Portavoz de Los verdes andaluz aseguro de que su pase al Grupo Mixto del Congreso no afectará al pacto con el PSOE-A

Actualizado 02/02/2006 19:09:52 CET

SEVILLA, 2 Feb. (EUROPA PRESS) -

El portavoz de Los Verdes de Andalucía y diputado adscrito al Grupo Socialista en el Congreso, Francisco Garrido, se mostró hoy convencido de que su eventual pase al Grupo Mixto de la Cámara Baja por las diferencias que mantiene con el Gobierno central, centradas en el incumplimiento de los compromisos asumidos en materia de energía nuclear, no afectaría al pacto de gobierno que la formación ecologista mantiene con el PSOE en Andalucía.

Después de apelar esta mañana al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, para restablecer las relaciones entre el PSOE y Los Verdes y evitar su pase al Grupo Mixto del Congreso, Garrido dijo esta tarde a Europa Press que los acuerdos que mantienen Los Verdes a nivel federal y andaluz son "totalmente distintos", ya que en el primer caso es "exclusivamente parlamentario" mientras que en el segundo cuenta con representantes en el Gobierno andaluz.

Junto a ello, el líder andaluz de Los Verdes puso de manifiesto que "el problema que pone en cuestión" su continuidad en el Grupo Socialista es un "incumplimiento programático en materia nuclear de ámbito nacional", mientras que el pacto de gobierno con el PSOE en Andalucía "va bien en líneas generales, con sus habituales altibajos", por lo que Los Verdes no tienen intención de "cuestionar" la continuidad del acuerdo a nivel autonómico.

Preguntado por la posibilidad de que fuera el PSOE-A quien se replantease la continuidad del pacto a nivel regional, Garrido rechazó esta hipótesis y defendió que "el hecho de que mantengamos diferencias con el Gobierno por sus incumplimientos no debería ser un problema para la continuidad del acuerdo en Andalucía", ya que advirtió de que, en caso contrario, el PSOE-A evidenciaría una "dependencia poco progresista" respecto al Ejecutivo central.

El Consejo General de Los Verdes aprobó el sábado una resolución en la que se emplaza al PSOE a negociar antes del 10 de marzo un giro en su política energética que, entre otros objetivos, incluya un calendario de cierre de las nucleares en el plazo de 20 años, la clausura de la central de Garoña (Burgos) antes de 2007 y una serie de reformas legislativas, como la del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN).

Según Garrido, "sólo" el presidente del Gobierno puede llevar a cabo ese compromiso "explícito" que reclaman Los Verdes, ya que, a su juicio, el Ministerio de Industria está llevando a cabo una política contraria a lo pactado y desde la Ejecutiva socialista se está hablando de reabrir el debate nuclear, en línea con lo planteado recientemente por Joaquín Almunia.