Uno de los presuntos yihadistas juzgados culpa a los porros de su incitación a "lapidar" a los infieles

Actualizado 04/12/2017 18:48:26 CET

Los acusados mantenían "conversaciones inquietantes" y actuaban con el mismo 'modus operandi' de otras células yihadistas

MADRID, 4 (EUROPA PRESS)

Abdessadek Essalhi, uno de los tres presuntos yihadistas que juzga la Audiencia Nacional por su implicación en Al Qaeda, ha explicado este lunes que los mensajes que intercambió con otro de los acusados sobre la necesidad de lapidar a infieles los escribió bajos los efectos de la droga y que se trata de frases dichas desde la ignorancia porque en realidad no tenían intención de cometer ningún ataque.

Así se ha expresado Essalhi a preguntas del Ministerio Fiscal, que pide para cada uno de ellos nueve años de prisión por el delito de pertenencia a organización terrorista. Durante el interrogatorio de esta primera sesión de vista oral, el acusado ha negado rotundamente los hechos que se le imputan y ha dicho que es un "musulmán normal" que nunca ha hecho daño a nadie.

"Son cosas absurdas que hemos dicho desde la ignorancia y no teníamos intención de hacer nada de eso, hablábamos por hablar. Walid (el otro acusado) estaba tomando coca y alcohol y yo también fumaba porros", ha dicho Essalhi que para los investigadores es el líder y adoctrinador del grupo.

En esta línea se han expresado los otros dos procesados --Yassin el Mourabet y Walid Oudra-- que han asegurado que tenían buena relación entre ellos pero se deterioró después de que se fueran a vivir a la Cañada Real por falta de medios económicos. El Ministerio Público defiende por contra que todos ellos, de origen marroquí, contaban con perfiles en redes sociales en los que compartían documentos e imágenes sobre el Estado Islámico y su expansión geográfica en un mapa mundial.

"SOMOS MUSUMANES NORMALES"

El Mourabet ha dicho a preguntas de su letrado que nunca ha pertenecido a "ninguna" organización salafista y que jamás había sido detenido hasta el operativo que culminó con la desarticulación de esta célula en noviembre de 2015. Sobre los perfiles de Facebook que presuntamente cerraron cuando descubrieron que estaban siendo investigados, El Mourabet ha precisado que dio de baja sus cuentas en la red por motivos de salud.

Tanto El Mourabet como Abdessadek han reconocido que son musulmanes "normales" que acudían a la mezquita a rezar con cierta frecuencia. Sin embargo han rechazado que en sus conversaciones telefónicas interceptadas y que obran en el escrito de acusación de la Fiscalía, hicieran mención a la violencia como un objetivo real.

En relación a la parte de conversación en la que insultan a las mujeres que no llevan velo, el acusado ha asegurado que era una crítica hacia los que no rezan como ellos pero que nunca tuvieron intención de odiar a la gente. Igualmente ha negado que la charla mantenida con su suegra acerca de que tenía un contacto en Casablanca se refiriera a que le estaban instruyendo desde allí.

El último en ser interrogado por el tribunal, Walid Oudra, ha negado igualmente cualquier vínculo con Al Qaeda ni cualquier otra organización terrorista y ha dicho que considera que su religión es una "religión de paz".

LA INVESTIGACIÓN ARRANCA CON EL IMÁN

La investigación arrancó centrada en el imán de la mezquita de la calle Peña de Francia (Madrid) a cuyo nombre se alquiló una furgoneta con la que dos individuos relacionados con los hechos intentaron comprar varias pistolas, según ha explicado en calidad de testigo un agente de la Guardia Civil que participó en el operativo.

Ni el imán ni los responsables de la compra son investigados en la causa pero sí puso sobre la pista a los agentes para llegar Abdessadek Essalhi, El Mourabet y Walid Oudra. "Nos vimos obligados a centrarnos en los tres porque nos dimos cuenta de que existía ese 'modus operandi' que se ha comprobado en otros atentados de la organización terrorista", ha dicho el agente.

En relación a las escuchas practicadas, el testigo ha dicho que se trata de "conversaciones inquietantes" en las que hacían alusión directa a la violencia física, a la elaboración de explosivos y búsqueda de armamento. Igualmente ha alertado de que no tenían la certeza de en qué manera se podía materializar el ataque contra otras personas, por ello se procedió a su detención.