Rajoy defiende un Plan de Competitividad para España, cuya renta crece más lenta por la "masiva llegada de inmigrantes"

 

Rajoy defiende un Plan de Competitividad para España, cuya renta crece más lenta por la "masiva llegada de inmigrantes"

Actualizado 16/12/2006 1:01:07 CET

MADRID, 16 Dic. (EUROPA PRESS) -

El presidente del PP, Mariano Rajoy, aseveró ayer que el "eje" de su programa electoral para las próximas elecciones generales será la propuesta de un Plan Nacional de Competitividad para España, un país cuyos ciudadanos han tenido en los últimos dos años y medio "una pérdida acumulada de poder adquisitivo, donde "cada vez trabaja más gente por menos dinero", aumentan las tasas de temporalidad en el empleo y existen "más dificultades para acceder a una vivienda digna". Rajoy avisó además de que se está perdiendo capacidad de convergencia con respecto a la media de la Unión Europea, puesto que "un incremento sustancial de la población provocado por la masiva llegada de inmigrantes hace que la renta por habitante crezca mucho más despacio".

En su discurso de clausura en la Conferencia Economía y Social de los 'populares', Rajoy admitió que la economía española presenta aspectos "positivos, incluso muy positivos", pero también otros "regulares" e incluso "muy preocupantes" que podrían llegar a dar "al traste" con los crecimiento sostenido y estable del país. "Existe un consenso generalizado sobre la imposibilidad de mantener un déficit del sector exterior como el que tenemos; sobre la imperiosa necesidad de reducir el diferencial de crecimiento de los precios con los países que son nuestros principales proveedores y clientes; sobre la urgencia de mejorar nuestros niveles de competitividad. Todo el mundo está de acuerdo en que es preciso afrontar sin demora estas cuestiones, pero quien debe impulsar los cambios y medidas necesarias está 'felizmente' cruzado de brazos", enfatizó.

"Al Gobierno le puede ocurrir que cuando admita el diagnóstico, la cura será mucho más difícil --continuó--. Los que tengan algo de memoria recordarán los primeros años 90 como un escenario al que no deberíamos volver, pero por el que ya transitamos como consecuencia de errores parecidos a los de hoy".

EL GOBIERNO, COMO "EL NIÑO DE LAS BEATAS DE SAN ANTONIO"

Dicho esto, resaltó que los principales errores que está cometiendo este Ejecutivo son "de omisión", puesto que sus integrantes se equivocan, principalmente, "en lo que no hacen", dado que "no se le conoce a este Gobierno ningún paquete propio de medidas económicas y solventes". "Se ha instalado confortablemente en la herencia recibida y ni siquiera se preocupa por asegurarla. Asistimos al prodigio de un Gobierno que, sin hacer nada, logra ofrecer la apariencia de una cierta bonanza económica. Es como lo que decían las beatas del niño que aparece en las imágenes de San Antonio, que ni come, ni bebe... y está gordito", añadió.

"Eso sí, para lo que les interesa, para meterse donde no le llaman, para hacer lo que no debe, para ayudar a sus amigos... entonces derrocha intrepidez y se lleva por delante lo que haga falta. Le hemos visto entrometerse en una OPA, violentar a la Comisión Nacional de la Energía, arruinar el prestigio de la CNMV y no hemos visto más cosas porque no hemos tenido tiempo", prosiguió.

ECONOMÍA Y POLÍTICA SOCIAL, LA MISMA COSA

En ese momento del discurso, Rajoy dijo que no se debe separar la política económica y la social y, a modo de ejemplo, mencionó la vivienda, "un derecho social de primera magnitud y un componente esencial de la salud económica". "Pero si se hace mala política social con la vivienda --como la pintoresca ocurrencia del Gobierno catalán de institucionalizar la okupación a cargo de los poderes públicos o la portentosa afirmación de la ministra de vivienda, Dios la bendiga, de que el movimiento okupa es una expresión cultural, como si fuera igual que la sardana-- se está haciendo al propio tiempo una pésima política económica", enfatizó.

Tras recordar la política económica que llevaron a cabo los 'populares' en las últimas dos legislaturas, "que se resumen en dos palabras, Rodrigo Rato", abogó por recuperar la "fórmula de la confianza", esto es, "confiar en los ciudadanos", tener un Gobierno con una estrategia "previsible" y resultar "creíble", sin intentar "tutelar" a la sociedad y garantizar "por Ley" que el déficit público no crecerá por encima de la economía.

Después, apostó por garantizar la unidad de mercado, reformar el sistema educativo para paliar el fracaso escolar, favorecer una inmigración controlada y una fiscalidad que invite a la inversión, además del relanzamiento del Pacto de Toledo y la puesta en práctica de un Plan Nacional de Competitividad. "Podemos ser como los mejores. Para ello, me comprometo aquí, públicamente a que el próximo Gobierno del PP desarrollará un Plan Nacional de Competitividad. En él se verán involucrados todos los departamentos ministeriales", concluyó.

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