El PSOE subraya que el malestar del empresario alemán prueba que el independentismo no tiene apoyos en Europa

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Publicado 07/03/2018 11:48:00CET

MADRID, 7 Mar. (EUROPA PRESS) -

El PSOE cree que el malestar de los empresarios alemanes asentados en Cataluña con los partidos independentistas "evidencia" el "fracaso absoluto" de su estrategia de buscar apoyos a su causa en el resto de Europa.

Así lo ha manifestado la 'número dos' del partido, Adriana Lastra, en declaraciones a los medios de comunicación en el Congreso de los Diputados, tras registrar una proposición de ley para garantizar la igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres en el empleo y la ocupación.

La vicesecretaria general del PSOE y diputada por Asturias ha reiterado que lo que necesita Cataluña es "un gobierno estable" y un "candidato viable" a la presidencia de la Generalitat, que "responda a los intereses del 100 por cien" de la población catalana.

Este lunes, varios de los asistentes al coloquio organizado por el Círculo de Directivos de Habla Alemana del Círculo Ecuestre, en Barcelona, mostraron su enfado con el presidente del Parlament, Roger Torrent, y uno de ellos llegó a afirmar que todos los dirigentes soberanistas deberían estar en la cárcel: "Yo voto para que todos ustedes vaya a la prisión".

El comentario fue acogido con aplausos mayoritariamente pero también con algún silbido, y el mismo socio de la entidad que pronunció, que no se identificó, acusó a los independentistas de llevar "30 años mintiendo" con las bondades inexistentes que tendría, a su juicio, un Estado catalán.

Otro de los asistentes le afeó al presidente del Parlament que llevase el lazo amarillo, símbolo de la solidaridad con los presos soberanistas, por considerar que es un lazo subvencionado y ofensivo: "Le pediría que se abstuviera de llevar este lazo. A muchos de nosotros nos ofende y mucho".

Un tercer asistente criticó las expropiaciones que hubo durante la Segunda República por parte de la administración catalana, y lamentó que familiares suyos tuvieran que emigrar para evitar "un tiro en la nunca bajo la mirada de la Generalitat".