El PNV lleva al próximo Pleno su reforma para que el Congreso controle también a los gobiernos en funciones

Intervención de Aitor Esteban en el pleno del Congreso sobre las pensiones
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Publicado 18/03/2018 11:53:00CET

MADRID, 18 Mar. (EUROPA PRESS) -

El PNV llevará al próximo Pleno del Congreso una proposición de ley para que los gobiernos en funciones se sometan al control de los grupos del Congreso y evitar así que en el futuro se repita una situación parecida a la de la pasada legislatura, cuando el Ejecutivo de Mariano Rajoy se negó a someterse a las preguntas y comparecencias que le reclamaba la oposición en sede parlamentaria.

Los nacionalistas vascos han retomado la iniciativa que ya registraron en la llamada legislatura corta de 2016 --apenas duró medio año--, con la que planteaban una reforma de la Ley del Gobierno en ese sentido, tras constatar que el entonces Gobierno en funciones se negaba a ser controlado por la Cámara Baja.

Entonces, como ahora, el PNV planteó una iniciativa que modifica la Ley de Gobierno y la que regula el ejercicio del alto cargo de la Administración General del Estado para establecer de manera "nítida y expresa" que los ejecutivos en funciones puedan ser controlados por el Congreso y para rechazar la interpretación "inaceptable jurídica y democráticamente" que, a su juicio, realizó el Gobierno en funciones a lo largo de la pasada legislatura.

A LA ESPERA DE LA RESOLUCIÓN DEL TC

Moncloa se escudaba en su negativa de acudir al Congreso en un informe de sus servicios jurídicos que aseguraba que el Gobierno no tiene la obligación de someterse a iniciativas de control porque no cuenta con la confianza de la Cámara que salió de las urnas. Una decisión que llevó al Congreso a plantear un conflicto atribuciones ante el Tribunal Constitucional, que sigue pendiente de resolución.

En su iniciativa, el PNV, apoyado en informes de distintos letrados, asegura que "la tesis que propone hacer depender la efectividad de la función de control de la actualización de la relación de confianza --una investidura-- supone una limitación de la potestad de control y del derecho a la iniciativa". Y añade que este hecho es, además, "incompatible con los artículos 66 y 23 de la Constitución".

Igualmente, señala que la actual regulación constitucional y la derivada no permite "el despropósito interpretativo" que realizó en su día el Gobierno en funciones". Pero, constatada esa actitud, asegura que corresponde "expresar el rechazo" a esta situación y "dejar claro" que los gobiernos en funciones tienen que ser sometidos al control de la Cámara para evitar que en un futuro se repita lo sucedido a lo largo de la XI Legislatura.