La vallisoletana apuñalada en 2004 dice que el acusado lo hizo porque quería a toda costa que fuera su mujer

 

La vallisoletana apuñalada en 2004 dice que el acusado lo hizo porque quería a toda costa que fuera su mujer

Actualizado 10/07/2006 16:43:22 CET

Denuncia que el supuesto autor y un hermano de éste la mantuvieron secuestrada 18 días y que ambos la violaron a diario

VALLADOLID, 10 Jul. (EUROPA PRESS) -

La vallisoletana María Begoña de la C.P, la mujer que fue hallada medio muerta en julio de 2004 en el Camino del Cementerio de Valladolid tras haber recibido numerosas cuchilladas, identificó a Alfredo M.H. como el autor de la agresión y, durante la primera sesión del juicio iniciado en la Audiencia Provincial, achacó la reacción del acusado a que éste quería a toda costa que fuera su mujer, algo a lo que ella se opuso porque amaba a otra persona.

El relato de la víctima, que testificó separada del procesado por una mampara, fue lo más destacado de la primera vista, que incluso tuvo que ser suspendida momentáneamente por el presidente de la Sala debido al ataque de nervios sufrido por la declarante. Esta, visiblemente afectada, relató que conoció al acusado en mayo de 2004 en una de las visitas que periódicamente realizaba a Cruz Roja con su novio Adolfo para que a éste le fuera suministrada metadona.

Ya por aquel entonces, según dijo, empezó a tener referencias del peligro que representaban Alfredo y su familia, de los que apuntó que se dedicaban a cometer atracos y a asaltar a indigentes, aunque no sufrió en sus propias carnes su violencia hasta que un día, cuando estaba en su casa de Juan Mambrilla, alguien llamó a la puerta y al abrirla la abordaron el acusado y su hermano Aquilino, la sacaron a la fuerza tras darle un golpe en la cabeza y la llevaron a un banco donde la obligaron a sacar dinero.

"Pensé que tan sólo se trataba de un atraco", explicó la víctima, quien, en declaraciones recogidas por Europa Press, añadió que entonces pudo comprobar que ese no era únicamente el objetivo puesto que acto seguido fue conducida a la fuerza a un piso situado en el Paseo del Cauce y ocupado por más familiares de sus captores. Allí, siempre según su testimonio, permaneció secuestrada 18 días en los que fue constantemente golpeada e incluso violada a diario por los hermanos Alfredo y Aquilino.

En ese periodo pudo salir varias veces de la vivienda pero siempre acompañada por el acusado, quien le había mostrado unas fotos de sus hijos y le había dicho que si no cooperaba vería sus esquelas en los periódicos.

DOS CUCHILLADAS EN EL CUELLO

Fue la noche del 15 al 16 de julio de 2004 cuando María Begoña de la C.P. fue conducida por Alfredo M.H. hasta una especie de sótano o pozo situado en el Camino del Cementerio, junto a una casa abandonada, y allí mismo, según ella, le asestó dos cuchilladas en el cuello cuando se encontraba agachada abriendo la trampilla del zulo.

"Sabía que me iba a matar pero lo estaba deseando tras sufrir violaciones y vejaciones a diario", declaró la mujer, quien recordó haber salido por su propio pie del agujero y deambular por allí hasta que fue nuevamente interceptada por el acusado y otros dos hermanos. Sus recuerdos a partir de entonces son vagos, aunque sí precisó que Alfredo volvió a darle otra cuchillada, esta vez de remate, y que cuando despertó y abrió los ojos se encontraba ya en el hospital.

La declarante perdió los nervios durante su comparecencia ante la Sala tras expresar su indignación por el hecho de que los cargos contra el acusado se circunscriban a una tentativa de homicidio. Al respecto, María Begoña recordó a los magistrados las violaciones sufridas y las graves lesiones que dentro de un tiempo cercano, según dijo, la llevarán irremisiblemente a una silla de ruedas.

"¿Esto me lo va a pagar este señor?. Sólo pido Justicia y protección para mi familia. A mí me han matado en vida, pero no quiero que maten a más personas porque son unos asesinos y unos violadores", gritó entre sollozos la testigo antes de que el magistrado presidente de la Sala viera la conveniencia de hacer un receso.

"ESTABA OBSESIONADA CONMIGO"

El acusado, por contra, negó la autoría de la agresión y alegó que fue la víctima la que irrumpió en su vida de golpe para, a partir de entonces, seguirle y acosarle allá donde fuera. "La veía hasta en la sopa", aseguró Alfredo M.H, quien apuntó que la mujer le imputa la agresión porque quería que se liara con ella. "Me había amenazado ya con que si no salíamos juntos se iba a suicidar o me iba a buscar la ruina", incidió.

Respecto del día de autos, Alfredo explicó que se encontraba durmiendo en la casa abandonada del Camino del Cementerio, junto a la lechera Lauki, cuando oyó unos gemidos y decidió salir para ver qué ocurría. Se encontró entonces herida a María Begoña y, junto con su hermano Plácido, trató de parar un coche, sin éxito, para trasladar a la víctima a un centro hospitalario.

Mientras esperaban la llegada de la policía y de los servicios sanitarios, Alfredo asegura haber escuchado a la herida decir que había sido atacada por un grupo de búlgaros, aunque también añadió que la víctima se encontraba amenazada por su ex marido.

El juicio proseguirá mañana con el testimonio de más testigos y la práctica de varias periciales. Inicialmente, el Ministerio Fiscal solicita para el acusado una pena de 8 años de cárcel por delito de tentativa en grado de homicidio, así como la prohibición de acercarse a la víctima a una distancia inferior a 500 metros y comunicarse con ella durante 10 años, junto con el pago de indemnizaciones por valor de 35.630 euros, de los cuales 10.200 euros son para la agredida en concepto de lesiones y secuelas y el resto para Sacyl.

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