afirmado que si Batasuna no puede hacer política "no es por culpa de la justicia española", sino por "culpa de la propia existencia de ETA". Según López la banda terrorista está "más debilitada que nunca" y está empezando a "interiorizar" que su final es "inevitable".

López, que hizo esta afirmaciones en la conferencia pronunciada este miércoles en la Academia de Ciencias Morales y Políticas, en Madrid, ha reiterado que su política antiterrorista se basa en la "tolerancia cero ante cualquier expresión de apoyo y connivencia con la violencia" y la "unidad democrática, que ha dado sus frutos". La consecuencia, subrayó, es una ETA "más debilitada que nunca, que sabe que no va a conseguir ni uno solo de sus objetivos" con la violencia y que está "empezando a interiorizar que su final es inevitable".

En referencia a Batasuna, el lehendakari ha dicho que sabe que "para hacer política sólo hay un camino y que si hoy no la puede hacer no es por culpa de la justicia española, sino por culpa de la propia existencia de ETA y eso les lleva a moverse". "Y --ha añadido-- esperemos que lo hagan definitivamente, que pasen ya de los discursos y las entrevistas a los hechos y que corten amarras, de una vez por todas, con el terror y que trabajen para su desaparición".

Tras recalcar que uno de los objetivos más importantes de su Gobierno es "defender" la democracia y la convivencia "entre diferentes", ha recordado que en Euskadi se ha oído "con naturalidad" hablar a ETA de "procesos democráticos mientras asesinaba". "O al mundo de Batasuna repetir que la democracia es deficitaria, sin decirnos nunca dónde están los déficits o dónde hay democracias sin déficits".

López ha dicho también que el País Vasco la palabra democracia es reivindicada por "la víctima y su victimario", lo que, en ocasiones, "provoca dudas, cuando no la vacía de contenido". Dicho esto, ha aclarado que explicar el constitucionalismo en Euskadi "es un poco complicado en estos tiempos", porque se ha unido "exclusivamente a la defensa de la unidad del estado común". "Pareciera que la Constitución es, única y exclusivamente, la garantía de la unidad de España. Porque, para eso, ha sido utilizada en la pelea de unos contra otros". A su juicio, la esencia del constitucionalismo no es esa, "sino la afirmación rotunda de que no puede haber ningún poder totalmente soberano. Ni siquiera el pueblo".

Para López, las democracias modernas aceptan simultáneamente dos fuentes de legitimación: "la constitucional y la de la soberanía popular. Y ambas limitadas: al constitucionalismo, la tradición democrática le impone la representación popular y, a ésta, el constitucionalismo le impone límites para impedir un poder total".

Y, por otra parte, ha apuntado que "la tolerancia y el pluralismo político son los requisitos básicos" para el funcionamiento de la democracia. "Cuento todo esto para entender que la democracia es un todo y que no se puede coger, cada uno, el trozo que más le apetece y hacer de ello su bandera. Cosa que ha pasado, en demasiadas ocasiones en Euskadi".

ESE PACTO "TAN RARO" PARA DEFENDER LA DEMOCRACIA

Este argumento le sirvió para explicar que desde la defensa de la democracia se pueden entender "ese pacto tan raro (para algunos) que tenemos en Euskadi entre el Partido Socialista y el Partido Popular vasco". Un acuerdo "para defender el sistema y los valores democráticos así entendidos" y "reforzar la lucha contra el terrorismo y para dar normalidad al país".

Ha considerado que en el tiempo que llevan gobernando en Euskadi "han cambiado muchas cosas" y que los objetivos que se marcaron fueron "avanzar hacia el fin del terrorismo" y recuperar la libertad, dar tranquilidad y normalidad a la política vasca, "dejando atrás el tiempo de la confrontación permanente" y luchar contra la crisis económica.

"Y no tengo que recordar lo que decían, nadie daba un duro por nosotros. Y, sin embargo, hemos avanzado en la consecución de estos tres objetivos como nunca y a una velocidad extraordinaria", ha rematado no sin advertir que van a seguir "firmes en la defensa de la democracia y del "Estado de Derecho"; a mantener la "tolerancia cero" ante cualquier cercanía con la violencia y a "procurar mantener la unidad democrática". Son, ha dicho, "los elementos básicos que nos garantizan el avance hacia el fin definitivo del terrorismo. Son ellos los que tienen que cambiar. No nosotros".

Acepta que se defina a su gobierno como la "revolución de la normalidad", pero "la normalidad entendida como el ejercicio de la política con la vista puesta en los auténticos problemas de la gente y no en ensoñaciones particulares", como "lealtad de los responsables institucionales a la ley que les sostiene, en lugar de pretender ignorarla"; y "como modo de convivencia entre ciudadanos que se reconocen como iguales entre sí, sin que nadie tenga que renunciar por ello a sus diferencias".

Ha recordado que hasta hace casi un año el único tema político en Euskadi "era el identitario" y "cada mañana amanecía con una nueva disputa". "Se pretendía meter con calzador una única identidad para todos. Medio país pretendía vencer a la otra mitad", ha destacado. Ya no son "la fuente permanente de la noticia convulsa", sino el ejemplo de "por donde debiera discurrir la política en otras partes".

ECONOMÍA: "NO VAMOS MAL"

En cuanto a la situación económica, López dice que todos los datos "demuestran que no vamos mal", dado que cuando llegaron al Gobierno se encontraron con un presupuesto "con gran desequilibrio y un déficit encubierto".

Recalcó que, en educación, han dejado atrás "la guerra de modelos lingüísticos y hemos puesto en marcha la educación trilingüe y digitalización de todo el sistema" y que han reforzado la Ertzaintza, "con nuevos medios, nuevas promociones y nuevas divisiones para hacerla más eficaz". "Hemos roto el miedo al miedo. Hemos demostrado que el cambio era posible y necesario en Euskadi y que ha venido para quedarse", ha remachado.

Por otro lado, ha considerado fundamentales como objetivos el mantenimiento del Estado del Bienestar y la convivencia democrática. Y alude a la "solidaridad que rescata al individuo del abandono absoluto", y que tiene en lo que llama "la nueva modernidad" casi el rango de "requisito para la supervivencia".

ESTADO DEL BIENESTAR, "EL GRAN REFERENTE"

El Estado del Bienestar es el "gran referente" de su apuesta política sobre todo porque está teniendo "fuertes ataques por parte de diferentes sectores conservadores". Ha explicado que sabiendo que, para poder atacarlo, "han tenido que construir primero una caricatura de lo que es, olvidando los principios globales que lo ayudaron a construir. Y es que, sólo así, con ese olvido premeditado han podido lanzarse al ataque".

Ha dejado claro que realizarán reformas en el Estado del Bienestar pero "para mantenerlo y mejorarlo no para acabar con él. Para mejorar la educación pública, la sanidad pública, las políticas sociales no para que desaparezcan".

Así, ha concluido que la "competitividad" es "el núcleo central sobre el que articular nuestro proceso de crecimiento". Por ello, plantea como fundamental el "el impulso de la internacionalización", de la "apertura exterior de nuestras empresas" y del conjunto de la sociedad.

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