El TS declara que ASB no puede constituirse en partido porque es "una estructura idónea para alojar a Batasuna"

Actualizado 22/05/2007 20:11:50 CET

MADRID, 22 May. (EUROPA PRESS) -

El Tribunal Supremo afirma en el auto en el que declara que Abertzale Sozialisten Batasuna (ASB) no puede constituirse en partido político, porque las distintas pruebas examinadas denotan su aptitud "como estructura potencialmente idónea para alojar a Batasuna, permitir su funcionamiento regular y, además de ello, transmitir un mensaje a los militantes y posibles votantes futuros de que el nuevo partido sucede al anterior", ilegalizado en marzo de 2007.

En un auto de 82 páginas notificado hoy la Sala del 61 del Tribunal Supremo explica su decisión del pasado día 16 -tras celebrar una vista pública en la que las partes expusieron sus distintas alegaciones- de denegar la inscripción de ASB en el registro de partidos políticos del Ministerio del Interior.

Las promotoras de ASB solicitaron esta inscripción el pasado 27 de marzo, pero quedó en suspenso al detectar Interior indicios, ahora confirmados por el alto tribunal, de que podía ser "continuidad o sucesión del partido político declarado ilegal y disuelto Batasuna".

En opinión de la Sala encargada de la ilegalización de partidos políticos, "la coincidencia en aspectos cuantitativos y cualitativos importantes entre la estructura orgánica de ASB y la de Batasuna" es suficiente para considerar que a través del partido cuya inscripción se solicita "se ha reorganizado la propia Batasuna".

EL TC YA SE HA PRONUNCIADO.

La Sala prevista en el artículo 61 de la Ley Orgánica del Poder Judicial (LOPJ) comienza sus fundamentos jurídicos rechazando la principal pretensión de la representación de ASB, ejercida durante la vista oral por los abogados Iñigo Iruin y Adolfo Araiz. Se trata de que el Supremo planteara una cuestión de inconstitucionalidad, porque, en su opinión, la negativa a inscribir a ASB supone una vulneración a la libre creación de partidos políticos contenida en los artículos 6 y 22 de la Constitución. A pesar de que el Constitucional ya ratificó la constitucionalidad de la Ley de Partidos, al rechazar el recurso presentado por el Gobierno vasco, la defensa de ASB entendía que debía de volver a pronunciarse sobre si el Ministerio del Interior tiene capacidad para paralizar una inscripción en el registro de Partidos.

El auto rechaza la petición de la defensa, ya que el TC ya se pronunció al respecto y el "control" atribuido al Ministerio del Interior consiste en poner los hechos en conocimiento del fiscal y, en su caso, a la Sala del 61.

RIESGO DE ATENTADO CONTRA LA DEMOCRACIA.

Tras admitir el tribunal que el objeto del caso de ASB "es diferente del objeto de los procesos de ilegalización", ya que se trata de un partido que aún no tiene actividad puesto que no ha sido registrado, recuerda la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos y, en concreto, el caso Linkov contra la República Checa.

Los principios establecidos en dicha sentencia, según el Supremo, "conducen a entender que la demostración de que un partido recién creado que aspira a su inscripción es continuación orgánica y funcional de otro ilegal y disuelto judicialmente por su connivencia con el terrorismo, aun cuando no pueda examinarse la cuestión desde el punto de vista del desarrollo de su actividad todavía no iniciada con plenitud, permite asegurar la existencia de 'indicios de que el riesgo de atentado contra la democracia es suficiente y razonablemente próximo'".

En este sentido, rechaza otra de las alegaciones de la defensa consistente en que no se puede aplicar la Ley de Partidos a un partido cuya actividad aún no se ha desarrollado. El auto afirma que el citado texto legal "no puede vincular el fraude a la actividad de un partido que carece de ella, sino al hecho de instrumentar mediante un nuevo partido cuya inscripción se solicita, pero que aún no ha iniciado propiamente su actividad, la continuación o sucesión de otro ilegalizado".

En el caso de ASB, no hace falta "el análisis de una inexistente, o al menos escasa, actividad preliminar", sino "determinar si existen elementos suficientes para tener por probado que se ha creado como instrumento para burlar la ley e incumplir la sentencia de ilegalización construyendo un enlace para la continuación inmediata de la actividad del partido disuelto, ya calificada por el tribunal como ilegal por incurrir en una actividad atentatoria contra la democracia, la cual, evitada por la sentencia de ilegalización, volvería a desarrollarse, lo que justifica impedir que se produzca este efecto como medida necesaria en una sociedad democrática".

Estos indicios son: la conexiones existentes entre sus tres promotoras y Batasuna, la denominación coincidente con el partido ilegalizado (comparten la completa definición de los partidos ilegalizados -Herri Batasuna, Euskal Herritarrok y Batasuna-), su identidad orgánica y funcional (tiene Mesa Nacional), coincidencia entre el emblema o logotipo y ausencia de contraindicios que desvirtúen la presentación de una nueva formación política por parte de dirigentes de Batasuna.

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