Monteseirín alude al "avance" de la ciudad y rechaza "jugar a conseguir el apoyo de los descontentos"

Actualizado 23/05/2007 1:09:45 CET

Portillo expone que "jamás" se ha metido en política y que su presentación del alcalde es "desde el punto de vista del ciudadano"

SEVILLA, 22 May. (EUROPA PRESS) -

El alcalde de Sevilla y candidato socialista a la reelección, Alfredo Sánchez Monteseirín, protagonizó hoy una conferencia dentro del ciclo 'La Sevilla que queremos', organizado por el club Antares, y en el que destacó el "avance" en múltiples aspectos que, a su juicio, ha experimentado la ciudad, al tiempo que criticó los "reinos de taifas" de pactos políticos anteriores y la política de "jugar a conseguir el apoyo de los descontentos" realizada por la oposición.

Los grandes hilos conductores del discurso de Monteseirín fueron las propuestas incluidas en su programa político para las próximas elecciones del 27 de mayo, de entre las que destacaron el pleno empleo, el continuismo del desarrollo económico creciente de Sevilla, viviendas protegidas para todos, una mayor cohesión territorial y un avance en la "fortaleza democrática", epígrafe este último que concentró las mayores críticas hacia los grupos de oposición e incluso hacia algunos colectivos concretos, como el caso de los sindicatos convocantes de huelga en la empresa municipal de transportes (Tussam).

Previamente a la celebración del acto, que contó con unas 200 personas que literalmente colapsaron la sala de conferencias, con presencia de autoridades civiles y numerosos miembros del Equipo de Gobierno municipal, Monteseirín fue presentado por el empresario Luis Portillo, cuya disposición para presentar al regidor hispalense había generado polémica entre los grupos municipales de oposición, especialmente el PA, que ha instado al regidor hispalense en varias ocasiones a explicar su relación con "el mayor acaparador de suelo de España".

Portillo, en este sentido, se defendió de estas acusaciones en el marco de la presentación al alcalde, al afirmar que es empresario y, como tal, se debe únicamente a su empresa, sin haber entrado "jamás" en política. No obstante, la petición de presentación al regidor produjo que "no pudiera por más que estar de acuerdo", dando su "ineludible" respuesta positiva. Para ello, Portillo aludió al "absoluto conocimiento" que del alcalde tiene la ciudadanía, por el hecho de haber sido el máximo mandatario municipal de la capital hispalense durante ocho años, asegurando que su presentación de Monteseirín se ha hecho "desde el punto de vista del ciudadano".

El de Dos Hermanas, así, hizo un somero repaso de la actualidad de la ciudad, destacando la necesidad de compatibilizar el "respeto al pasado con la apuesta por el futuro" y recordando como en el pasado "la incipiente globalización no se fijó en Sevilla", cuando, a día de hoy, la capital hispalense "está consolidada como una de las ciudades más importantes del sur de Europa", añadiendo que "tenemos que felicitarnos, porque todos somos sujetos activos de este cambio".

La política de fondo municipalista, con especial incidencia en las políticas urbanísticas, el desarrollo económico, el transporte público o la acción social y cultural fueron los grandes ejes de la presentación de Portillo, que aseveró que los beneficios reales "no se verán hasta dentro de varios años". Finalizó su intervención con un halago hacia la figura del alcalde, "que gana mucho más en persona que en sus intervenciones en los medios de comunicación".

"UN SOLO ALCALDE Y UN SOLO GOBIERNO"

Ya en el turno del primer edil de Sevilla, éste aseguró haber invitado "por intuición" al empresario nazareno, del que alabó su "independencia". Comenzó así un discurso hilado en las bases de sus logros al frente de la Alcaldía de Sevilla, de entre las que destacó las obras de peatonalización como punto de "cohesión" territorial, con mención especial para el Plan de Barrios. Aseveró sentirse "sobre todas las cosas" orgulloso de "haber contribuido a la creación de empleo", reiterando su compromiso de crear 75.000 nuevos empleos y alegando que gracias a la intervención municipal es posible contar en la capital hispalense con grandes multinacionales como Heineken, Abengoa, Renault o EADS-CASA.

También recurrió a la construcción de 18.000 nuevas viviendas de protección oficial (VPO) en el próximo plan de la vivienda o al "urbanismo social", con medidas tales como la creación de la Oficina Técnica de Atención al Inquilino en Situación de Abuso (Otainsa) o la ordenanza municipal para instalar ascensores en edificios ya existentes. Rechazó asimismo el localismo en la actuación del Consistorio, reivindicando la necesidad de "cohesión territorial" y criticando que en anteriores gobiernos "no se colaborara con los ayuntamientos metropolitanos".

Aludió el alcalde a las actuaciones en movilidad y a los avances en competitividad entre ciudades como puntos previos a la última parte de su discurso, donde defendió la validez de su gestión "con un solo alcalde y un solo gobierno, frente a la debilidad democrática que da tener dos intereses distintos, donde si había problemas en una ventanilla, dabas la vuelta y te atendían en la segunda".

Aquí, Monteseirín volvió a criticar, como en anteriores ocasiones, pactos de los grupos de oposición con determinados colectivos "descontentos", como los taxistas, ocasión que aprovechó para criticar la posición mantenida por los trabajadores de Tussam, a los que, a pesar de no aludir directamente, sí mencionó implícitamente al decir que "sería yo un cobarde traidor si por no meterme en problemas permitiera que se salieran con la suya esos trabajadores que buscan el despido de compañeros para poder meter a sus familiares".

PROTESTAS A LA ENTRADA

Precisamente, los trabajadores de Tussam afiliados a los sindicatos ASC y CGT fueron uno de los colectivos que se apostaron en la entrada del club Antares, de manera previa al comienzo del discurso del regidor, para expresar públicamente su protesta. Su coincidencia en espacio y tiempo con otros colectivos descontentos propiciaron un dispositivo policial que llegó incluso al cierre al tráfico de las calles Genaro Parladé y Antonio Maura Montaner --en cuya esquina se ubica el club-- para garantizar la seguridad.

Así, vecinos pertenecientes a la Coordinadora de Asociaciones Independientes de Sevilla (CAIS), de barriadas tales como Bermejales, Bami o el Pumarejo, se unieron a los trabajadores de Tussam y a los militantes del PSOE presentes para conformar una masa humana de unas 150 personas que abucheaba --con la salvedad de los simpatizantes socialistas-- a toda autoridad que pasara por delante, al compás de consignas tales como 'No tenéis vergüenza', 'Míralos, míralos, ya están enchufados', 'Si esto no se arregla, huelga huelga huelga' o 'Socialistas embusteros'.

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