USO denuncia que "por primera vez" funcionarias de Picassent cambian su destino a módulos de hombres

Actualizado 05/01/2008 16:40:16 CET

VALENCIA, 5 Ene. (EUROPA PRESS) -

El sindicato USO denunció hoy que "por primera vez" dos funcionarias del centro penitenciario de Picassent (Valencia) "se vieron obligadas" a cambiar su destino a dos módulos integrados por hombres, después de que el jefe de servicio del establecimiento "así lo estableciera", modificando el Libro de Servicios firmado por el director.

Así lo explicó en declaraciones a Europa Press una funcionaria del sindicato, quien puntualizó que el jueves por la tarde, el jefe de servicios de Picassent cambió el Libro de Servicios y trasladó a una funcionaria a los talleres del Módulo 18, integrado por unos 77 internos, y a otra al Módulo 25, con más de 100 internos. Esta última funcionaria "se encontraba en prácticas" y "acababa de entrar a trabajar este año".

En el primer caso, en el Módulo 18, ayer por la mañana se registró una pelea entre varios internos, cuando se encontraban trabajando en el taller, y la funcionaria, que "era la única que se hallaba allí en ese momento", "no pudo hacer nada, ya que no tenía suficiente fuerza para separarlos", lamentó.

Tras este "incidente", advirtió de que las funcionarias "están muy presionadas y a punto de estallar" ya que "lo internos, aprovechan esta situación para acudir a la ventana a preguntar cualquier tontería o a molestar. Son un gancho para que los presos vayan y se cree un ambiente crispante", agregó.

Así, este hecho ha generado en el centro penitenciario una situación de "malestar y pánico" ya que muchas funcionarias "renunciaron a ascender para evitar que fueran trasladadas a módulos masculinos" con lo que "este cambio de dinámica, dependiente tan sólo de cómo le caigas o de la actitud de un determinado jefe de servicios, no ha sentado demasiado bien".

A este respecto, la funcionaria de USO recordó que existe una Ley de Igualdad con una disposición adicional que hace referencia a escalas unificadas (eliminando escalas masculinas/femeninas en prisiones) pero que no tiene efectos retroactivos. Además, criticó que tampoco existe un documento "claro" sobre el trabajo de los funcionarios.

Esta legislación "tan ambigua", puntualizó, "ha generado cierto caos", al igual que, matizó, "el hecho de que la plantilla sea cada vez más escasa y exista una masificación de internos en la cárcel". En cuanto a la plantilla, alertó de que desde que se produjera el secuestro de tres funcionarios en el centro en la noche del 27 de noviembre, "ha habido un incremento en el número de bajas por miedo", lo que, como consecuencia, "reduce el personal efectivo".

Por su parte, el director de la cárcel de Picassent, José García, negó que se tenga constancia de un incremento en el número de bajas por parte de funcionarios tras el incidente, ya que "son profesionales y, como tal, desarrollan su trabajo", y afirmó que desconocía que dos trabajadoras hubieran sido trasladadas a módulos masculinos.

En este sentido, explicó que normalmente las funcionarias se encargan de los módulos de mujeres aunque "se pueden producir excepciones puntuales", a pesar, reiteró, de que "no sea el sistema ni la norma común". En cualquier caso, García precisó que de ubicarse a las funcionarias en módulos de hombres "nunca estarían solas y siempre se adoptaría esta decisión con su consentimiento".

(EUROPA PRESS COMUNITAT VALENCIANA)

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies