Rajoy pide un debate nacional sobre el dictamen del Consejo y augura un periodo de inestabilidad por el Estatuto catalán

Actualizado 27/01/2006 17:36:52 CET

El líder del PP se declaro satisfecho como español y como político de su entrevista con el Papa

ROMA, 27 Ene. (de la corresponsal de EUROPA PRESS C. Giles) -

El presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, pidió hoy en Roma "un gran debate nacional" para abordar las sugerencias que ha hecho el Consejo de Estado en el dictamen que, sobre la reforma constitucional, le encargó el Ejecutivo socialista. Tras calificar de "sorprendente" que ahora José Luis Rodríguez Zapatero "diga que no quiere hacerle caso", agregó que el Estatuto Catalán "generará mucha inestabilidad de cara al futuro del país".

Rajoy en una rueda de prensa tras su visita al Vaticano con ocasión de su visita privada para ser recibido por el Papa Benedicto XVI, sacó a colación que fue el Gobierno socialista quien demandó un informe a su órgano consultivo en cuatro puntos de reforma --enumeración de comunidades, cita de la UE, reforma del Senado y de la sucesión a La Corona--. "Yo ya dije que estos no eran los más importantes, y ahora el Consejo de Estado me da la razón y recoge algunas de la tesis que yo he recogido en estos años", comentó.

Para el líder de la oposición , "la primer tesis es que las reformas estatutarias y constitucionales tienen que hacerse con un acuerdo entre los grandes partidos nacionales, la segunda es que no se puede reformar la Constitución desde un estatuto de autonomía y la tercera es que hay que fijar las competencias del Estado con mayor claridad en la Constitución, además de que sería buena que se quite del a Constitución la espada de Damocles que han puesto sobre Navarra".

"Lo que me parece sorprendente es que ahora el presidente del Gobierno, que pidió en su momento al Consejo de Estado el informe, ahora diga que no el va a hacer ni caso, así que si no le quiere hacer caso pues que lo disuelva", añadió.

Además Rajoy recordó que, ya al inicio de la legislatura, ofreció a Zapatero pactar cuatro cosas: terrorismo, política exterior, modelo territorial y pensiones de futuras "porque desde 1978 lo han pactado con acuerdos". "Desde esa fecha no hay ningún estatuto no pactado entre las fuerzas políticas. Es obligado pactarlas como dice el Consejo de Estado y el presidente ha preferido pactarlas con los partidos nacionalistas", recalcó.

ESTATUTO CATALÁN

Después, se refirió el tema del Estatuto catalán y advirtió que "este acuerdo al que se ha llegado, generara mucha inestabilidad de cara al futuro, ya que el próximo es el tema vaco y después se abrirá a otros estatutos".

Rajoy destacó con ironía que aunque se anunció que se ha llegado a un acuerdo, "sólo el presidente del Gobierno lo da por definitivo" ya que incluso sus interlocutores, "solo han dicho que es un paso más". Rajoy anuncio además que su partido comenzará la campaña de recogida de firmas "para pedir a los españoles que opinen sobre este asunto".

"A mucho gente no le ha gustado que mi partido promueva una proposición en la que se dice a los españoles que opinen sobre si el presidente del gobierno tiene que convocar un referéndum para garantizar que España es una única nación y que los españoles somos iguales con los mismos derechos y obligaciones", señaló.

Además, comentó que quien se opone a que los españoles den su firma para el referéndum, "que lo diga porque, si no, su concepto de la democracia queda en entredicho". El líder de la oposición determinó además que "lo que ha pasado en España estos dos últimos años es dramático" y acusó al gobierno de no preocuparse de temas importantes como la necesidad de afrontar temas como el crecimiento de China, India, la entrada de la Turquía en la Unión Europea, o temas en materia de inmigración "para hablar del Estatuto".

"El Estatuto no es un problema de interés nacional ni de la gente, es una broma que se han creado unos cuantos políticos y que al final han generado sólo tensión y crispación en la sociedad", dijo Rajoy, que añadió que aunque era un asunto que no interesaba a nadie, ahora la gente se está preocupando porque influirá sobre su vida.

Rajoy comento además que decir "que es la mejor situación de las unidad de las autonomías en España, es una broma pesada". "Estamos en el peor momento en la cuestión nacional desde el 1978. España es el único país del mundo en el que el presidente del Gobierno dice que la Nación es una cosa discutible. Si no fuera por lo dramático, daría risa", añadió.

CON EL PAPA

Por otra parte, Rajoy prefirió no hablar de su entrevista con el Papa, que duró 45 minutos, así como de la entrevista que mantuvo poco después con el "Ministro de Exteriores vaticano", Monseñor Giovanni Lajolo. Al Papa, el dirigente del PP le agradeció su próxima visita a España en julio, "en la que le están esperando todos los valencianos y todos los españoles con enorme entusiasmo".

Añadió que encontró a Benedicto XVI "muy informado por todo lo que pasa en España, en el mundo" y que ambos repasaron los principios y valores de la Iglesia católica, "que nosotros apoyamos, la libertad, la defensa de la Justicia y la atención a los más débiles y a las personas menos favorecidas de la sociedad".

Sin embargo, Mariano Rajoy comentó que con Lajolo repasó "cuestiones más concretas que son preocupación por la Iglesia y también un análisis de la situación en Iberoamérica". El líder del PP aseguró que se siente "muy satisfecho como español, como persona y como dirigente político" tras la entrevista con Benedicto XVI.

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