El TSJPV otorga la invalidez absoluta a un trabajador que perdió practicamente toda su capacidad de vision

 

El TSJPV otorga la invalidez absoluta a un trabajador que perdió practicamente toda su capacidad de vision

Actualizado 16/09/2006 13:59:30 CET

BILBAO, 16 Sep. (EUROPA PRESS) -

La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) ha concedido al trabajador M.M.G. la situación de invalidez absoluta para cualquier trabajo, al considerar que una pérdida de visión que supone una capacidad de 0,1 y 0,2 en cada ojo le impide desempeñar cualquier tipo labor, según una sentencia a la que tuvo acceso Europa Press.

El trabajador tenía calificación de peón especialista, trabajaba para una empresa guipuzcoana y se dedicaba a labores de forja de rejas de arado y otras piezas que produce la fábrica. Desde el año 2004 sufre disminución de la visión, pérdida de agudeza visual, desprendimiento de retina y "otros padecimientos" en los ojos.

Por esta razón reclamó al Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) que le reconociera el derecho a la invalidez absoluta, que le fue denegada, aunque se admitió la incapacidad permanente. El afectado recurrió la decisión en vía administrativa, sin que el INSS cambiara su parecer. Posteriormente, el Juzgado de lo Social nº4 de San Sebastián reconoció, mediante sentencia, que la enfermedad del operario le impedía realizar cualquier trabajo.

Sin embargo el INSS recurrió la decisión judicial ante la Sala de lo Social del TSJPV, al estimar que no había razón para conceder la invalidez absoluta para cualquier trabajo, y considerar que lo procedente era mantener su decisión de reconocerle la invalidez permanente para su propio trabajo, pero no para otros.

ESFUERZO EXCEPCIONAL

La sentencia del alto Tribunal vasco discrepa de ese parecer, y recuerda que los tribunales de lo Social entienden como invalidez absoluta la situación de "aquel que sufre lesiones y reducciones funcionales que solo consienten un trabajo en quehaceres livianos y sedentarios", o "aquel que no puede realizar un quehacer asalariado con un mínimo de profesionalidad, rendimiento y eficacia".

La Sala considera que el trabajador padece "tal estado psicofísico" que no le permite "desempeñar con eficacia y responsabilidad ni siquiera tareas que no requieran un gran compromiso visual, toda vez que incluso para desplazarse va a tener problemas".

Destaca también que si la situación de invalidez absoluta se caracteriza porque el trabajador "sólo puede desempeñar actividad por cuenta ajena con un esfuerzo y heroísmo excepcional", en este caso concurre porque el afectado sólo tiene una agudeza visual del 0,1 en un ojo y 0,2 en otro, muy alejada del 0,5, la mitad de la visión normal que se considera habitualmente el límite para poder seguir trabajando.

Precisa que incluso en profesiones como la consejería o atención del teléfono se necesita un "requerimiento visual" que el afectado no tiene, "sin que la capacidad ordinaria para prestar trabajo por cuenta ajena, en el mercado ordinario de trabajo, pueda equipararse al trabajo que pueda prestar para a ONCE o cualquier organización similar".

Por todo ello, confirma la decisión del Juzgado de lo Social nº4 de san Sebastián, que había concedido la invalidez absoluta para cualquier clase de trabajo, permitiendo el acceso del trabajador a las prestaciones propias de esta situación.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies