Setién dice que no se puede negar una consulta y que hay que tratar que la izquierda abertzale "no esté fuera de juego"

Actualizado 02/11/2007 13:15:02 CET

BILBAO, 2 Nov. (EUROPA PRESS) -

El obispo emérito de San Sebastián, José María Setién, aseguró hoy que la realización de una consulta "que se pueda hacer en libertad" es "una cuestión que no puede ser discutida o negada". Además, indicó que "habrá que tratar de que la izquierda abertzale no esté fuera de juego".

En una entrevista en ETB, recogida por Europa Press, ante la apertura de juicio oral, entre otros, contra el lehendakari, Juan José Ibarretxe, por reunirse con Batasuna, advirtió de que si hablar con "grupos que puedan tener alguna relación con ETA" es "inmoral e injusto", no se entiende que el Congreso de los Diputados diera permiso al presidente del Gobierno central, José Luis Rodríguez Zapatero, para hablar con la banda terrorista. "Me imagino que el Parlamento no dará autorizaciones para violar la ley", añadió.

Además, Setién indicó que "la única posibilidad es seguir hablando" para el lehendakari, Juan José Ibarretxe, al margen "del acierto político de una decisión de esta naturaleza".

Por otra parte, cree que no se puede "negar" una consulta que se pueda "hacer en libertad". "El que se confunda un referéndum con una consulta, una consulta que se pueda hacer en libertad, a fin de que pueda la población manifestar lo que piensa acerca de los problemas que están en debate, me parece que es una cuestión que no puede ser discutida o negada", reiteró.

Respecto a las negociaciones o conversaciones con ETA o la izquierda abertzale, destacó que no entiende que, "si efectivamente es por sí ilegal el negociar, el hablar antes de negociar, con grupos que puedan tener alguna relación con ETA", después el Congreso de los Diputados habilitara la negociación del Gobierno central con la banda.

"PROBLEMA" AL MARGEN DE ETA

Sobre esta cuestión, explicó que además de las "exigencias fundamentales" referidas a la "ética, derecho y legalidad", existe "algo más profundo, que es una voluntad sincera de buscar la solución de un problema que no lo ha creado ETA, que existe aún cuando ETA no hubiera existido". A su juicio, dicha solución "exige unas actitudes diferentes de las que se quieren inculcar, imponer".

En relación a Batasuna, indicó que "habrá que tratar que la izquierda abertzale no esté fuera de juego". Respecto a su actuación con respecto a las víctimas, aseguró que, en principio, "el sufrimiento merece, de parte de un representante de la Iglesia, la cercanía, la compasión, la benevolencia" porque "la Iglesia no puede ser indiferente al sufrimiento".

Sin embargo, a su entender, "allí donde hay sangre las pasiones se excitan", con la "influencia" que añade el hecho de que "esa sangre es debida a posicionamientos que tienen contenido político".

Ante esta situación, señaló que, mientras estuvo al frente del Obispado de San Sebastián, trató de evitar que su labor se viera "enturbiada" por "esa pasión política que innegablemente el sufrimiento produce, cuando el motivo de ese sufrimiento tiene esas subrazones políticas".

En este sentido, recordó que intentó que la actuación de la Iglesia no fuera "contaminada" por "esa politización de las víctimas" en relación "de la sangre derramada por ETA y también de la sangre derramada en ETA".

BEATIFICACIONES

Preguntado por las últimas beatificaciones de religiosos asesinados en territorio republicano durante la Guerra Civil, aseguró que el proceso se inició "mucho antes" de "todo este tema de la memoria histórica". También advirtió de que "no se canoniza a los muertos solamente por el hecho de haber sido asesinados" sino que es preciso que "el móvil del asesinato" sea de tipo religioso, es decir, si "se muere por el odio a la propia fe".

"No se pueden utilizar todas estas situaciones dolorosísimas para sacar consecuencias políticas. Soy partidario de, si se trata de hacer una memoria histórica, que sea una memoria histórica de la historia tal como fue, que es distinto de las historias que sucedieron, historias parciales que pervierten el sentido por definición de memoria histórica", concluyó.