Rivera: el control de cuentas de los grupos municipales es para vigilar que cumplen la Ley

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, ofrece rueda de prensa en la sede na
EUROPA PRESS
Actualizado 27/04/2016 16:43:58 CET

La Ejecutiva niega que C's se quede con un tercio de fondos destinados al funcionamiento del grupo municipal, como dice su portavoz en Lorca

MADRID, 27 Abr. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, ha subrayado que el control que ejerce la dirección del partido sobre las cuentas de sus grupos municipales tiene como único objetivo vigilar a sus concejales para evitar actuaciones fuera de la ley.

"Controlar, supervisar y vigilar las cuentas municipales es una obligación para un partido que quiera hacer las cosas bien", así que "lo vamos a seguir haciendo, vigilando que nuestros grupos municipales cumplan la ley, que no puedan hacer cosas que están fuera de la ley", ha dicho en rueda de prensa en la sede de C's.

Tras referirse a casos de corrupción como los descubiertos en el PP de Valencia o en el Ayuntamiento de Granada, también gobernado por ese partido, ha dicho: "Me preocupa que eso le pueda pasar algún día a Ciudadanos".

En su opinión, a otras fuerzas políticas "les habría ido mejor" si hubiesen actuado como la Ejecutiva de la formación naranja. "Yo prefiero pasarme de vigilancia que de listo o de corrupto, como hacen otros", ha añadido.

En los últimos días, el vicesecretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas, ha insistido en que "ni un euro de las cuentas de los grupos municipales ha ido nunca a las cuentas del partido", negando así las informaciones al respecto publicadas recientemente.

Además, ha rechazado una posible financiación ilegal, asegurando que el dinero de los grupos municipales nunca se ha destinado a pagar campañas electorales.

CONFUSIÓN EN LA CARTA ÉTICA Y FINANCIERA

Desde la Ejecutiva del partido explican que las asignaciones que los ayuntamientos conceden a los grupos para su funcionamiento siempre se han destinado únicamente a este fin, y que la confusión se debe en parte a cómo está redactado un párrafo de la Carta Ética y Financiera que C's hace firmar a los candidatos que se presentan a las elecciones.

Ese documento obliga a "dedicar los ingresos que se pudieran obtener para los grupos parlamentarios o municipales al pago de los créditos que el partido hubiera podido contraer para hacer frente a los gastos de sus respectivas campañas electorales".

La dirección de la formación naranja cree que es necesario reformular ese párrafo para dejar claro que se refiere a los ingresos procedentes de las subvenciones que tengan derecho a recibir por los votos obtenidos en las elecciones, no a las asignaciones para el funcionamiento de los grupos.

Además, sostienen que no necesitan "quitar" a los grupos municipales o autonómicos el dinero que reciben de los ayuntamientos y usarlo para pagar las campañas electorales porque el gasto que hacen en estas suele estar por debajo de las subvenciones públicas a las que tendría derecho el partido.

UNA CUENTA DE INGRESOS Y OTRA DE GASTOS

El control de las cuentas de los grupos municipales y autonómicos de Ciudadanos lo ejercen Villegas y el secretario de Finanzas, Carlos Cuadrado, que figuran como apoderados en las cuentas de ingresos de los grupos municipales, aunque solo en las de los municipios relativamente grandes.

Son ellos quienes aprueban el presupuesto del grupo, y posteriormente autorizan cada mes una transferencia a la cuenta de gastos desde la de ingresos. Esta última se encuentra bloqueada, de manera que no pueden entrar otro tipo de ingresos, como donaciones, y solo permite transferencias a la cuenta de gastos.

Desde el Comité Ejecutivo también rechazan las afirmaciones del portavoz del partido en Lorca (Murcia), Antonio Meca, según el cual al grupo municipal solo le permiten quedarse dos terceras partes del dinero que recibe del ayuntamiento para pagar sus facturas, mientras que el resto es para el partido.

Según explican las fuentes, lo que hace la dirección es instar a los grupos municipales a ahorrar en torno al 30 por ciento del dinero que perciben, pero ese ahorro no se lo queda el partido, sino que si sobra algo vuelve a las arcas públicas.