UE- Moratinos dice que para España sería "intolerable" el acuerdo de un "tratado de mínimos" durante el próximo Consejo

Actualizado 10/05/2007 21:38:27 CET

El PP pide "interlocución" de Zapatero con Rajoy sobre la cuestión, y el ministro promete que "la habrá" como en otros "temas de Estado"

MADRID, 10 May. (EUROPA PRESS) -

El ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, Miguel Angel Moratinos, indicó hoy que para España sería "intolerable" que durante el debate que se mantendrá en el próximo Consejo Europeo sobre el Tratado Constitucional se decida despojar al actual texto de aquellos elementos que reflejan el "proyecto político" que representa la Unión Europea, en especial la Carta de Derechos Fundamentales, acordándose un "tratado de mínimos".

Asimismo, durante su comparecencia en la Comisión Mixta para la Unión Europea, subrayó que el Gobierno español no desea un "tratado de mínimos" ni un acuerdo en junio entre los Veintisiete "a cualquier precio". "No creo que podamos aceptar un desmantelamiento total y absoluto del actual tratado", remachó, subrayando que esta es la "única línea roja" que mantiene el Gobierno.

Según el ministro, a España le "preocupa" que "los esfuerzos para alejarse formalmente del Tratado Constitucional, en un afán de acercarse a las posiciones de quienes son hoy reticentes a ratificarlo, no acaben por desdibujar la sustancia y los equilibrios alcanzados" en el texto actual. En este sentido, precisó que el Gobierno no comparte la posibilidad de que se elimine la Carta de Derechos Fundamentales o que se suprima "la referencia a la primacía del Derecho de la Unión".

"Despojar al Tratado Constitucional de todos los elementos que reflejan que la Unión Europea es, además de una magnífica realidad económica, un proyecto político es una opción que sería inaceptable para España", aseveró Moratinos. En este sentido, rechazó que "dejemos caer totalmente la forma y los elementos simbólicos" del texto actual y "empecemos a hacer concesiones sobre el contenido restante".

En este sentido, citó la propuesta de que se introduzca "una 'clausula pasarela invertida' que permita que en un momento dado los Estados recuperen competencias que en la actualidad están transferidas a la UE".

Según Moratinos, aunque no parece augurarse un "debate nada fácil" a tenor de las cuestiones sensibles planteadas por la presidencia alemana --sistema de voto por mayoría, Carta de Derechos Fundamentales, paso de unanimidad a mayoría cualificada en 47 nuevos ámbitos, entre otras--, "no se puede pretender alcanzar un acuerdo en el Consejo Europeo de junio a cualquier precio".

"Un tratado de mínimos centrado eventualmente tan sólo en las cuestiones institucionales, ni serviría a los intereses de la Unión (...) ni aseguraría la 'paz interna' en la Unión en lo que concierne a su reforma", previno. Por ello, incidió en la necesidad de "no cerrar en falso el debate, pues ello sólo generaría frustraciones que empantanarían de nuevo a la UE en muy breve plazo".

Por su parte, el portavoz del PP en la comisión, Jorge Moragas, consideró que "las líneas rojas del Gobierno son muy tenues" y tras lamentar el "constipado olfato político del presidente" José Luis Rodríguez Zapatero por su apoyo a los candidatos que luego no se alcanzaron con la victoria en Estados Unidos, Alemania y Francia, expresó el "escepticismo" de su partido respecto al "tono vital del presidente para sentarse en la mesa y defender los intereses de España".

Según Moragas, "España no puede aparecer como un actor de segunda" por ello, pidió a Moratinos que "no deje suelto al presidente en este tema capital" sino que envíe a los mejores diplomáticos con él porque "España se la juega y sobre todo las nuevas generaciones".

INTERLOCUCION CON EL PP

Por otra parte, aprovechó para reclamar al Gobierno que "se dirija al más alto nivel al PP para recabar nuestra colaboración" en esta materia y defendió la necesidad de que "el presidente busque la interlocución" del líder popular, Mariano Rajoy.

A esta petición, Moratinos le respondió prometiéndole que se la trasladará a Zapatero y mostrándose convencido de que "como en todas las cuestiones de Estado se ha abierto la puerta" a la oposición "en este caso ocurrirá lo mismo".

El titular de Exteriores aprovechó también para explicar a los diputados y senadores el "calendario más positivo" que tiene previsto la presidencia de turno alemana para sacar adelante el Tratado Constitucional. Así, dijo, el objetivo es que en la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de junio se llegue a un "acuerdo sobre el calendario de trabajo y sobre un mandato para una futura Conferencia Intergubernamental (CIG)".

CIG TECNICA

Según Moratinos, Alemania desea que se fije "el mayor número de detalles que se pueda en el mandato que se apruebe en junio" por lo que la CIG, dijo, tendrá un "carácter técnico". En este sentido, precisó que se desea que "el mandato venga a representar un porcentaje del resultado final quizás del 60%, el 70% o incluso el 80%" frente al 10 o 20% que suele ser lo normal.

En virtud de este calendario, explicó el ministro, la Comisión Europea emitiría su dictamen sobre la cuestión en julio y el Parlamento Europeo se pronunciaría ese mismo mes "o a más tardar, durante el mes de septiembre", con lo que la CIG comenzaría "su andadura a finales de septiembre o principios de octubre". El trabajo de la Conferencia Intergubernamental, prosiguió, debería estar terminado antes del Consejo de diciembre para que "se constatara el acuerdo político final" y que en dos meses se pondría "en limpio".

Con el texto ya listo, explicó el jefe de la Diplomacia, "se procedería a su firma a principios de marzo de 2008 y se abriría a continuación el periodo de ratificación del nuevo Tratado por cada Estado miembro". Así, "si todo fuera bien", dijo, el texto podría "entrar en vigor antes de las próximas elecciones europeas en junio de 2009". El plazo de ratificación es, según Moratinos, "posible pero muy justo para los estándares habituales en la Unión".

En este sentido, subrayó que es importante cumplir con estos plazos no sólo porque los ciudadanos deberán acudir a las urnas en junio de 2009 sino porque "en ausencia de un nuevo acuerdo en vigor antes del 1 de noviembre de 2009, en esa fecha debería estar nombrada una nueva Comisión constituida, según las disposiciones de Niza, por un número de comisarios inferior al de Estados miembros".

"Existe el temor, no necesariamente infundado, de que esta discrepancia de calendarios acabe por poner en riesgo el delicado entramado de reformas institucionales previsto", remachó, reclamando a todos los grupos políticos, como ya hiciera ayer en el Senado, "su apoyo y confianza en el Gobierno para seguir defendiendo la sustancia y los equilibrios recogidos en el Tratado".

TURQUIA

Por otra parte, dijo que para España "la adhesión de Turquía a la UE es una cuestión estratégica de primer orden" y consideró que es "importante mantener abierto el camino de Turquía hacia la UE". En este sentido, opinó que la actual crisis política que atraviesa el país en torno a la designación del nuevo presidente, "recuerda que Turquía necesita todavía avanzar mucho en el proceso de reformas".

Pero, añadió, al mismo tiempo, "gracias a las negociaciones de adhesión, la UE tiene una mayor capacidad de influencia positiva en favor de la estabilidad en el país". "Es necesario que en este momento delicado la UE envíe un mensaje de confianza a Turquía", concluyó.

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