Setién ve en el caso de Pilar Elías y los asesinos de su marido "un enfrentamiento de posiciones más o menos violentas"

 

Setién ve en el caso de Pilar Elías y los asesinos de su marido "un enfrentamiento de posiciones más o menos violentas"

Actualizado 27/01/2006 13:33:43 CET

Achaca las críticas a un sector de la Iglesia vasca a "intereses contrapuestos" y añade que no hay que "tomárselo demasiado en serio"

MADRID, 27 Ene. (EUROPA PRESS) -

El obispo emérito de San Sebastián, José María Setién, rechazó hoy los enfrentamientos ocurridos ayer en el pleno del Ayuntamiento de Azkoitia (Guipúzcoa) y los enmarcó en "un enfrentamiento de posiciones más o menos violentas". En una entrevista a Radio Euskadi, recogida por Europa Press, el sacerdote dijo que se trata de un suceso "lamentable, desde todos los puntos de vista, se esté de acuerdo o no con una posición o con otra".

El pleno discutió y votó ayer una moción, presentada por el PNV, que gobierna junto a EA en el municipio, en la que se defendía el derecho a rehacer sus vidas de dos condenados por el asesinato del concejal de UCD Ramón Baglietto en 1981, Iñaki Zuazolazigorraga y Cándido Azpiazu. Este último ha abierto un negocio de cristalería justo debajo del domicilio de la viuda, Pilar Elías, única concejal del PP en el Consistorio de la localidad guipuzcoana. El PNV acaba de conceder a Setién el Premio Sabino Arana 2005 'Trayectoria de toda una vida'.

Las gestiones de partidos políticos y los máximos representantes de las víctimas del terrorismo de los Gobiernos central y vasco, Gregorio Peces-Barba y Maixabel Lasa, forzaron a que PNV y EA introdujesen una modificación al texto inicial en el que se abogaba porque los asesinos "reconozcan el daño causado, se arrepientan y cumplan la ley". Para Setién, éste hecho y el derecho que él mismo defendió de que los asesinos rehagan sus vidas supone un "problema complejo" y el hecho de que "no exista una jurisprudencia sobre esa cuestión hace que la solución a adoptar sea más complicada".

Con todo, el obispo emérito consideró que "los principios deben mantenerse" y añadió que "una injusticia, en la medida de lo posible, debe ser reparada y que una persona que ha cumplido la pena de cárcel tiene derecho a la reinserción". "Para la reinserción necesita ciertos medios y que si la indemnización que concede impide que disponga de esos medios necesarios para su reinserción tampoco puede ser una solución válida", aseveró.

PAPEL DE LA IGLESIA.

Por otra parte, Setién aseguró que la Iglesia debe jugar un papel en un supuesto proceso de paz y destacó que ha tratado de jugarlo "desde hace mucho tiempo". Así, aseguró que desde su nombramiento como obispo auxiliar en 1972 "la actuación de la Iglesia por la paz no ha sido un tema esporádico, sino que ha tratado de hacer lo que ha podido".

Para Setién, las líneas fundamentales que ha defendido la Iglesia "han sido las que en estos momentos se están reafirmando", como son "el necesario diálogo y el que se reconozca la existencia de un problema que trae como consecuencia una inadecuación entre los deseos de mucha gente y el marco jurídico administrativo en el que nos movemos".

A su entender, es necesario que, "reconocido ese planteamiento, exista una disposición de entendimiento entre todos que suponga las renuncias consiguientes". "Todo esto -añadió- se está viviendo ahora, pero nosotros lo hemos venido diciendo siempre y, desde ese punto de vista, uno tiene la satisfacción de no haberse equivocado".

Por otra parte, aseguró que la Iglesia vasca "no tiene ningún papel reservado" en el proceso de paz, sino que "tendrá el papel que las partes implicadas quieran concederle" y señaló que "lo fundamental en estas cuestiones es la voluntad de quienes están enfrentados en conflicto para buscar una solución".

En cuanto a las críticas de las víctimas del terrorismo a determinados individuos de la Iglesia vasca, Setién señaló que pretender que "uno sea bien recibido por todos quiere decir o que lo que él dice resbala a todos y por eso le sonríen o que empieza a interesar a algunos". En ese sentido, añadió que "si los intereses son contrapuestos, es normal que haya unos que digan que están más de acuerdo con el que habla y otros que dicen que están en total desacuerdo, pero tampoco eso hay que tomárselo demasiado en serio".

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