Piqué cree que el Estatut ha sido "un fracaso político" porque "dos de cada tres" catalanes no lo han apoyado

Actualizado 19/06/2006 0:41:20 CET

BARCELONA, 18 Jun. (EUROPA PRESS) -

El presidente del PP en Catalunya, Josep Piqué, afirmó esta noche que el proceso del Estatut ha sido un "fracaso político" porque "dos de cada tres" catalanes no lo han apoyado, ya sea votando 'no' o absteniéndose de ir a las urnas.

En su comparecencia para valorar los resultados de la votación, Piqué consideró que los ciudadanos "se han expresado de diversas maneras" y destacó que más de la mitad, "se han desentendido de este proceso y no han ido a votar", de manera que la reforma "no ha motivado ni a la mitad de la ciudadanía".

Este Estatut ha sido "un pésimo negocio político", aseguró Piqué, que agregó que, en lugar de avanzar hacia el consenso" significa "un retroceso hacia el disenso". Así, emplazó a los "máximos responsables" de la reforma --haciendo especial alusión al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, al presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, al secretario general del PSC y ministro de Industria, José Montilla, y al presidente de CiU, Artur Mas-- a reflexionar y responder a la pregunta de "porqué nos han metido en este lío".

"Por más que pretendan salir salvando la cara", prosiguió Piqué, los responsables tienen que "explicar" a la ciudadanía que "dos de cada tres ciudadanos" no han refrendado el nuevo Estatut.

Además, Piqué recordó que "hace poco tiempo" CiU participó en una propuesta en el Senado para que se invalidaran los resultados de aquellas consultas en las que no se llegara a la mitad de la participación y les instó a ser ahora "coherentes".

Asimismo, manifestó su "máximo respeto" hacia los ciudadanos, y aseguró que el PP también respetará los resultados y el nuevo marco jurídico que se abre en Catalunya, aunque no quiso responder sobre si su partido presentará o no un recurso de inconstitucionalidad ante el Tribunal Constitucional.

Desde el PP, "lamentamos que este Estatut no sea fruto del consenso y de la concordia", como fue el de 1979, que fue refrendado por más de la mitad de los catalanes, sino "del disenso, de la discordia y del partidismo", manifestó, y añadió que ésta "no es una buena manera de hacer política".

Según Piqué, los costes ya están servidos en el "desprestigio de las instituciones, de la clase política catalana", teniendo en cuenta que además, "se ha cargado un gobierno, una legislatura y el prestigio del propio presidente de la Generalitat".

Piqué aseguró que hoy "no es un día agradable" al mismo tiempo que lanzó un "mensaje de confianza" a los ciudadanos, a quienes garantizó que el PP seguirá trabajando "para que todo se arregle" y "para solucionar los problemas que les inquietan", como la seguridad, la vivienda, la inmigración, el acceso a la educación o a la sanidad