El Supremo condena a una revista por publicar el anuncio de una mujer en la Sección de 'contactos' sin saberlo ella

Actualizado 31/07/2006 18:29:00 CET

MADRID, 31 Jul. (EUROPA PRESS) -

El Tribunal Supremo ha condenado en concepto de responsabilidad civil a una editorial y al director de una revista que publicó un anuncio de una mujer en la Sección de 'contactos' sin que ésta lo supiese o lo hubiese contratado. En una sentencia hecha pública hoy, el Supremo afirma que "la conducta culposa en la publicación del anuncio determina la producción del daño sufrido" por la mujer, que les demandó después de recibir una serie de cartas a consecuencia la publicación.

El alto tribunal se pronuncia así al desestimar un recurso interpuesto por el Grupo Editorial Safor Edicions S.L. y por el director de la revisa Safor Guía contra una sentencia, de septiembre de 1999, dictada por la Audiencia Provincial de Valencia que les condenó a la cantidad que se determinará en ejecución de sentencia.

La mujer demandó una indemnización por los daños morales y perjuicios sufridos tras la publicación de dicho anuncio, lo que provocó que en su casa, donde vivía junto a su marido enfermo y sus dos hijos, recibiese llamadas a la puerta de diversos hombres y llegasen varias cartas con propuestas eróticas.

El Supremo considera que la Audiencia de Valencia da por probados los daños morales sufridos por la mujer. Además, destaca que "si bien éstos en sí mismos carecen de valor económico, no por eso dejan de ser indemnizables en cuanto actúan como compensadores en lo posible de los padecimientos psíquicos a quien no se pueda considerar víctima".

Agrega que "aunque el dinero no actué como equivalente, en el caso de resarcimiento de daños materiales, en el ámbito del daño moral la indemnización al menos palía el padecimiento, permitiendo algunas satisfacciones para neutralizar los daños sufridos y la ofensa" que el anuncio supuso para la mujer.

La sentencia de instancia consideró entonces negligente la conducta de la editorial y del director de la revista al no cerciorase al publicar el anuncio, en abril de 1996, de la identidad de la persona que quería anunciarse en dicha sección, por lo que declaró su responsabilidad solidaria en la publicación de dicho anuncio.