Pitarch mantiene su visión de "cautela, firmeza, esperanza y prudencia" ante el fin de ETA

Actualizado 05/11/2006 12:29:29 CET

SEVILLA, 5 Nov. (EUROPA PRESS) -

El jefe de la Fuerza Terrestre del Ejército de Tierra, teniente general Pedro Pitarch Bartolomé, mantiene su perspectiva de "cautela, firmeza, esperanza y prudencia" ante el eventual final de la banda terrorista ETA en el marco del proceso de paz en Euskadi.

Al ser preguntado, en una entrevista concedida a Europa Press, sobre el proceso de paz y sobre si cree que los etarras tienen voluntad de abandonar la violencia tras el último robo de armas perpetrado en Francia, el general Pitarch afirmó que "el fin de la banda terrorista ETA sería una gran noticia para cualquier hombre de bien" y trasladó su esperanza en que "algún día" se confirme esa nueva situación.

"Yo estoy encantado ante la esperanza del término de tanto horror y despropósito. A esta misma pregunta respondí hace pocos meses, que mi reflexión se resumiría en: cautela, firmeza, esperanza y prudencia. En ella me mantengo", aseveró el teniente general.

Con respecto a la reforma estatutaria andaluza, al ser preguntado por el gran acuerdo final alcanzado por PP y PSOE en torno al texto legal y al término realidad nacional, el jefe de la Fuerza Terrestre aseguró que, "como ciudadano", "los acuerdos en general entre los grandes partidos" le resultan "bienvenidos", antes de subrayar que no entra en sus competencias pronunciarse "sobre cuestiones políticas de ese calado".

Cuestionado nuevamente sobre este asunto, insistió en que personalmente le agrada todo "lo que suponga de acuerdo nacional de las grandes fuerzas políticas". "El tema de los Estatutos es un tema de un fondo político muy concreto y que no me corresponde como jefe de la Fuerza Terrestre valorar. La política la hacen los políticos, las noticias las dan los periodistas y nosotros trabajamos para mantener los mayores niveles de eficacia para el cumplimiento de nuestros cometidos", explicó.

El pasado miércoles, 1 de noviembre, entró en vigor el Real Decreto de Organización del Despliegue de la Fuerza de los Ejércitos y la Armada, una medida que conlleva que la Fuerza Terrestre pase a contar con una plantilla de unos 55.000 militares en su estructura, incorporando a todas las unidades antes enmarcadas en la Fuerza de Maniobra. De esto modo, la División Mecanizada Brunete y las Brigadas Aerotransportable, Paracaidista y de la Legión --que aportan el grueso de las tropas destacadas en el exterior-- se incorporan al mando del general Pitarch. El próximo martes, 7 de noviembre, el teniente general asumirá formalmente este nuevo mando en una solemne ceremonia militar que se celebrará en la Capitanía General de Sevilla.

El general Pitarch aseguró que afronta con "ilusión" y con "confianza" en todos sus subordinados "el nuevo reto" de asumir bajo su mando todas las unidades de combate y apoyo al combate del Ejército, incluidas las que actualmente están desplegadas en teatros de operaciones como Afganistán, los Balcanes, Líbano y la República Democrática del Congo.

Preguntado por la percepción de riesgo que tiene de los distintos escenarios en que están desplegados sus efectivos (Afganistán, Líbano, Congo, Bosnia y Kosovo), el jefe de la Fuerza Terrestre recordó que el ministro de Defensa, José Antonio Alonso, ha señalado en varias ocasiones que cualquiera de las misiones en el extranjero "entraña riesgos" y prefirió no hacer diferenciaciones sobre el grado de riesgo en cada zona por entenderlo como un concepto "muy subjetivo".

NORMALIDAD EN LAS MISIONES INTERNACIONALES

Con respecto a la situación de los contingentes del Ejército de Tierra en Líbano, Congo y Afganistán, afirmó que por sus conversaciones con los mandos de destacamento ha percibido que la situación es de "normalidad", dentro del riesgo de todas las operaciones en el exterior. Con respecto a Afganistán, dijo que el propio ministro reconoció el "deterioro general de la seguridad" y añadió que la zona oeste, donde está desplegada España, "es de las zonas menos conflictivas, lo cual no quiere decir que no pueda surgir el conflicto en cualquier momento en cualquier sitio".

Consultado por las operaciones aéreas de la aviación israelí en Líbano y las eventuales repercusiones en el alto el fuego, el teniente general manifestó su deseo que el cese de hostilidades "se consolide y prospere" y defendió la presencia de la Fuerza Interina de Naciones Unidas (FINUL) y de los 'cascos azules' españoles. "Creo que merece la pena el esfuerzo que España y sus soldados están realizando allí en el marco de una misión de Naciones Unidas. Me ilusiona pensar que, quizás, existe ahora una oportunidad para que se acabe tanto despropósito y tanto sufrimiento de civiles inocentes en esa zona tan importante, por otra parte, para la propia seguridad europea", aseveró.

El general Pitarch consideró que, hasta donde él conoce los hechos, los vuelos de los cazas israelíes sobre el espacio aéreo libanés no suponen una amenaza directa contra los 'cascos azules' allí destacados. "En mi opinión, no está apuntando a la fuerza de Naciones Unidas. Creo y espero que no sea así. Sería una política equivocada", estimó.

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