Testigos afirman que vieron al acusado apuñalar al joven asesinado en una discoteca de Tabernas (Almería)

Actualizado 22/01/2008 17:25:39 CET

ALMERÍA, 22 Ene. (EUROPA PRESS) -

Dos testigos señalaron hoy al acusado José Luis C.U, ante el tribunal y los miembros del jurado popular, como el autor material del navajazo que en la madrugada del 18 de febrero de 2006 causó la muerte al joven de 18 años, Rogelio C.P., en las inmediaciones de una discoteca del término municipal de Tabernas (Almería).

Durante la segunda sesión de la vista oral que se celebra en la Sección Primera de la Audiencia Provincial, P.M.A., menor de edad en el momento de los hechos y conocida del procesado, relató cómo vio a José Luis C.U. abrir el arma, acercarse a la víctima por la espalda y asestarle la puñada "en el lado izquierdo, por debajo de las costillas" y, después, alejarse "caminando deprisa pero sin correr" para subirse a una moto en marcha y emprender la huida.

La joven, última en declarar durante la jornada de esta mañana, aseguró ante la sala que vio la navaja media hora antes del crimen en manos del acusado, quien, al tiempo que se la enseñaba, le dijo en tono "chulillo y amenazante" que la llevaba "por si tenía que utilizarla esa noche si alguien se ponía tonto".

P.M.A., quien a preguntas del letrado de la acusación particular subrayó que todo ocurrió bajo una farola encendida y minimizó la cantidad de alcohol consumida por el procesado durante la noche, coincidió en la descripción de la vestimenta de José Luis C.U. con otra testigo, amiga de la víctima y que se encontraba junto a él en el momento del apuñalamiento.

Ambas aludieron a una sudadera de color blanco, mismo color de la ropa que cubría el antebrazo que R.M.R vio cómo empuñaba la navaja cuando salía del costado de Rogelio C.P. La testigo, quien identificó "sin ninguna duda" al acusado como el autor, se encontraba abrazada por la espalda a la víctima, contemplando "tranquilamente" las dos peleas que tenían lugar en las inmediaciones de la discoteca.

Según su relato, y después de que Rogelio C.P. mediase en una de ellas para intentar separar a los contendientes, el gesto fue "rápido, súbito, en apenas una décima de segundo". "Me dijo entonces: --continuó-- Creo que me han dado, me quema y se levantó la camiseta. Fue cuando vi la herida, que no sangraba, y nos fuimos al centro de salud".

SMS INCULPATORIO.

Otro de los testigos, amigo de José Luis C.U. y uno de los tres con los que salió aquella noche desde la vecina localidad de Gérgal hasta Tabernas, ratificó ante la sala e contenido de un mensaje de texto recibido en su teléfono móvil y que el agente de la Guardia Civil que instruyó el atestado señaló minutos antes como uno de los indicios que llevaron a la inculpación del procesado.

Conocido bajo el apodo de 'el hijo del teniente veneno', recibió un sms media hora después del apuñalamiento en el que el acusado le pedía por favor "llama donde puedas pero no le digas nada a mi madre que creo que le puede dar algo. Creo que he visto una ambulancia. Chacho, busca al D. que se caído de la moto y no lo encuentro".

Reconoció, asimismo, que le oyó hablar sobre "pinchar" a alguien "si se ponía farruco", aunque matizó que pensó que era "cachondeo porque José Luis es muy bromista". En esta línea, recordó que el procesado bebió dos litronas de 'botellón' y "luego el cubata que te dan con la entrada a la discoteca".

José Luis C.U., quien se enfrenta a una petición fiscal de 18 años de prisión, negó ayer haber apuñalado a Rogelio C.P. y señaló a un amigo, conocido como 'el francés' --J.L.M.C-- y coprotagonista de una pelea con otro joven apodado 'El Sorbas', como autor del crimen.

Negó asimismo que portase ningún arma blanca --la homicida no se halló en el lugar del crimen-- pese a que, a preguntas de la fiscal y la acusación particular, reconoció que, "con la tontería de la borrachera" podría haber presumido de navaja ante varios colegas.

El joven, de etnia gitana y en prisión provisional por esta causa, enfrenta también una petición de la acusación particular de 20 años de prisión por un delito de asesinato con alevosía mientras que la defensa solicita la libre absolución.

Rogelio C.P., de 18 años y a quien el letrado de la familia presentó hoy como un joven deportista, convocado por la selección andaluza de fútbol y activo cofrade y costalero de la Semana Santa tabernera, falleció en el complejo hospitalario de Torrecárdenas, en la capital, tras ingresar con un shock hemorrágico.

Presentaba una herida inciso-contusa en el costado izquierdo que, en el camino ascendente de la hoja de entre diez y doce centímetros, afectó al hígado y le lesionó mortalmente el corazón.

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