UPyD afirma que "no aspira" a sentarse con la IA en una mesa de diálogo, sino a que "sean perseguidos e ilegalizados"

Ruben Múgica Y Gorka Maneiro
EUROPA PRESS
Actualizado 29/02/2012 14:38:02 CET

Maneiro asegura que "el pesar de Batasuna no es sincero, es hipócrita, porque no hay arrepentimiento"

SAN SEBASTIÁN, 29 Feb. (EUROPA PRESS) -

El dirigente de Unión, Progreso y Democracia (UPyD) Rubén Múgica ha asegurado que su formación "no aspira" a sentarse con la Izquierda Abertzale en una mesa de diálogo, sino a que "sean perseguidos e ilegalizados". A su juicio, los "antecedentes personales" de quienes conforman Bildu o Amaiur hacen que estas formaciones estén "inhabilitadas para participar en el sistema democrático".

Múgica ha comparecido junto al parlamentario vasco de UPyD, Gorka Maneiro, en una rueda de prensa en San Sebastián en la que han rechazado "lógicamente" participar en una ronda de contactos con la izquierda abertzale, ya que "quienes mueven los hilos de esas formaciones han participado abiertamente en un régimen de terror y de persecución totalitaria" y, según han dicho, "no tenemos nada que hablar con ellos".

El representante de UPyD ha considerado que el acto de presentación de la Declaración de la Izquierda Abertzale, celebrado el pasado domingo en el Kursaal donostiarra, está "inhabilitado de por si" por la presencia en el mismo de "conocidos gansters" como Rufi Etxeberria, Joseba Permach, o Pernando Barrena, que están "inhabilitados para la convivencia democrática".

Múgica ha señalado que, con las elecciones a celebrar el próximo año, "lo que queda de Batasuna con el nombre de Amaiur, Bildu, Sortu o el nombre que planteen" busca "sortear" la Ley de Partidos, así como "darse una especie de betún con el que aparentar que son coartífices de esa cosa tan pomposa que en Euskadi se llama paz".

En esa línea, ha alertado de que se está creando, tanto en el País Vasco como en el resto del Estado, una "peligrosa balanza" con gentes "voluntaristas, que quieren verlo todo de color rosa y creen ver en lo que queda de Batasuna la puerta abierta a eso que llaman paz" en un lado, frente a las víctimas del terrorismo en el otro, de las que "vuelve a decirse que somos un obstáculo y un estorbo hacia la consecución de esa paz y que nos movemos por ánimo de revancha".

De este modo, ha asegurado que UPyD "sigue apostando por la ilegalización" de Amaiur y Bildu, porque "cuando los diputados de Amaiur se sirven de la tribuna del Congreso para hablar de los presos de ETA como presos políticos, están lejos de condenar los crímenes de la banda, sino que los están justificando abiertamente por motivaciones políticas".

"CINISMO E HIPOCRESIA"

Por su parte, Gorka Maneiro ha denunciado el "cinismo, la incoherencia y la hipocresía" que ha demostrado la Izquierda Abertzale con la Declaración, al tiempo que ha considerado que es "un insulto a los ciudadanos expresar su profundo pesar por haber podido humillar a las víctimas del terrorismo y, a la vez, seguir sin exigir a la banda terrorista ETA que desaparezca de manera incondicional y para siempre".

"Lo de esta gente no ha sido insensibilidad, sino colaboración necesaria", ha subrayado Maneiro, quien ha acusado a la izquierda abertzale de ser "cómplices de la banda terrorista y sus crímenes". "Todavía lo son puesto que, a día de hoy, ni piden su disolución, ni condenan su historia", ha añadido, para insistir en que "el pesar de Batasuna no es sincero, es hipócrita, porque no hay arrepentimiento".

En cuanto a la creación de una "comisión de la verdad" que proponía la izquierda abertzale, el representante de UPyD ha considerado que ésta no es necesaria puesto que "ya sabemos lo que ha ocurrido en Euskadi y en el resto de España: ha habido una banda terrorista que, de la mano de esta gente, ha tratado de imponer su proyecto totalitario a sangre y fuego contra la sociedad pacífica y democrática".

Gorka Maneiro también ha criticado los "insultos" que UPyD está recibiendo por parte del PP vasco y el PSE y, en su opinión, esto se debe a que "están nerviosos". Por ello, les ha pedido que "se relajen" y les ha advertido de que no se van a "callar" y seguirán "diciendo libremente lo que pensamos y defendiendo nuestras propuestas".