El testigo de la agresión a la menor ecuatoriana dice que le han ofrecido hasta 3.000 euros por su testimonio

Actualizado 02/11/2007 20:54:29 CET

BARCELONA, 2 Nov. (EUROPA PRESS) -

El joven testigo de la agresión racista a una menor ecuatoriana en un tren de los Ferrocarrils de la Generalitat (FGC) el 7 de octubre aseguró hoy que algunos programas de televisión le han ofrecido hasta 3.000 euros a cambio de su testimonio y reiteró que en el mismo vagón había otros dos hombres que "no hicieron nada".

En una entrevista concedida al programa 'Els Matins' de TV3, recogida por Europa Press, Jesús Prieto, argentino de 23 años y vecino de Olesa de Montserrat (Barcelona), afirmó que ha sido víctima de una persecución mediática y lamentó que "todo el mundo" haya "juzgado" su vida sin conocerle.

Prieto denunció el trato de los medios respecto a la noticia y recordó que en el vídeo de la cámara de seguridad del vagón, emitido por todas las televisiones, su cara no aparecía difuminada. "La primera vez que lo vi habían tapado la cara de la chica y del agresor, pero la mía no, y se me podía reconocer", lamentó.

El joven afirmó que lo único que quiere ahora es volver a hacer vida normal y, finalmente, ha decidido hacer declaraciones por voluntad propia y sin cobrar para desmentir algunas de las cosas que se han dicho en los medios de comunicación sobre la agresión racista.

En este sentido, Prieto se defendió de aquellos que le acusan de no haber hecho nada para ayudar a la menor ecuatoriana y justificó su actitud explicando que "no sabía qué hacer" porque "tenía un poco de miedo y no entendía por qué ese chico hacía eso".

Según dijo, él no presenció todo lo ocurrido porque el agresor, Sergi Xavier M.M., se puso de espaldas a él y le tapaba la visión. Sin embargo, pese a que iba escuchando música, se percató de que el joven estaba "muy alterado" cuando subió al tren.

Prieto explicó que Sergi Xavier M.M. iba hablando por su teléfono móvil, diciendo cosas como "moro" y "ya le cogeremos, le mataremos". Según el testigo, el agresor actuó por motivos racistas, ya que cuando la menor le preguntó por qué le pegaba, éste le espetó: "Por inmigrante, por puta inmigrante".

El joven aseguró que en el vagón había otros dos hombres que "no hicieron nada", pese a que también presenciaron la agresión, y afirmó que, cuando Sergi Xavier M.M. bajó del tren, él intentó tranquilizar a la menor diciéndole que en el vagón había cámaras y que seguramente habían grabado lo ocurrido.

Por otra parte, Jesús Prieto, reiteró que nadie de Olesa le ha increpado por no haber actuado, aunque el joven ha dejado la localidad, donde residía desde hace año y medio con su pareja, para no sentirse presionado por los periodistas.