Los 27 ultimarán hoy un acuerdo que permite que las industrias no paguen por derechos de emisiones

 

Los 27 ultimarán hoy un acuerdo que permite que las industrias no paguen por derechos de emisiones

Actualizado 04/12/2008 8:29:07 CET

Se darán más ayudas a los socios de la ampliación para que logren sus objetivos de reducción de emisiones, a costa de países como España

BRUSELAS, 4 Dic. (EUROPA PRESS) -

Los ministros de Medio Ambiente de la Unión Europea ultimarán hoy el acuerdo sobre el reparto nacional de los objetivos que se ha fijado la Unión Europea para luchar contra el cambio climático, el denominado triple 20 para 2020 (20% de reducción de emisiones, 20% de cuota de renovables y 20% de ahorro energético). No obstante, no se espera un compromiso final porque los últimos temas pendientes se han dejado en manos de los jefes de Estado y de Gobierno, que tomarán la decisión final en la cumbre del 11 y 12 de diciembre.

La última propuesta de compromiso de la presidencia francesa permitirá que la mayoría de las industrias comunitarias (el 90%) sigan recibiendo gratis los derechos de emisión, al menos hasta que haya un acuerdo internacional para luchar contra el cambio climático en el que estén presentes Estados Unidos y China, según informaron fuentes diplomáticas. París busca así contentar sobre todo a Alemania, que había denunciado que los planes de Bruselas para hacer que las empresas pagaran por los permisos de emisión a partir de 2013 provocaría deslocalizaciones de empresas, lo que se denomina "fugas de carbono".

La mayor parte de Estados miembros y también la Eurocámara están dispuestos a aceptar esta propuesta, según las fuentes consultadas, con lo que podría formar parte del paquete final.

La Comisión había propuesto que a partir de 2013 el sector eléctrico pague el 100% de los derechos de emisión, mientras que para el resto de sectores industriales se subastaría únicamente el 20% de los permisos, aunque esta cifra iría aumentando progresivamente hasta el 100% en 2020. Los Estados miembros quieren reducir los porcentajes previstos para los sectores industriales, aunque con la propuesta de la presidencia para evitar las 'fugas de carbono', sólo el 10% de la industria --fundamentalmente el vidrio y el yeso-- tendría que pagar.

Por lo que se refiere al sector eléctrico, los antiguos 15 Estados miembros están de acuerdo con que se subasten el 100% de los permisos, mientras que los países de la ampliación piden rebajar esta cifra. La solución que se ha encontrado es dar a estos países un periodo transitorio, de manera que el sector eléctrico sólo deberá pagar por el 100% de los derechos de emisión en 2016.

COMPENSACIÓN A LOS NUEVOS SOCIOS

El principal punto de desacuerdo sobre este paquete, que era el año de referencia que se utiliza para calcular la reducción de emisiones, está ya prácticamente resuelto: será 2005, el primer año en el que hay datos sobre emisiones verificadas, y no 1990 como reclamaban los países de la ampliación. Estos Estados miembros pedían 1990 para que se reconocieran los "esfuerzos tempranos" que hicieron en la reducción de emisiones a raíz de la reconversión industrial que siguió a la caída del comunismo.

Para compensar estos "esfuerzos tempranos", la solución que se baraja es dar nuevas ayudas a los países de la ampliación. Bruselas había propuesto que cada país se quedara con el 90% del dinero recaudado en las subastas de derechos de emisiones y que el 10% restante se repartiera atendiendo al PIB per cápita para reforzar la solidaridad con los países más necesitados. Este mecanismo permitía que España recibiera el 102% del dinero.

Eslovaquia ha propuesto modificar este sistema de reparto para que cada Estado miembro se quede con el 85% del dinero y que el 5% extra se destine exclusivamente a los países de la ampliación. Ello perjudicaría a España, que recibiría alrededor de 100 millones de euros al año, según las fuentes consultadas.

El último punto de desacuerdo grave que se deja para la cumbre es el uso de los mecanismos de desarrollo limpio, es decir, la posibilidad de que las empresas adquieran permisos de emisión mediante inversiones en países en vías de desarrollo para reducir allí las emisiones. La Comisión ha impuesto límites muy estrictos a este sistema de flexibilidad a partir de 2013. Sólo se podrá utilizar para reducir un 3% las emisiones. Países como España piden que se pueda llegar al menos hasta el 5%.

La presidencia francesa ya ha previsto que todos estos temas pendientes hagan que la cumbre de la semana que viene se alargue al menos hasta el viernes por la tarde.

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